* Conviviendo con salvajes
* Pepe Llaven: Suchiapa de mi corazón

Hubert Ochoa/Ultimátum

Cuando una y otra vez hacemos referencia a ese pasado sombrío que vivimos de Absalón Castellanos Domínguez hasta el sexenio inmediato anterior, no es un análisis retrospectivo producto de la tirria porque, dígame si no, ya nadie quisiera regresar.
Lo explico: Los jóvenes de hoy no tuvieron el infortunio de experimentar en el gobierno del general Castellanos lo más melodramático de la política y sus consecuencias colaterales. La política era concebida como un medio para el jolgorio.
El general fue gobernador por esos maridajes que antes solían darse en las cúpulas de poder. El Ejército, por ser una entidad de peso en la estructura del país, tenía concesiones del más alto nivel: desde el Senado hasta las gubernaturas, pasando por las diputaciones federales.
En Yucatán trató de gobernar en ese mismo período otro general, Graciliano Alpuche Pinzón. No lo logró. Yucatán ardió en el caos y finalmente fue echado del Ejecutivo. Por eso el Ejército sostuvo con toda su fuerza a Don Absalón, pues era su última posición clave no obstante que en la entidad estallaron protestas campesinas, magisteriales, estudiantiles, de obreros y del pueblo en general. Su respuesta fue el desdén.
No podemos asegurarlo, pero probablemente Eduardo Robledo Rincón pudo ser un buen gobernador por su formación política ortodoxa. Le faltaron agallas. Tampoco le sonrió la suerte, esa esencia sobrenatural o espiritual (como usted quiera verlo) que guía a los hombres afortunados, a los que nacen con estrella.
La estrella de Robledo brilló efímeramente. Se apagó tras el crimen de Colosio, que no le quepa duda. Zedillo lo dejó ser gobernador. Los zapatistas lo corrieron a los 69 días. Se fue de Embajador a Argentina y allá terminó su carrera política.
A partir de allí vino la oscura práctica del dejar pasar, dejar hacer. Las comunidades indígenas se bautizaron incluso como una zona de excepción. Y eso usted lo sabe, lector.
Marcos, a la cabeza del zapatismo, concentró un dominio omnímodo apoyado por grupos sediciosos del extranjero y por el Obispo iconoclasta Samuel Ruiz García, ese legionario de la Teología de la Revolución señalado todavía como el gran ideólogo del levantamiento.

EVA

Según los estudiosos, la corrupción viene de tiempos inmemoriales. El primer acto se supone que se dio en el jardín de las hespérides cuando Eva, tentada por la serpiente, seduce a Adán y éste come del fruto prohibido. Y ya sabemos qué pasó.
Pero ese hecho bíblico puede calificarse como una ingenuidad frente al descaro que observamos durante los gobiernos siguientes al fugaz que saboreó Robledo Rincón. Las arcas resultaron zarandeadas en una grotesca feria de complicidad a la que sólo los amigos, las concubinas y los incondicionales asistieron de invitados.
La corrupción y la impunidad se hallaron de pronto en un ardiente flirt. Los campos empobrecieron. La migración alcanzó auges escandalosos de muchachos que, en busca de una vida mejor, se arrojaron al sueño americano.
No hubo desarrollo. La violencia fue el común denominador en las ciudades y en los surcos porque, por ser Chiapas un estado eminentemente agrícola y agropecuario, la lucha por la tierra estalló con singular ferocidad al igual que la escisión religiosa en las comarcas nativas en donde la paz era la de los sepulcros.
¿Pudo haber un escenario más doloroso? No, desde luego. El poder y la política se emplearon con locura desenfrenada. Los usaron para mandar a la cárcel a quienes no simpatizaban con el gobernante. Los usaron para el crimen. Fueron gobernantes narcisistas, histéricos, histriónicos, psicópatas. Remedos de Nerón.
No hay varitas mágicas para resolver dificultades que se crearon con el tiempo y la indolencia, lo sabemos.
Gobernar una entidad como Chiapas, con tantas contrariedades, no es un episodio de taumaturgia donde el atrevido ilusionista saca del sombrero al coqueto conejo blanco.

PANDILLAS

El panorama no es halagador. ¿Qué debe y tiene qué hacer el próximo gobernador de Chiapas a partir de 2018, se trate de quien se trate? ¿O quién de ellos posee los gametos para hacer lo política y éticamente correcto, lo que le conviene a la sociedad? Urge o seguiremos caminando al caos.
Aquí tenemos una sed insaciable de gobernabilidad para frenar a pandillas que se han refocilado en la exención abominable. Gobernabilidad no significa abuso de poder, sino aplicar la ley y dar vigencia a eso que los políticos tanto cacarean en discursos ramplones: Estado de Derecho.
Sólo en 2016, falanges de la CNTE, normalistas, CIOAC y MOCRI tomaron por asalto 133 veces la caseta Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal obteniendo ganancias de 200 mil pesos diarios. Por la súper vía circulan alrededor de 600 vehículos cada hora. Reinó la impunidad.
La CNTE, una guerrilla que es extensión del crimen organizado, convirtió a Chiapas en un bastión de violencia y los ciudadanos quedamos indefensos ante la barbarie. ¿Qué provocó que de pronto ese embrión subversivo alcanzara semejante hegemonía? La impunidad, ni más ni menos.
La impunidad es un cáncer que nos lastima tanto como la pobreza o la desigualdad. Los tropeles de canallas, al sentirse intocables por una autoridad dicharachera y timorata, dan rienda suelta a su lujuria de abusos al grado de que nosotros, arrinconados contra la pared, ya no sabemos a quién pedir auxilio.
Francamente los ciudadanos estamos extasiados por tanta impunidad. Le iba a decir estamos hasta la madre.
Queremos que el Estado de Derecho deje de ser una quimera y que CNTE, normalistas, MOCRI, OCEZ o quién quebrante la ley, reciba el castigo que se merece porque las familias decentes ya no podemos convivir con salvajes. Así no funciona la democracia.
¿Queda claro? ¿Podrá el futuro gobernador? Ya veremos.

NORTES

SUCHIAPA de mi corazón no es un lema político: es una filosofía que en ese pueblo generoso localizado en el centro de Chiapas ha ido permeando. Pepe Lláven es un joven que nació en esa tierra de Corpus Christi y que ahora busca gobernarla porque se preparó para ello. Pepe lleva tatuado a Suchiapa en el corazón. No es una fanfarronada: El muchacho pertenece a una familia de padres y hermanos trabajadores cuyas raíces emergen de manera pura y genuina. Pepe Llaven pronto iniciará campaña y de seguro será el próximo alcalde de Suchiapa porque Suchiapa ya merece un mejor porvenir. Al tiempo…Enoc Hernández Cruz puede dar la sorpresa en breves horas Por eso es el flaco de oro y ha hecho trabajo territorial como nadie…ES TODO.

hubert8a@gmail.com
(Twitter: @huberochoa)