“Los jóvenes están más cerca de la poesía, porque lo viven, porque están estrenando ojos. Nosotros ya tenemos la mirada gastada y eso hace que seamos adolescentes de profesión”, Julia Santibáñez

Vanesa Ríos/Ultimátum
TGZ
Con sonetos escritos en endecasílabos y en alejandrinos, Julia Santibáñez presentó el poemario “Sonetos y son quince” de la editorial Parentalia, dentro del marco de actividades de la primera emisión de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
La autora da muestra del trabajo que realiza desde hace 15 años con esta técnica, de la cual se piensa que está obsoleta. Sin embargo, ella demuestra que sigue vigente, ya que, consideró que con el soneto se opera cierta magia, en donde se tiene que escribir once sílabas exactas y que debe rimar.
“El soneto no se ha muerto” -dijo parafraseando a Umberto Eco – “no se ha muerto el libro, de la misma forma que no se ha muerto el tenedor; porque funcionan”. No obstante, resaltó la importancia de esta forma escritural [dos cuartetos y dos tercetos] una forma clásica que nació en el siglo XIII en Italia, posteriormente pasó a España en el siglo de Oro y luego a México.
Sobre el título informó que hizo un juego de palabras con “soneto”, al escucharse como “son neto” y “son quince”, por los poemas que integran el libro. Durante la lectura que realizó, destacaron de manera dual los temas de amor, desamor, muerte y maternidad.
Asimismo, contextualizó el proceso creativo de algunos poemas, como: Del laberinto, según Juana Inés. El cual surgió del mito del Laberinto del minotauro, en donde se cuestionó si ella en una relación es el minotauro o Teseo. Por consiguiente, leyó a Sor Juana Inés de la Cruz, quien escribió “Qué amor es el más grande laberinto”.
“El amor un bendito laberinto, no logras salir de ahí y si sales raspado”, señaló.
Durante el evento, se presentaron los también escritores, Marvey Altúzar y Aarón Vite, con comentarios muy puntuales y atinados sobre estos escritos.
Asimismo, la autora de cuatro libros de poesía y ganadora del Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti, invitó a que los jóvenes se interesen por la poesía.
“Los jóvenes están más cerca de la poesía, porque lo viven, porque están estrenando ojos. Nosotros ya tenemos la mirada gastada y eso hace que seamos adolescentes de profesión. La poesía no puede ser aburrida, tiene que ver conmigo y lo que me está pasando, no me refiero a mi poesía, la poesía en general. Se trata de decir lo que nos pasa”, puntualizó.