El nuevo hospital carece de insumos y medicamentos; mantiene adeudo millonario a proveedores, entre otras anomalías

Christian González/Ultimátum

TGZ

Hace poco más de una semana Juan Enrique Ávila fue nombrado como delegado del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Chiapas. Encuentra una serie de anomalías: desvío de recursos, adeudos a proveedores, falta de medicamentos y “aviadores”, una lista que comenzó a “supurar” en estos días.

Tras una investigación especial, se descubrió que se le quedó mal a cerca de 20 proveedores, a quienes les debería al menos 180 millones de pesos por diferentes conceptos, cuando el presupuesto para el funcionamiento del nuevo nosocomio es de 130 mdp. El panorama se agravó en este 2018, como lo manifestaron fuentes confidenciales y documentos que obran en poder de esta casa editorial.

De hecho, se especifica que Hugo Alberto González Estrada, jefe del Departamento de Recursos Materiales y Obras desde el año 2013 (gana 35 mil pesos mensuales), se encarga de supuestamente desviar los dineros. Incluso, se advierte que solo ha beneficiado a sus empresas, como el último cobro que hizo de 8 mdp, sin tomar en cuenta el adeudo a los demás proveedores, a quienes además les exige el llamado “diezmo” que, según estos últimos, ya no solo es el 10% sino el 25 de lo que reciben por ofrecer sus servicios.

Hugo Alberto González “En la mira”

Asimismo, existe un desorden y “sospechosismo” sobre las plazas existentes en la Delegación del ISSSTE de Tapachula; de Socorro López y Viridiana Cruz López, madre e hija que se desempeñan como parte de la vigilancia y administración en esa misma zona, respectivamente, pero que solo acuden en las quincenas para cobrar sus 18 mil y 12 mil pesos. También el caso Kricia Daniela Ramos León, quien en la actualidad presenta incapacidad por motivos de maternidad, se desempeña como secretaria particular. Otro caso es el de Neri Felipe Rosales Guzmán, jefe del Departamento de Finanzas de la Delegación en Tuxtla. La lista de “beneficiarios” es amplia: Mercedes del Carmen Pinto Pinto como responsable de Recursos Humanos y de Viridiana Paz López  “ungida” como secretaria particular, entre otros beneficios.

Sin duda el gasto corriente sería uno de los factores por los que el nuevo hospital del ISSSTE presenta varias carencias, toda vez que un caso más es el de Vanessa Paz López, quien aparece con la plaza de jefa de Unidad de Comunicación Social y Atención al Derechohabiente, sin embargo se sabe que solo cobra su sueldo. Quien se presenta para cumplir sus funciones, por menos dinero, es Angélica Cecilia Zamudio Flores.

Dentro de los beneficios, Sairi Guadalupe Cruz Benítez, también ocupa un puesto en el área de Recursos Materiales y Obras (número de empleada 355950/puesto: CF40020), pero “nunca llega a trabajar”. 

“Aviadores” y “privilegiados”

Además, se destaca en la “lista” a Ismael de Jesús Culebro Espinosa y Roberto Cancino Rodríguez, como coordinador de Recursos Materiales y residente de mantenimiento del Hospital General “Dr. Belisario Domínguez”, de forma respectiva. A quien también señalan de “aviadora” es a María Reynosa Escobar, actual jefa de Trabajo Social de esta misma clínica. Surge un nombre más: César Alejandro Cancino López, quien desde el 2013 se desempeñó como secretario particular y luego fue enviado al Departamento de Pensiones. Otro nombre que “suena fuerte” es el de José Damas Damas, quien ha estado como subdirector administrativo de la clínica en San Cristóbal de Las Casas.

Sin embargo, sobre él “pesan acusaciones” como el presunto saqueo de recursos, además de que “llegaba a laborar cuando quería, y cuando el personal de base se cansó, lo despidieron”. No obstante, hace unas semanas reapareció como jefe del área de Acción Cultural y Deportiva de la Delegación.

Derechohabientes indignados 

En un recorrido por el recién construido hospital del ISSSTE, ubicado a la altura del Libramiento Norte Oriente de esta ciudad capital, las irregularidades y el descontento no se han hecho esperar. Dos mantas, con leyendas de protesta, cuelgan en las rejas de la fachada del inmueble. En las mismas se puede leer: “La base trabajadora del Hospital General ‘Dr. Belisario Domínguez Palencia’, se manifiesta a trabajar bajo protesta por la falta de insumos, infraestructura y de interés de nuestras autoridades”.

Incluso la misma derechohabiencia está molesta, como es el caso de doña Magdalena, quien recordó que acudió en varias ocasiones al área de urgencias, donde le dieron un mal diagnóstico, es decir que padecía tifoidea, cuando su estado de salud era más complicado, como lo comprobó luego de acudir a un sanatorio particular.

“Ahorita he dado muchas vueltas para que me reembolsen alrededor de 80 mil pesos, lo que he hecho desde mayo pasado, porque yo necesitaba una hemodiálisis, ¡imagínese! Aparte me niegan los medicamentos que requiero, porque tengo problemas con los dedos de mis manos”, lamentó.

Con base en información recabada y luego de un sondeo por este sitio, se advirtió que si no se resuelven las carencias y los pagos a los proveedores, en cualquier momento “estallaría” un paro de labores, lo que afectaría a quienes requieran de los servicios médicos.