Multa a Femexfut por Fan ID reabre debate sobre datos biométricos

La multa de 42.8 millones de pesos impuesta a la Federación Mexicana de Fútbol por el manejo del Fan ID colocó nuevamente en el centro del debate el uso de datos biométricos en plataformas digitales de acceso a estadios.

La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno determinó que la Femexfut incurrió en malas prácticas durante la implementación del sistema, utilizado para registrar a asistentes a partidos de fútbol. El señalamiento principal es que no se informó de manera adecuada que algunos datos recabados eran sensibles ni se obtuvo consentimiento expreso por escrito de los usuarios.

Qué datos estaban en juego

El procedimiento, iniciado originalmente por el desaparecido INAI, observó que el sistema recopilaba información como nombre, teléfono, correo electrónico, fecha de nacimiento, identificación oficial y autorretratos. En la práctica, esa combinación permitía autenticar identidad, pero también abría riesgos si el tratamiento, la transferencia o el resguardo no se realizaban con estándares robustos.

La autoridad subrayó que una casilla marcada en línea no basta para acreditar consentimiento válido cuando se trata de datos personales sensibles. Esa precisión es clave para servicios que, por seguridad, comodidad o control de acceso, recurren a fotografías, reconocimiento facial o validaciones biométricas.

La tecnología no sustituye la responsabilidad

El caso no cuestiona por sí mismo la necesidad de mejorar la seguridad en los estadios. El problema está en cómo se diseña la herramienta, qué se informa al usuario, quién procesa la información, durante cuánto tiempo se conserva y con qué controles se comparte con terceros.

La Femexfut externalizó parte del funcionamiento a Incode Technologies, empresa dedicada a autenticación biométrica. Sin embargo, la sanción se dirigió contra la federación, al considerarse responsable del tratamiento frente a los aficionados.

La resolución llega en un momento en el que gobiernos, empresas y organizadores de eventos adoptan sistemas de identidad digital con mayor frecuencia. Para el público, el mensaje es claro: entregar una fotografía o documento en una aplicación no es un trámite menor, sino una cesión de información que debe tener reglas comprensibles y protección efectiva.

Para clubes, ligas y plataformas tecnológicas, la multa marca un precedente. La innovación puede ayudar a prevenir violencia o agilizar accesos, pero solo será sostenible si se construye con privacidad desde el diseño, avisos claros y mecanismos reales de consentimiento.

Fuentes: El País.

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