De Honduras para el mundo, el drama inmigrante

Amet Samayoa Arce/Ultimátum

La historia no ha acabado, apenas empieza y en este Éxodo no parece ser guiado por un Moisés que les abrirá el mar para llegar a la tierra prometida. Nada los contiene. Saben que nadie los espera con los abrazos abiertos en el patio de Donal Trump, al contrario, serán “recibidos” por una policía migratoria que nunca ha tenido empacho con golpear, detener y expulsar a cuanto gente “sin papeles” se les plante enfrente. Es verdad, pudieron romper las rejas de Honduras a Guatemala y de Guatemala a México y de México seguir “caminando”, pero el verdadero drama más agudo y difícil, aún lo van a padecer con la policía del mandatario y magnate americano quien se juega la vida el 6 de noviembre en las elecciones para repetir mayoría en su congreso legislativo, picaporte para buscar la reelección el próximo año, “sustentado” en el odio de sus votantes contra la migración. Ni la falta de alimentos y cero garantías de seguridad por sus vidas hacia la frontera americana, les ha hecho quebrar la desesperación genuina que provoca la pobreza y la violencia en su país hondureño. El río humano de miles de centroamericanos, nutrido mayoritariamente por Hondureños, avanza y avanza, “cobijados” por la incertidumbre y la inseguridad.

Ni 2 mil, ni tres mil, son miles y miles

Hoy día se habla que la masa humana, ya alcanza los 5 mil. Es un hecho sencillamente dramático que desnuda la región centroamericana y por supuesto, especialmente a Honduras que fue noticia apenas hace unos meses, cuando se documentó hasta la saciedad un fraude electoral que entronizó en el gobierno al actual presidente, Juan Orlando Hernández. Pero el éxodo de miles hondureños, originada por la severa pobreza y la violencia a gran escala, terminó por desnudar el fracaso de las políticas públicas del presidente de ese país. Sin mucho misterio, Honduras es una nación marcada por su falta de desarrollo económico que impacta en la falta de empleo que mantiene a sus habitantes, en más del 70 por ciento en condiciones de pobreza y de miseria. La falta impresionante de oportunidades de vida, de la violencia social indetenible, de la corrupción o la impunidad azota el países. Está claro, “los caminantes” hacia Estados Unidos no están turisteando porque hoy tienen hambre, temor de balas perdidas y perder lo único que los mantiene vivos: la respiración.

Noches y día de tensión

Los testimonios despelucan la piel. Por tercera noche consecutiva, un manto de incertidumbre abraza a la caravana, pero horas antes ya soportaron el sol más quemador que recuerden y la amenaza de lluvia. Es cierto que hay ayuda institucional por varios frentes y ayuda solidaria de miles de mexicanos, pero sus campamentos son precarios e inseguros. Mientras tanto, los gobiernos involucrados en el éxodo hondureño, un episodio sin precedente en la convulsionada vida de esta línea fronteriza, juegan sus fichas. Ya se habla que México está atrapado entre las amenazas de Donald Trump, quien exige que los países del sur eviten que se acerque a su línea divisoria esa multitud de “criminales bien curtidos”, y la atención mediática, que el viernes proyectó la imagen de la Policía Federal (PF) cuando lanzaba gases lacrimógenos a una multitud entre la que había cientos de niños, aplicó una estrategia de “divide y vencerás”, con la fórmula retórica de “abrir las puertas para el ingreso ordenado y legal” de los migrantes, y de rechazo a “quienes usan la violencia”.

