Equipos de rescate buscaban este jueves a cientos de personas desaparecidas a lo largo de la frontera entre Nepal y China, donde un enorme río de agua y lodo arrasó varias comunidades tras el colapso de un glaciar el miércoles.
Videos del desastre muestran a personas corriendo antes de que las aguas de la inundación las sepulten, arrastrando a su paso edificios y puentes. Al menos 353 personas murieron, informó la policía, y más de 1,300 están desaparecidas, entre ellas decenas de extranjeros y peregrinos. Otros cientos de personas han quedado desplazadas en toda la región del Himalaya.
Las empinadas laderas y los frondosos valles al pie de la cordillera del Himalaya —que alberga muchos de los picos más altos del mundo y los glaciares que aún quedan— son especialmente vulnerables a las inundaciones y los deslizamientos de tierra. El derretimiento de los glaciares se ha vuelto más común debido a la crisis climática provocada por el ser humano.
Rescates en helicóptero
El desastre ha dejado al menos 826 personas desaparecidas en Nepal. Las autoridades del Tíbet, una región autónoma de China, informaron de al menos tres muertos y 558 sin encontrar.
Las autoridades nepalíes indicaron que decenas de puentes quedaron destruidos y que casi 25 millas de carreteras sufrieron daños, lo que complicó las labores de búsqueda.
El Ejército nepalí ha rescatado a más de 100 personas de las zonas afectadas por las inundaciones mediante operaciones con helicópteros, señaló el portavoz, el general de brigada Raja Ram Basnet. Los equipos de las fuerzas armadas también evacuaron a personas atrapadas dentro de instalaciones relacionadas con el proyecto hidroeléctrico de Trishuli, agregó.
Decenas de heridos han sido trasladados a Katmandú para recibir atención médica especializada.
Los equipos de rescate encontraron cadáveres a cientos de millas en el distrito de Chitwan, río abajo de las zonas más afectadas.
Bishal Kumar Bhandari, presidente de la Sociedad de la Cruz Roja de Nepal, aseguró que han cambiado su enfoque de las operaciones de rescate a de auxilio a gran escala en los distritos afectados por las inundaciones. Indicó que alrededor de 1,200 personas quedaron desplazadas de al menos tres aldeas.
En el Tíbet, un deslizamiento de tierra que se produjo el miércoles cerca del paso fronterizo terrestre de Gyirong Port dejó una capa de lodo en las áreas circundantes con un espesor promedio de más de 5 pies, informó la cadena estatal china CCTV. Todas las carreteras que conducen al paso fronterizo resultaron dañadas, y se advirtió que podrían ocurrir derrumbes o deslizamientos secundarios a medida que continuaran las lluvias en la zona.
El primer ministro de China, Li Qiang, llegó el jueves a Gyirong para dirigir las labores de rescate, acompañado de 500 miembros del Ejército y de fuerzas paramilitares.
Las autoridades chinas también advirtieron que un lago de contención, que se formó en la confluencia de los ríos Tsogyal y Purupqiangzangbu, se está desbordando y podría romperse.
El jefe de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas, Tom Fletcher, anunció este jueves en X que ha ordenado la liberación de dos millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU para ayudar con la atención médica, el alojamiento y el agua. Calificó las inundaciones como “horribles”.
Más de 1,300 personas están desaparecidas, entre ellas cientos de extranjeros.
Muchos siguen esperando noticias sobre si sus seres queridos están vivos.
Shova Shrestha, de 33 años, lleva más de un día esperando noticias de su esposo, Rajan Shrestha. Contó que su teléfono sonó cuando lo llamó por primera vez después de las inundaciones, pero luego ya no pudo comunicarse con él. Desde entonces, ha estado observando cada helicóptero que aterriza en Bidur, la capital del distrito de Nuwakot, con la esperanza de que esté entre los sobrevivientes.
“No dejo de mirar cada helicóptero, con la esperanza de que salga de él”, señaló Shova.
Entre los desaparecidos hay 517 extranjeros, de acuerdo con la Junta de Turismo de Nepal.
Entre ellos se encuentran 178 personas de la India, más de 60 de Estados Unidos y otras de 30 países más, que van desde Ucrania y el Reino Unido hasta Sudáfrica y Japón, informó la junta.
Es posible que muchos de los desaparecidos estuvieran en una peregrinación al monte Kailash en el Tíbet, un lugar sagrado para hindúes, budistas y otras religiones.
Unas 77 personas de un grupo de peregrinos quedaron atrapadas por las inundaciones en la oficina de inmigración de la frontera, explicó una publicación en X del gurú espiritual indio y director de la Fundación Isha, Sadhguru Jaggi Vasudev.
Sadhguru, visiblemente conmovido, añadió en un video que el grupo incluía a 22 ciudadanos estadounidenses y a otras personas de diversos países. Señaló que no había información oficial sobre su paradero.
“Al ver la magnitud de la destrucción, la situación se ve grave. El mismo edificio donde estuvimos para los trámites de inmigración hace apenas una semana ha sido arrasado”, contó Sadhguru.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la India informó este jueves que 288 de sus ciudadanos, entre ellos algunos trabajadores de un proyecto de energía, se encontraban desaparecidos.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, señaló que casi 100 ciudadanos chinos estaban desaparecidos en Nepal. Agregó que, según información preliminar, 260 personas sin encontrar en el Tíbet eran extranjeros.
Apuntan al colapso de un glaciar, no a un sismo
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó inicialmente de un sismo de magnitud 4.4 durante la madrugada del miércoles, a unas 40 millas al norte de Katmandú, cerca de la frontera.
Posteriormente, el USGS actualizó su análisis para indicar que el evento sísmico fue, en realidad, un colapso de un glaciar de magnitud 5.2 que provocó que los escombros fluyeran río abajo.
Expertos en clima del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, afirmaron que una avalancha de un glaciar probablemente causó la crecida repentina del miércoles.
En un comunicado enviado por correo electrónico, indicaron que los niveles de agua en un tramo del río Trishuli subieron hasta 27 pies en media hora.
El desastre en Nepal y el Tíbet no es un caso aislado. El sistema glaciar del Himalaya, cada vez más inestable, amenaza a las comunidades, la infraestructura y el suministro de agua en una de las regiones más densamente pobladas del mundo.
La región sufrió inundaciones repentinas similares en agosto de 2025, cuando un lago glaciar en el Tíbet se desbordó debido a las altas temperaturas. Nueve personas perdieron la vida y se dañaron infraestructuras críticas, incluido un puente que conecta Nepal y China.
(Con información de TeleMundo)






