El candidato independiente, Para su campaña QUE arrancó ayer, solo recibiría 13 mil pesos, dinero que rechazó. Los partidos se embolsarían hasta 40 millones, compara

Christian González/Ultimátum
TGZ
Aunque está consciente de que será un camino complicado, sobre todo por las condiciones en las que está Tuxtla Gutiérrez en estos momentos y el aparato gubernamental que “intenta dar otra elección de Estado”, José Carlos Rasgado Vicente comienza otra etapa de su vida: la búsqueda de la presidencia municipal con gente honesta que lo respalde.
En entrevista exclusiva para Diario Ultimátum, uno de los dos candidatos independientes que buscan la alcaldía “coneja” externa que el objetivo es, además de levantar a la capital de Chiapas, promover un gobierno horizontal y no vertical, para que todos los funcionarios tengan la capacidad de dar respuesta a la ciudadanía, y que ya no solo sea el munícipe quien decida todo.
Según su perspectiva, un gobierno no tiene que prometer la pavimentación de las calles, o brindar seguridad o mantener un alumbrado público impecable, pues asegura que esa es una responsabilidad implícita, “y a las autoridades que han pasado se les salió de las manos todo”.
Además de asegurar que participará en esta “fiesta cívica” porque es su derecho, manifiesta que es momento de que los ciudadanos hagan algo por la ciudad, “Tuxtla ha sufrido mucho, y las acciones de los partidos políticos han quedado a la deriva, en el suelo, y la constitución de la política se da solo en una forma”.
Es decir, explica que a los institutos políticos solo les interesa cómo hacerse de recursos económicos, “mientras que nosotros pensamos diferente, porque queremos presentar una nueva forma de hacer política: honesta, generosa, creativa, justa”.
Desde hace 38 años, cuando inició con su proyecto ciudadano “Tuxtleco de Corazón”, acepta que siempre tuvo la intención de prepararse para algún día gobernar Tuxtla, “pero sin colores partidistas, nunca he militado en un partido, soy de los que piensan que los ciudadanos tienen un potencial qué dar”.
Previo al arranque de su campaña ayer por la tarde en la emblemática colonia Terán, para él ya no se puede vivir aún más con la política del dinero, que solo esclaviza y empobrece a la gente, “porque esa política ya se acabó, nosotros impulsamos la de la cultura, con gente de valores, los cuales ya no hay, y vivimos en una ciudad que se nos cae a pedazos”.
En cuanto al tema de seguridad, critica el que en cada colonia haya un módulo de policías, pero vacío, “dime, ¿cuándo hay un bendito policía ahí? Son infraestructuras que están sucias, entonces ¿cómo confiarle la seguridad a la gente?”.
Por ello, advierte que la idea, y parte de su proyecto, es que las familias conozcan quién cuida de la colonia, “el problema es que mandan a dos, a otros dos, y después a otros dos, y no sabes si el que está ahí es un bandido”.

