UNAM revisa 158 mil exámenes bajo sospecha de uso indebido de IA

La Universidad Nacional Autónoma de México enfrenta una revisión inédita de 158 mil 712 exámenes de admisión en línea, luego de detectar resultados atípicos y sospechas de uso indebido de inteligencia artificial durante el proceso de ingreso.

El caso, reportado este martes 28 de julio, marca un precedente para la educación superior mexicana. La UNAM suspendió inscripciones vinculadas con el proceso y activó un comité técnico de 16 especialistas para analizar las condiciones en que se aplicó la prueba y definir qué ocurrirá con miles de aspirantes.

Un examen en línea bajo escrutinio

La institución aplicó el examen en formato remoto durante mayo y junio, como parte de una estrategia para ampliar el acceso a aspirantes de distintas regiones sin obligarlos a trasladarse. Sin embargo, tras la publicación de resultados surgieron señalamientos por puntajes inusualmente altos, especialmente en carreras de gran demanda como Medicina y Derecho.

De acuerdo con la información consultada, la propia universidad ya había anulado alrededor del 2 por ciento de los exámenes por conductas contrarias a la convocatoria. El problema es que las dudas se extendieron más allá de esos casos, alimentadas por publicaciones en redes sociales que ofrecían métodos para aprobar mediante suplantación, herramientas digitales o apoyo externo.

La UNAM había implementado vigilancia apoyada por inteligencia artificial para registrar conductas durante la prueba. La paradoja es evidente: la misma tecnología utilizada para supervisar pudo haber sido enfrentada por nuevas formas de fraude digital, lo que abre una discusión urgente sobre seguridad, privacidad y equidad.

El precedente para otras instituciones

La decisión del comité técnico será observada por universidades públicas y privadas. Repetir la prueba podría ser una salida drástica, pero también costosa y desgastante para aspirantes que sí cumplieron las reglas. Revisar únicamente casos sospechosos puede ser más preciso, aunque exige criterios transparentes y pruebas sólidas para evitar injusticias.

El fondo del caso va más allá de la UNAM. La inteligencia artificial ya forma parte de la vida académica, desde herramientas de estudio hasta sistemas de evaluación. El desafío es construir reglas claras que distingan apoyo legítimo de fraude, y mecanismos de supervisión que no conviertan a todos los aspirantes en sospechosos.

Para miles de jóvenes, la resolución definirá su ingreso a la universidad. Para el sistema educativo, definirá algo más amplio: cómo adaptar procesos de admisión a una era en la que la tecnología avanza más rápido que los reglamentos.

Fuentes: El País, UNAM.

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