SMAPA, caso “Proactiva” y auditorías, tres temas esenciales que habrá que resolver antes de que culmine esta administración, advierte el regidor panista

Christian González/Ultimátum
TGZ
Luego de la licencia que solicitó la semana pasada el aún alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Fernando Castellanos Cal y Mayor, para contender por un puesto de elección popular en las próximas contiendas a celebrarse el 1 de julio, Javier Morán Aramoni, regidor plurinominal panista, aceptó que respeta la decisión, “la cual sustentada en la ley, pero quien no quiera estar en la administración, ni a la fuerza”.
En una entrevista exclusiva con Diario Ultimátum, aceptó que al Ayuntamiento lo dejan con varios temas por resolver, desde el adeudo con la empresa española “Proactiva”, hoy “Veolia”; la mayoría de calles en mal estado, un Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA) casi al borde del colapso, entre otros no menos importantes.
Aunque el funcionario fue uno de los regidores que levantó la mano en sesión de cabildo la semana pasada como forma de anuencia para que el primer edil verde-ecologista se separara del cargo, manifestó que eso no quiere decir que esté de acuerdo con su forma de gobernar, pues por el contrario, atajó, él fue crítico en los tópicos antes mencionados que aún no se resuelven, “y ese día que solicitó la licencia yo hablé de ello, ahí están las grabaciones”.
Durante la entrevista, también ahondó sobre la asignación de Carlos Molano como presidente municipal interino, y los retos que se le vienen y que, según él, estaba consciente al momento de asumir la responsabilidad.
Sin ningún empacho para charlar sobre la situación, como sí lo demostraron otras regidoras como Victoria Rincón Carrillo, María Mandiola Totoricagüena y Beatriz Tovilla, quienes le negaron una entrevista al reportero de esta casa editorial con el argumento de que “estaban ocupadas”, Aramoni Morán de inmediato abrió la puerta de su oficina para detallar cada uno de los cuestionamientos que se le hicieron.
-Usted, regidor Javier, fue uno de los que levantó la mano, de los que le dio “permiso” a Castellanos para separarse del cargo, ¿por qué? Se lo pregunto porque usted, de alguna manera, ha sido crítico de lo que ha sucedido en este trienio… -se le cuestionó.
-Mira, no es de darle o no el permiso; muchas personas podrán decir que por qué se le otorgó si hay temas pendientes (…) Pero en la sesión de cabildo yo le toqué los tópicos importantes, urgentes por resolver, como el caso “Proactiva”, lo de SMAPA y sobre todo lo de las auditorías. Sin embargo, mira, él tiene derecho a pedir licencia, como no solo la pidió él, porque no sé cuántos más la solicitaron, tanto presidentes municipales, como diputados locales, o federales. Pero, el hecho de que aún haya pendientes, al final de cuentas esto es de instituciones, no es de personas, y quien queda en su lugar tiene la obligación de atacar los temas que haya que atacar, solventar lo que haya que solventar, y bueno, hacer las cosas como deben hacerse. En verdad la persona es lo de menos, insisto, acá es cuestión de la institución.
-Regidor, ¿La situación del Ayuntamiento es crítica?
-Es muy complicada, sumamente difícil, eso es definitivo y todos lo sabemos, en los temas económicos. Y aunque en esta administración no hemos pedido créditos bancarios a largo plazo, se han traído adeudos, se han pagado algunos porque así está estipulado desde que se contrató el crédito con Banobras, y no es que lo paguemos, sino que nos lo retienen de las participaciones mensuales, entonces éstas nos llegan mermadas con el monto de la amortización mensual que se debe realizar. En sí, se han dejado de pagar algunas facturas, el tema de Proactiva es una de ellas, y es un punto en el que he sido incisivo.
-En este último caso que menciona, sobre el manejo de los residuos que se generan a diario en la ciudad capital, ¿cuál sería una de las “panaceas”?
-Me podrán criticar por lo que voy a decir, pero nos debemos de sentar con estas gentes (representantes de la compañía recolectora de basura), es decir negociar la situación, porque es una irresponsabilidad pasar al siguiente gobierno este monto de adeudo, por lo que antes tenemos que sentar las bases y se pueda transitar. Que ellos hagan el servicio como Tuxtla se lo merece, y nosotros, bueno, paguemos lo que debemos pagar, no lo que ellos pretenden que paguemos.
-¿Y de cuánto es el adeudo con “Proactiva”? Porque unos dicen una cosa, y otros manejan algo diferente…
-El monto bruto, vamos a decirle así, que ellos gritan y que ellos dicen, es de 300 millones de pesos, pero a eso hay que quitarle un juicio que lleva a efecto el Ayuntamiento contra esa empresa de casi 105 millones, así que hablamos de 195. Además, ellos se basan en un cobro, de una tarifa, sobre kilos o toneladas que no es la autorizada en el inicio del contrato de prestaciones de servicio, porque no es una concesión, y nosotros, en ese juicio, peleamos que se debe tomar tal como se contrató de inicio, y no en un acta de cabildo, que no cumple y que no es legal. Porque yo no te puedo cobrar a ti algo que no es legal.
-Mucho se ha manejado que se le puede rescindir el contrato a esa compañía, sacarla de Chiapas, ¿Será lo conveniente?