MUCHAS “TRABAS” PARA SU CANDIDATURA

Desde un principio, advierte que han habido muchas trabas, porque el primer requisito era contar con sus garantías individuales libres, hacer uso de su derecho, presentar cierta documentación y tener una asociación civil (la de él es ‘Tuxtleco de Corazón’).
Además, confiesa que la complicación se agudizó cuando le solicitan las cuatro mil 267 firmas de personas, lo que le patentizarían en una aplicación del teléfono celular, pero en un lapso de 20 días, “yo metí seis mil 901 firmas, porque la gente me conoce, tengo un proyecto”.
No obstante, asegura que el desgaste físico fue notorio, al grado de que bajó cuatro kilogramos de peso y en una reunión con jóvenes estudiantes, estuvo a punto de desmayarse porque dejó de probar alimentos, “dos días no tomé ni agua”, comentó.
Tuvo que “picar más piedra”, destaca, porque no solo era pedir la credencial de elector sino hablar de su proyecto, “y viene lo otro, tú tienes que poner de tu lana, y luego me salen con que me van a sancionar porque según puse una lona en el Parque Jardín de la Marimba, porque a ésta no le puse INE, sin embargo a mí no me dijeron, y lo reconoció la persona que me señaló, pero de todos modos me sancionaron con poco más de 2 mil 224 pesos; fue injusto”.
El sufrimiento continúa, debido a que la prerrogativa que recibiría para su campaña es de 13 mil pesos, lo que según él no aceptó. “Es una grosería, y si yo te digo cuánto le dieron a los partidos, ¡es una burla!, más de 40 millones”.
Asimismo, sabe que no se mide con la misma vara: en cuanto a los videos o spots de radio, los partidos gozarán de más de 173 reproducciones diarias, mientras que los independientes tendrán un espacio en toda la campaña, que pasarán a las 3 de la mañana.
Por ello, subraya que rechazó el monto, “pero lo hacen para que te desanimes, que no le entres, pero seguimos, caminamos, y no sé lo que pasará, aunque sigo incentivando la participación ciudadana”.
A pesar de todas las limitantes, está convencido de que nada lo espantará, ni los competidores fuertes como Francisco Rojas o Carlos Morales, “no podemos vivir en el retroceso, y sobre todo de quienes ya demostraron que fracasaron, que fueron corruptos, entonces la sociedad debe de entender que no porque tu nombre permee en las calles y seas conocido, es la mejor opción; no puedes permitir que alguien que se comporta como bandolero de cantina, sea tu presidente”.
En sí, reprueba que hayan otros candidatos que incluso “han brincado” de partido en partido, “porque, ¿qué convicción puede tener esa persona? ¿Qué principios puede tener?”, cuestionó.

CASO PROACTIVA

Una de las áreas sensibles es el de la basura y la compañía que se encarga de su tratamiento, “Proactiva” -hoy Veolia-. Sobre este caso, Carlos Rasgado manifiesta que, de salir triunfante, lo primero que hay que hacer es analizar cómo está constituido el contrato, “porque a veces nos dan a conocer lo que queremos escuchar”.
Advierte que de hecho lo que por lo regular dicen los presidentes municipales es que si hay una rescisión de contrato con esa empresa, se tendrían que erogar al menos mil millones de pesos, “por eso hay que verlo con una visión ciudadana, no política, para tomar esa decisión”.
Lo más tremendo, según él, es que si quieres preguntar algo sobre ese caso, el que lo inició “hoy está en Miami (en referencia a Juan Sabines Guerrero), y de allá te preguntan: ‘¿De verdad se podrá hacer?’. Pues ¡cómo crees! Lo que creo es que hay formas”.
Para contrarrestar otros males ocasionados por el mal servicio u operación de la empresa, el candidato independiente considera que hay otras formas de que los desperdicios les generen riquezas a los tuxtlecos.
“En tu casa generas basura, y el camión recolector pasa como tres veces por semana, pero esa basura es tuya, no de ‘Proactiva’; pero comparemos esto con Estados Unidos: de Los Ángeles a Nueva York, todos los días, se ven camiones repletos de basura, pero que compran, es un negocio”, ejemplifica.
Por ello, propuso fundar las “fogatas ciudadanas” para que todo lo que se junte de basura (se calcula que en Tuxtla son 500 toneladas diarias), se comercialice y que de ahí se generen recursos que sirvan, en un futuro, para el cuidado de las colonias, “¡no será dinero para el gobierno!”.
“Nos está amolando ‘Proactiva’ y el mismo gobierno, porque un contrato como el que tiene, es demasiado, se lleva nuestra paga; hay un negocio así”, asevera Carlos Rasgado, quien puntualiza que como Ayuntamiento es necesario ser un canal o vínculo con empresas que se dedican a comprar desperdicios, como el PET, aluminio, papel, cartón, entre otros materiales.

