El fenómeno se generó por un fenómeno geológico denominado ‘Karsticidad’, que consiste en la disolución del mineral calcita contenida en las rocas calizas al contacto con el agua, misma que a través de los siglos ha actuado en esa región de Chiapas

Marco Antonio Penagos Villar/Ultimátum
TGZ
El 13 de septiembre del 2018, ciudadanos de Villaflores así como de diversas colonias, ejidos y rancherías de la Fraylesca en la región Central Sur de Chiapas, externaron por redes sociales y diversos medios masivos de comunicación, su temor y preocupación con respecto a un fenómeno que, de acuerdo a versiones se percibió como una gran explosión, la cual se escuchó entre las 4 y 5 de la mañana, según testigos de lo ocurrido, generado por el Volcán Nambiyuguá, sin que hasta ahora, autoridad alguna haya podido determinar su origen ya sea geológico o geofísico (atmosférico o de clima espacial), fenómeno que fue escuchado en un radio de varias decenas de kilómetros a la redonda a partir de la cabecera municipal.
Ese mismo día, 13 de septiembre, ocho personas que radican en la ciudad de Villaflores observaron en la mañana y uno de ellos fotografió un fenómeno atmosférico que divulgaron por redes sociales.
Las imágenes que comparto con la anuencia del propietario de las mismas, no son para generar alarma, psicosis o caos, son únicamente para evidenciar y respaldar el fenómeno observado para objeto de divulgación, tampoco son para influenciar en sus creencias, razón por la que usted amigo lector debe de normar un criterio al respecto.
En una de las fotografías se observa por encima del volcán Nambiyuguá una estructura de forma lenticular, de dimensiones considerables, misma que aunque se encontraba entre las nubes, a los observadores les pareció muy extraño, ya que no se movía, mientras las demás nubes que se observan a su alrededor lo hacían de acuerdo a la dirección de los vientos que prevalecían en ese momento.

El objeto permaneció estático durante más de 20 minutos y luego desapareció.
En otra imagen se observa un acercamiento o zoom realizado a la misma fotografía de la estructura lenticular en donde se aprecia del lado derecho del volcán un objeto puntual de tonalidad obscura, este objeto no fue observado en el momento por ningunos de los 8 espectadores, sino hasta que compartieron las imágenes.
Coincidentemente en ese y otros días, se observó en muchos países, una oleada del fenómeno OVNI, pero sin duda alguna lo que hizo especular a la comunidad Ufóloga mundial fue la inusual oleada OVNI alrededor de nuestra estrella: el Sol, dado a conocer en las redes sociales el día 13 de septiembre.
Y es que los Ufólogos reaccionaron con asombro a la clausura del 6 al 17 de septiembre del Observatorio Nacional Solar con sede en Nuevo México, por las autoridades federales de EEUU, por razones de “seguridad”.
Dicha clausura causó expectación ya que al parecer en dicho observatorio se percibió “algo más que fulguraciones solares”, razón por la que lo cerraron provisionalmente.
Hasta ahora el informe oficial sobre las razones de la clausura deja más dudas que respuestas.
En Europa, el Space Weather Application Center Ionosphere (SWACI) que depende de la Agencia Aeroespacial Alemana encargada de divulgar el Mapa TEC de anomalías electromagnéticas eyectadas por nuestra estrella el Sol, dejó de hacerlo del 14 al 17 y del 20 al 24 de septiembre, sin que hasta la fecha conozcamos las razones, aunque se especula que tormentas geomagnéticas conteniendo alta radiación electromagnética fueron las causas, razón por la que por seguridad hacia los equipos, desconectaron los sensores y demás dispositivos electrónicos.
Coincidentemente, estos fenómenos se suscitaron cuando diversos ciudadanos de Villaflores y de la Faylesca no solo escucharon explosiones y sonidos raros, sino hasta fotografiaron objetos sobrevolando el volcán Nambiyuguá.

