Tras seis días luchando por su vida, el niño José Emanuel Bolom Morales, perdió la vida. Él junto a tres hombres más, fueron las victima a del atentado realizado el pasado viernes 18 de septiembre.
El pequeño de 10 años se mantenía internado en el hospital de Especialidades Pediátricas en Tuxtla Gutiérrez, derivado de una lesión en el cráneo recibida por parte de un adolescente de 17 años que hoy en día se encuentra detenido.
Los hechos
El pasado 18 de septiembre, perdieron la vida tres personas y tres más resultaron lesionadas; entre ellas un niño de 10 años de edad.
Las víctimas desde el primer momento fueron identificadas como Jorge Álvarez Cruz, de 57 años; Joel López Arias, de 45 años, y Beltrán Martínez Saldaña, de 62 años, cuyas necropsias de ley determinaron que la causa de muerte derivó de hemorragias agudas producidas por proyectil de arma de fuego en cavidad craneana.
Asimismo, resultaron heridos Augusto Zárate Herrera y Gilberto Guerrero Pérez, reportados fuera de peligro; mientras que Emanuel fue hospitalizado en estado grave por una lesión en el cráneo.
Se llevó a cabo un operativo conjunto entre corporaciones federales, estatales y municipales, logrando la detención de 15 personas; entre ellas, los presuntos autores materiales: Jesús “N”, de 21 años, conductor de la motocicleta en la que se cometió el ilícito, y un adolescente de 17 años, de identidad reservada, señalado como quien disparó el arma de fuego.
El resto de los detenidos, entre los cuales se encuentra otra menor de edad, desempeñaba funciones de halconeo y encubrimiento.
Las investigaciones señalan como autores intelectuales a José Luis “N”, alias “El Bebe”, de 32 años de edad, líder de la célula delictiva que controla los puntos de venta de narcomenudeo en la zona norte oriente de Tuxtla Gutiérrez, y a Límberg “N”, alias “El Hueso”, quien purga una condena por homicidio calificado en el penal de Ocosingo y habría emitido las instrucciones desde reclusión.
El Fiscal detalló que la agresión no se dirigió a objetivos específicos, sino que consistió en una orden para generar eventos violentos, provocar zozobra en la población y amedrentar a otros grupos vendedores de droga al menudeo.
Fuente: Mega Noticias