SMAPA, EN CRISIS

Otro de los dolores de cabeza de los tuxtlecos ha sido, a lo largo de estos años y con mayor énfasis en este trienio, todo lo concerniente al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA), lo que para Rasgado se convirtió “en el cáncer de la ciudad”.
Lamenta que un organismo tan noble esté repleto de aviadores o gente que ocupa un lugar pero no hace nada productivo, “SMAPA es un enfermo crónico, en etapa terminal, pero con la única ventaja que si ponemos al cirujano verdadero, podemos salvarlo, pero que sean personas, ciudadanos”.
En cuanto a este organismo, evidencia que hay mil 500 personas empleadas, “se dice que por cada toma, tres pueden trabajar para cuidar esa zona, o sea que con 450 gentes, podemos mantener la ciudad tranquila… tenemos a 800 personas que no hacen nada, y por ese Capítulo mil, se va un montón de dinero… y en el Ayuntamiento es lo mismo, gente que trabaja en otras oficinas del Ayuntamiento, ¡no tienen vergüenza!”.
De acuerdo con su proyecto, él mantendrá dos oficinas, una en Palacio Municipal y otra en SMAPA, “personalmente yo me ocuparé de este sistema, con tantos ‘aviadores, tanto dinero, tanta corrupción’, que la pobre gente que tiene 20 años ahí, siguen con el mismo uniforme, todo roto, con pocas herramientas, porque el director actual es un bandido”.

SOBRE SU GOBIERNO HORIZONTAL

Aclara que el gobierno horizontal no es más que el que cada secretario o funcionario haga su labor y decida, “porque qué tiene que hacer el presidente municipal en un tema de obra pública, ¡nada! ¿O qué sabe de una cuestión de salud? ¡Nada! Para eso están sus secretarios”.
En estos momentos, dice, se refleja lo que fue la administración de Fernando Castellanos, “un gobierno fallido, que acabó con sus ‘Jueves ciudadanos’, y tú veías casi a diario a cientos de gentes que querían entrar en su oficina (…) Eso ya no puede continuar igual”.

SABE DEL SUFRIMIENTO DE LOS CONSTRUCTORES LOCALES

Como también es empresario constructor, Rasgado está consciente de lo que han sufrido sus compañeros a los largo de los años por falta de obra o, en su caso, la demora en los pagos por trabajos realizados.
“Hemos sufrido lo mismo, pero hay personas que por la misma necesidad de chamba, se corrompen, y le entran a los ‘diezmos’; pero eso tiene que desaparecer; y súmale que el gobierno no paga, pone trabas, y eso deteriora la economía de la familia, y a la autoridad no le importa si te paga”, aclara.
Lo que no se puede permitir, advierte, es que la obra pública la ejecuten empresas foráneas, sino que se tiene que incentivar a la generación de empleos y al pago de impuestos, pero de los propios tuxtlecos, “no podemos pensar que esos impuestos se los lleven a otros lados, a Veracruz, Guadalajara; entonces ya no queremos dar más dádivas fiscales”.
También aboga por los desarrolladores de la vivienda, “pobre gente, invierten su patrimonio al hacer casa, pero qué pasa: no les autorizan si no dan dinero, todo es corrupción”.

INVASIONES

Uno de los tópicos que también le preocupan y ocupan es el de las invasiones, por ello aclara que es necesario gobernar con base en los principios, “porque los que vivimos así lo hacemos con el respeto a las leyes, entonces si tú tienes una propiedad, es tuya, y no puedes incentivar, a que tú gobierno, meta personas a ocupar esos lugares por el simple hecho de tenerlos como clientes para votos”.
Lo peor, añade, es que con el dinero de los tuxtlecos se les tenga que dotar de agua, luz y otros servicios, “cuando no es un patrimonio de ellos, y por eso estoy convencido de que es urgente aplicar el Estado de derecho; no nos podemos quedar de brazos cruzados, y solo señalar al Mocri, a Antorcha Campesina”.
De acuerdo con su visión, una manera de incentivar a esos grupos es por medio de otras acciones, “porque el clientelismo político es un cáncer; hace poco fui a un lugar conocido como Las Brisas, un señor se metió porque el terreno tenía más de 20 años desocupado, pero de pronto llega el dueño y lo mata de un balazo… imagínate eso, ¿qué tipo de personas hemos creado?”.