Lo que sucede es que ese contrato trae sus penas, no es tan fácil, porque se hizo y que no han cumplido, y han violentado varias cuestiones, como el tema de la recolección que se hace mal, lo del relleno sanitario, que la ciudad está sucia, que puede contaminar, y ellos no han solventado eso. Hay varias situaciones, pero tampoco los ayuntamientos anteriores han cumplido con el pago.

-Se va Fernando Castellanos y las críticas fueron mayores, sobre todo porque no cumplió uno de sus compromisos más “sonados”: reparar una calle al día…
-¡Claro!, lo que pasa es que desde que se dijo eso, evidentemente era imposible de cumplir, es sencillo. El ciudadano sabrá qué le prometió y qué no; ahora sí que yo estaba en la banqueta de enfrente y no sé si firmó o no con un notario público. Es un tema que para mí es intranscendental, pero si él prometió y no cumplió, que la ciudadanía se lo demandará.
-Ante este panorama, Carlos Molano asume la responsabilidad de “dirigir el barco”, pero ¿Estaba consciente de lo que se enfrenta?
-Creo que sí, Carlos es un tipo inteligente, es un muy buen contador, yo estoy muy claro en que si finalmente la propuesta fue por él, la cual se calificó aquí, y fue a favor, es porque tiene pleno conocimiento de la situación que vive el Ayuntamiento, tan clara como la que traemos nosotros. Y que bueno, siente que es capaz de transitar el tiempo que falta. Eso me queda claro.
-Aún hacen falta como cinco meses para que se vaya esta administración, ¿Habrá que pedir cuentas claras?
-El ciudadano tiene todo el derecho de pedir las cuentas claras, eso es definitivo, y quien llegue tiene todo el derecho a que se le entreguen las cosas como debe de ser: una entrega-recepción como debe de ser. Que digan: “Aquí están estos pendientes, aquí están estas cuentas, aquí están estas obras por concluir, aquí está lo que falta por pagar, con sus contratos…”.
-SMAPA es otro de los temas álgidos, un organismo en estado grave…
-Sí, está muy abandonado, eso lo he dicho, y lo he manifestado en cabildo, está grabado, y eso es la ventaja. De forma constante insistí que era necesario tener un director, no un encargado de despacho. Si la persona que sería encargada de despacho, sería el director, ¡adelante!, pero ya es dar ese nombramiento, porque no puede ser que la institución descentralizada más importante del gobierno municipal, como es el SMAPA, porque las guerras se pueden hacer por falta de agua, tenía que contar con una cabeza, o un consejo o una Junta de Gobierno, y que se reuniera y tomara las decisiones pertinentes. Por eso digo que este es un gran pasivo que queda.
-En el rubro de las finanzas, ¿Usted sabe cómo queda el SMAPA?
-Definitivamente no sé. Y en la cuestión operativa es cosa de ver cómo funciona, pero como dicen, lo que se ve no se juzga, o lo que se ve no se pregunta… ¡está mal y punto!
Otro de los tópicos que le preocupan, aceptó Javier Morán, es el de los más de 100 laudos con personal del Ayuntamiento que por “X o Z razón se fue en años anteriores del Ayuntamiento; algo que es cierto, es que los pudieron correr hace cinco o 10 años, y ahorita está reventando… sabemos cómo se manejan las Juntas (de Conciliación y Arbitraje), sobre todo el Tribunal Burocrático”.
En cuanto a algún acercamiento con la parte demandante, refirió que ha habido despachos e incluso hace poco se finiquitaron cerca de cinco laudos en el avance de la cuenta pública de febrero pasado, “eran de los que estaban por reventar, o que ya habían reventado”.
-Otro de los temas que, al principio de esta administración, se prometió fue la eliminación del “Departamento de Aviaduría”, es decir quitar a los “aviadores”… ¿Se cumplió?
-Esto impacta en las nóminas, es definitivo. Se dice que sí (hubo “limpia”), pero como no conozco cómo se recibió, si al principio había cinco, y ahorita quedan cuatro, pero se dice que sí, ahora falta ver. Aunque la realidad la palparemos en el cambio de administración: ahí veremos cuántos dejan de venir a cobrar. Ya podremos tener datos certeros, y creo que en estos momentos es complicado detectarlo.
El regidor del Partido Acción Nacional (PAN) auguró un panorama “grisáceo” en la ruta final de este trienio con Carlos Molano al frente: “No quiero hablar ni bien, ni mal, yo a Molano lo aprecio, es un tipo inteligente, pero le esperan épocas muy difíciles, estamos en proceso electoral, ya se vienen las campañas, entonces hablamos de varias campañas, y eso complicaría más las cosas”.
Es decir, detalló que habrá escasez de dinero, paro de los programas sociales por la misma veda electoral, “por eso digo que le esperan días complejos, y tendrá que saber cómo allegarse de los regidores, estar con los oídos abiertos a que se le pueda dejarse ayudar. Lo mismo que dije desde que inició esta administración para que los problemas se puedan resolver”.
-Regidor, insisto, ante esta situación, ¿Fue bueno que se haya ido Castellanos?
-Pues mira, yo no sé si fue sano o no, pero alguien que se quiere ir, ¡que se vaya! Simplemente. Para qué lo quieres a la fuerza. Él tiene otra intención, que es legítima, me guste o no, nos guste o no. Pero ya el ciudadano sabrá lo que debe hacer. A nadie por la fuerza, como te dije, concluyó.