Lo anterior, obligó a Protección Civil estatal a emitir el día 17 de septiembre el Comunicado Oficial número 99, en donde se exhorta a la población a no hacer caso a rumores, ya que esta clase de fenómenos geológicos son muy normales en nuestro estado, sobre todo durante la temporada de lluvias debido a los diversos tipos de terrenos con los que cuenta nuestra entidad, (se refiere al hundimiento de Roblada Grande), de igual forma se descarta que este fenómeno tenga alguna relación con fenómenos astronómicos y volcánicos.
Consulte: http://www.proteccioncivil.chiapas.gob.mx/socavon-en-villa-flores-es-a-causa-de-las-lluvias-y-las-condiciones-del-terreno-proteccion-civil
Para obtener evidencias de lo acontecido y tratar de establecer una hipótesis del origen de ambos fenómenos viajé a Villaflores el 19 de septiembre y observé lo siguiente:
El hundimiento de Roblada Grande se generó entre el 4 y 5 de septiembre de acuerdo a testimonios de los propietarios.
Se observa afloramiento de rocas Calizas, mismas que condicionan geológicamente la región, por ende es común observar cuevas, grutas y cavernas, además de pequeñas simas en un amplio territorio en esta parte del municipio de Villa Flores.
El hundimiento se generó por un fenómeno geológico denominado ‘Karsticidad’, que consiste en la disolución del mineral calcita contenida en las rocas calizas al contacto con el agua, misma que a través de los siglos ha actuado en esa región de Chiapas.
Tanto el hundimiento, como las grutas y cavernas observadas, se localizan en la misma cuenca hidrológica, razón por la cual es altamente probable que existan corrientes subterráneas de agua que a través de los siglos han creado una red de estructuras geológicas con similares características.
No existen cuerpos de agua superficiales como ríos o arroyos que fluyan por dicha región.
La fuente de abastecimiento de agua de la localidad Roblada Grande es una cueva que se localiza a 3 km al sur de donde se generó el hundimiento.
Por estar asentada en este tipo de rocas calizas, la localidad de Roblada Grande deberá ser estudiada geológica y geofísicamente para determinar si existe o no la presencia de estructuras ‘Kársticas’ que pudiesen representar un peligro para sus habitantes.
Este fenómeno de hundimiento no generó el ruido tipo explosión que puso en alerta a muchos ciudadanos de la Fraylesca.
Por estas razones:
1.- El hundimiento fue observado por los propietarios del predio en la superficie entre los días 4 y 5 de septiembre, sin embargo el proceso de disolución de las rocas a profundidades seguramente tiene miles o millones de años.
2.- El hundimiento originalmente medía 3 metros de diámetro, posteriormente, las lluvias aceleraron el proceso de erosión de las paredes arcillosas, formando una estructura tubular tipo embudo que ha variado conforme se registran más lluvias ya que derrumbes de rocas calizas contenidas en el subsuelo se encargaron de obturar la parte superior de la estructura ‘kárstica’ que se formó a cierta profundidad y han rellenado la estructura cónica que se observó originalmente.
3.- Protección Civil estatal emitió el 17 de septiembre el Dictamen Oficial sobre lo acontecido basado en imágenes que les proporcionó Protección Civil Municipal.
4 – La explosión como de un impacto se generó el 13 de septiembre, 8 días después de que se hundió el suelo, fue escuchado en un radio de varios kilómetros a la redonda a partir de la ciudad de Villaflores, no de Roblada Grande.
La misma población de Villaflores, lo atribuyó al volcán Nambiyuguá.
5.- Tanto el hundimiento del día 5, así como el fenómeno acústico del 13 de septiembre no fueron escuchados por los habitantes de Roblada Grande.
Entonces, ¿Cuál es el origen del fenómeno acústico que escucharon los ciudadanos de la Fraylesca la semana pasada?
Existen varias teorías:
Desde un pequeño meteoro que ingresó a la atmósfera el 13 de septiembre, explotó por encima de la Fraylesca y se desintegró sin dejar evidencias por ser tan pequeño, evidencias similares existen en los Urales en Rusia, cuando el 15 de febrero del 2013 un meteoro cruzó los cielos y luego explotó, la onda expansiva que la explosión generó provocó estallido de cristales, solo que el meteoro no era pequeño, tenía 15 m de diámetro de acuerdo a especialistas.
De acuerdo a imágenes del 13 de septiembre existe una posibilidad sin que se confirme por la falta de mayor información, de que un objeto volador no identificado (OVNI), haya interactuado en los cielos de Villaflores y sónicamente traspasado la barrera del sonido emitiendo también un sonido acústico.
Desde el punto de vista Geofísico:
Ese mismo día 13 de septiembre, observé un inusual comportamiento de los epicentros de sismos que se alinean sobre la traza de las fallas geológicas en los límites de Chiapas con Oaxaca, ya que cambiaron de rumbo, es decir, se ajustaron a una nueva posición.
El rumbo de los alineamientos de epicentros coincidían hasta antes del 7 de septiembre del 2017 con fallas geológicas diseminadas en territorio de Chiapas, con Rumbo NW – SE.
Sin embargo entre los días 12 y 13 de septiembre los epicentros de sismos se alinearon con un rumbo NE – SW, tal y como se observa en la figura.
Seguramente otras fallas geológicas diferentes a las tradicionalmente conocidas que recorren la región del Istmo de Tehuantepec y muy probablemente las de Chiapas respondieron a un estímulo generado por las placas tectónicas que no hemos interpretado correctamente.
Razón por la que consulté el catálogo histórico de los Registros Sísmicos Modernos del Servicio Sismológico Nacional para sismos de magnitudes mayores a 3, correspondientes del 1 de enero al 26 de septiembre del 2018 y obtuve lo siguiente:
En este intervalo de tiempo, se registraron 24 sismos con magnitudes entre 3 y 4.5 con hipocentros entre los 46 y los 250 Km de profundidad, es decir, muy profundos; distribuidos a lo largo de una estructura geológica cuya traza recorre a los municipios de Jiquipilas, Villaflores, Villa Corzo y Parral.
Es probable que en esa región, exista un límite entre placas tectónicas que deberá ser confirmada por estudios con fines preventivos, la cual en el pasado ha registrado terremotos de magnitud mayor a 7 como el generado el 21 de octubre de 1995 de magnitud 7.2 y epicentro en Nuevo México, municipio de Villaflores.
Aún el día de hoy 27 de septiembre, los habitantes de la Fraylesca continúan reportando ruidos subterráneos, al igual que en el 2015, 2016 y 2017, que ellos atribuyen como lo hicieron desde un principio generados por el volcán Nambiyugua, sin que las autoridades correspondientes realicen estudios geofísicos y geológicos para conocer el origen de dichos ruidos y minimizar los peligros si existiera.
Chiapas requiere de estudios geofísicos, desarrollados por especialistas en la materia, no de dictámenes de riesgo ni de simuladores de la prevención.