SU EQUIPO DE TRABAJO

Como parte de su “política horizontal”, Rasgado dio a conocer algunos de los nombres que conformarán su equipo de trabajo, como Ricardo Ruiz Molina, quien fungiría como el tesorero; el secretario particular sería David Selvas Costa; Ignacio Sol Ramos estaría al frente de la Coordinación de Campaña.
En la Secretaría de Administración, dice, estaría al frente José Antonio Pérez Robles; o Javier Rodríguez Jiménez, como regidor, entre otros, “son amigos de mi generación, hombres sanos, transparentes, quienes somos los que gobernemos esta ciudad, y los presento de una vez para que la sociedad los conozca, pero a la vez los investigue”.
En su gabinete, afirma que no se encontrará a uno que tenga un currículum negativo, “tenemos que darle esa confianza a la sociedad, y por eso lo impulsamos desde el punto de vista ciudadano, para de esa forma trabajar en ello”.
No obstante que tiene 29 días para permear en la sociedad, asegura que es la mejor opción, “desde hace 38 años de mi vida me he dedicado a construir ciudadanía, hay gente que me conoce, somos los adultos de la ciudad”.
Está convencido, agrega, que el deporte es un arma fundamental para llegar a más jóvenes y niños, y prueba de ello es que en los últimos 29 meses se enfocó a actividades inherentes al tema, “busco el rescate de la cultura y los valores, para formar ciudadanos con disciplina, con responsabilidad”, apuntó.
También cree que la familia es un motor de la sociedad, de un ente ciudadano, “y por eso voy en ese sentido, y agradezco la relación que tengo con mi exesposa; y ahorita estamos en esa situación de si podemos conocer a la ‘primera dama’ (risas)”.
-Candidato, ¿habrá que llamar a cuentas a Fernando Castellanos Cal y Mayor? -Se le cuestionó.
El día que tomó posesión como presidente municipal, palabras más, palabras menos, entendió la mano y así dijo: “Cumplir y hacer cumplir las leyes que de ella emanan, y si así no lo hicieres, que la ciudad se lo demande”. Y eso pasará, no es el presidente entrante el que tiene que avocarse a eso, es la sociedad. Nosotros no tenemos por qué ser omisos, vivimos en un Estado de Derecho, y si hiciste mal algo, asume tu responsabilidad.
-¿Cómo ve al otro candidato independiente?
Es una broma. Para los tuxtlecos que conocemos nuestra ciudad, sabemos esa situación. Yo soy un candidato estrictamente independiente. Y si nuestros padres militaron en un partido político, es porque en épocas pasadas solo había uno. Pero las nuevas generaciones piensan diferente.
-Y en cuanto a los aspirantes a la Presidencia de la República, o a la gubernatura de Chiapas…
Mira, como mexicano, estamos en disyuntiva, sí sé por quién no voy a votar, pero para los que sí puedo, votar, quedan tres, y hay que sopesarlo. Aún estoy indeciso. Pero donde sí estoy anonadado, es en los candidatos a gobernador, en verdad qué lamentable. No merecemos esos candidatos, y ¡qué lástima que sean ellos!
-Como parte de su campaña (inició ayer), ¿cómo le hará para recorrer las más de 600 colonias de Tuxtla?
Tengo 38 años en esto. La forma de hacer política no puede ser la misma que la de un partido, porque estos hablan de secciones: que la mil 600, que la mil no sé qué tantos… yo no lo veo así, yo veo al ciudadano de frente, a mí me interesa el gremio de los artesanos, de los deportistas, de los constructores, de los universitarios. En cada zona trabajo fuerte, es decir me enfoco en las 300 mil personas que no votan en la ciudad.
Aunque ya caminé más de 120 colonias, en una semana recorrí como 23; hay algunas en las que tengo acceso, hay otras en las que no, pero por desgracia existen lugares en los que si no llevas nada, ni te reciben. Yo no puedo hacer eso: primero porque no tengo, y segundo porque no es la política que manejo. Pero ¿qué crees? Me decían que no podría entrar a Patria Nueva, pero sí entré y fue por medio del deporte, fue un vínculo, y al menos una paliza no me darán en esa colonia. Pero hay otra cuestión: tenemos más de 60 mil universitarios, es decir que no hay un contrapeso.
Mientras que los partidos políticos lo que harán es repartir dinero, tinacos, láminas, playeritas, en colonias como Las Granjas, pero eso no lo llevarán, por ejemplo al Tecnológico de Monterrey, entonces yo tengo que ir a lo cautivo.