PERTURBADOR

Hoy están circulando versiones perturbadoras como engañosas. El más persistente y perturbador era que las autoridades mexicanas habían ofrecido dejar pasar a los migrantes que accedieran a firmar “unos papeles” y subirse a sus autobuses con la falsa promesa de no deportarlos. Los testimonios revelan: “…pero dicen que en esos buses, antes de que uno se dé cuenta, ya están llevando a la gente deportada a Honduras. ¿Será cierto?”. Los líderes improvisados que siempre surgen y que forman pequeños corrillos y asambleas improvisadas ofrecen distintas respuestas, pero por lo general llegan a una misma conclusión: “No firmen nada, mejor nos quedamos aquí. Si es necesario, nos quedamos una noche más”. El temor fundado de la gente es la repatriación pero el temer más hondo es que sufran represalias en su país por su presidente por exponer al mundo el peor momento de pobreza política. El drama. Patricia, de cuatro años, no deja de vomitar desde ayer y se le ve pálida y desganada. Dos enjundiosas bebés –un año y 10 meses, respectivamente– gatean alrededor de su familia y se llevan a la boca la basura que encuentran. Casi todas mujeres, los migrantes llevan ocho días de camino y tenían más de 24 horas varados en el puente. Vienen de Comayagua donde, aseguran, no hay ni trabajo ni comida ni seguridad. Recuerdan la peor parte del viaje cuando en Ometepeque, Honduras, tuvieron que rodear un cerro caminando cuatro horas adicionales para evitar los retenes. Y los mejores recuerdos del viaje los reservan para los gestos de solidaridad que han recibido por su paso por Guatemala, “donde la gente es bien gente”. Y se preguntan: “¿Cómo nos van a tratar en México?”. Ya están en México, caminado descalzos o con calzados sin suelas y con los pies llenos de ampollas, sangrando. Lejos de aminorar, la presión aumenta. Es cierto que hay énfasis en la ayuda humanitaria pero no se pierde el acento en la política de la gestión de crisis. La PF está en vela de armas. Y el gobierno sostiene que “se va a aplicar la ley”.

XENOFOBIA

Circulan por las redes sociales mensajes tan agresivos, llenos de ira y con mucho tinte xenofóbico: “Atención, no les ofrezcan agua a los extranjeros, no les permitan usar sus baños, no les abran las puertas porque invaden. Eso ya está pasando”. “Hay mucho delincuente entre ellos. ¡Cuidado! “..perros” y violadores”, retumba en las redes sociales contra los hondureños. Poco se sabía de la miseria de la gente “mexicana” que tuviera es aire de xenofóbico, alentando el odio y el rechazo ante la presencia, cada vez en oleadas mayores, de hondureños o centro americanos indocumentados, como si fuesen del establo de Donald Trump. Pero no sólo en las redes sociales se exhiben las miserias humanas de racismo estúpido, pues en algunos comercios rechazan a la clientela si el dependiente imagina que cree que son hondureños. Otros proclaman: “Mantenga cerradas sus puertas. Esta gente es peligrosa”. Tontamente parece una campaña contra esa masa humana que no encontró esperanza en su país. Claro que hay maldad, pero no es la hora ni el momento correcto.

VILEZA DE LUIS GÓMEZ

La iniquidad y vileza del subsecretario de ganadería de la SECAM, Luis Gómez Zavala, no puede tolerarse más mucho menos quedar impune y, el gobernador Manuel Velasco Coello debe saber que en su nombre funcionarios como éste cometen abusos y fechorías. El caso que nos ocupa genera enorme indignación porque además se ve que el secretario del Campo, Sergio David Molina Gómez, contempla y convive con el atropello de su subordinado bajo la excusa de que no es de su equipo y que respeta lo que vocifera el propio Luis Gómez Zavala que lo puso el “güero” y que a él y a nadie más se debe. Le enviamos estas líneas al gobernador Velasco para que se entere que su protegido está escamoteando parte del salario de empleadas y empleados de la SECAM, lo que resulta además de ofensivo e imperdonable. A quienes trabajan en el proyecto de Prestadores de Servicios Profesionales que tienen un sueldo de 15 mil pesos, los obliga a entregarle hasta 5 mil pesos mensuales, igual ocurre con los extensionistas que obtienen un sueldo de 18 mil pesos a quienes les quita – así literal- hasta 8 mil pesos mensuales. El despreciable tipo es quien firma las cédulas para la liberación de recursos del FOFAE y se dice que también en los programas que tienen que ver con recursos federales le mete la mano para llevarse dinero que no es suyo a sus bolsillos. Sobre la denuncia que se ha entablado ante las autoridades competentes daremos puntual seguimiento hasta que sea obligado a devolver parte de las quincenas que empleadas y empleados han accedido a entregarle por la necesidad del trabajo y porque están amenazados con ser cesados si no acceden al abuso del funcionario de marras. La cárcel es el destino de este nefasto funcionario.

DE TAROT Y ADIVINANZA

En las próximas horas se conocerá oficialmente la renuncia del maestro Hugo Armando Aguilar Aguilar de la secretaría general de la UNACH. Se retira en un momento crucial por el relevo en la rectoría y vale destacar que entrega a la comunidad universitaria en calma y en desarrollo pleno de sus actividades académicas. No existe una sola facultad tomada ni en conflicto. Cumple satisfactoriamente otro ciclo de su ocupación profesional y se luce con gran dignidad por haber servido a la máxima casa de estudios de la cual es orgullosamente egresado. Bien, bien, bien … servidos.

tarot722@hotmail.com