El tema de violencia escolar es muchas veces reducido al ‘bullying’ que se vive en las instituciones, pero abarca mucho más, y es un tema que debe de preocupar a alumnos, maestros y padres de familia; los comportamientos de violencia escolar no responden únicamente a una discriminación sin razón dentro de las aulas, sino se refiere a lo que se encuentra marcado en las personas, como el género, raza, clase social, edad, e incluso el desempeño académico.
Antonio Arenas Corona, coordinador en Tlaxcala del Programa Nacional de Convivencia Escolar, asegura que la violencia que se suscita en entornos escolares, no tiene precisamente ahí su origen, sino que es reflejo del contexto familiar en el que se vive, y esto no refiere a que en el hogar se viva violencia directamente, sino falta de atención, abandono, e incluso sobreprotección; por su parte, la Secretaría de Educación Pública, ha mencionado que los factores de riesgo en la violencia que se da en las instituciones académicas se debe a la falta de reglas, límites y la poca relación afectiva entre compañeros, docentes y administrativos.
En definitiva, el detectar y reconocer la violencia escolar como docente, tutor o como alumno, puede prevenir agresiones futuras u ocasiones de violencia de mayor grado.