La percepción de intranquilidad en la capital chiapaneca alcanza el 78 por ciento, según el Inegi. Sociedad expresa su hartazgo; hay quienes proponen “salir armados” y “matar a los delincuentes”. Delitos van a la baja, asegura secretario de Seguridad de Tuxtla

Christian González/Ultimátum
TGZ
Aunque hay datos “alentadores”, como los que revela el “Semáforo delictivo” en su análisis de todo el año pasado en cuanto a incidencia en infracciones a la ley, con una baja en el último mes de 22 por ciento comparado con el 2016, la percepción de inseguridad de la ciudadanía está al alza, sobre todo con los últimos hechos ocurridos en esta ciudad capital, como los asesinatos de Gloria Balzázar y Adán González hace apenas unos días.
Con base en datos actuales que arroja la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto de Estadística y Geografía (Inegi) sobre la “Sensación de inseguridad por temor al delito (percepción) en 55 ciudades del país, incluidas Tuxtla, para diciembre pasado, 75.9 por ciento de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro. Ello no representa un cambio significativo respecto a septiembre de ese mismo año, en donde esta percepción fue de 76 puntos porcentuales. Tuxtla Gutiérrez aparece arriba de la media nacional con alrededor del 78% (en el 2016 osciló entre el 76%).
Sin embargo, esta cifra sí es estadísticamente mayor a la de 74.1% registrada en diciembre de 2016. Esta última comparación, afirma, debe ser tomada con reserva, dado que el número de ciudades contempladas en la muestra se incrementó en el último año.
La percepción de inseguridad siguió siendo mayor en el caso de las mujeres con 80.5, mientras que los hombres se ubicaron en 70.6%. A partir de 2016 se han generado estimadores representativos por ciudad. En diciembre de 2017, las ciudades con mayor porcentaje de personas de 18 años y más que consideraron que vivir en su ciudad es inseguro fueron: Reynosa, Chilpancingo de los Bravo, Fresnillo, Villahermosa, Coatzacoalcos y la región norte de la Ciudad de México, con 95.6, 95.4, 94.8, 94.4, 93.6 y 92.7%, respectivamente.

DELITOS AL ALZA

El Observatorio Ciudadano de Chiapas cuenta con información estadística relevante sobre la incidencia delictiva en Tuxtla Gutiérrez durante el periodo de enero-noviembre de 2017, extraída con información oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En cuanto a robo de vehículos, avala que la localidad “coneja” presentó 152.59 casos por cada 100 mil habitantes en 2017, la tasa récord para un periodo de enero a noviembre desde 2011. La tasa acumulada en el periodo señalado mostró incrementos desde 2014, sin embargo la tasa muestra un aumento significativo de 40.35% de 2015 a 2017.
En la capital del estado de Chiapas, se realizaron de enero a noviembre del año pretérito, 777 robos de vehículos, es decir, 2.33 acciones por día en promedio. Cuando la información se disgrega por tipo, los robos con violencia alcanzan porcentaje récord de 29.34%, proporción que se ha duplicado desde 2015.
Sobre robo a negocios, la capital registró la tasa récord para los periodos de enero a noviembre desde 2011. Si bien desde 2013 presenta una tasa superior a la nacional, la tasa de la capital de Chiapas ha mostrado un incremento de 105.51% desde 2015 pasando de 65.55 a 134.72 en 2017. La tasa nacional en 2017 fue de 69.41.
En pocas palabras, en cuanto a este último delito se denunciaron de enero a noviembre pasado, 847 robos a negocios, es decir, 2.54 casos por día en promedio. De dicho periodo, el 78.63% de esos ilícitos se realizaron con violencia, es decir, casi cuatro de cinco.
Durante el análisis del Observatorio Ciudadano en Chiapas no se tomaron en cuenta delitos como violación, atraco a casa habitación, secuestro, lesiones, ni extorsión.
En cambio, “Semáforo delictivo” brinda un reporte más completo. En 2017, advierte que en Chiapas se cometieron 475 asesinatos, 21 secuestros, 159 extorsiones, 2 mil 976 robos de vehículos, mil 318 robos a vivienda, mil 619 robos a negocios, mil 144 casos de lesiones y 668 violaciones.
En Tuxtla, durante el mismo periodo, se registraron 28 homicidios, tres secuestros, 71 casos de extorsión, 836 incidencias sobre rodo de vehículo. En la parte de robo a casa, el año pasado fueron un total de 563, mientras que en atracos a negocios alcanzó los 923; en el apartado de lesiones, se maneja una cifra de 306 y en cuanto a violaciones, hubo 147 denuncias.
De acuerdo con la Secretaría de la Mujer Municipal, de finales de 2016 hasta la fecha se han cometido, en Tuxtla, alrededor de cuatro feminicidios. A nivel estatal, según organizaciones como el Frente Feminista o el Colectivo de Mujeres (Colem) de San Cristóbal de Las Casas, la cifra casi alcanza los 70 casos, lo que es preocupante.
No obstante, la misma titular de dicha secretaría, Enriqueta Burelo, afirma que la cifra –al menos en la ciudad capital- se “inflaría” aún más, pero no sucede porque existe ignorancia en las autoridades competentes.

LA VOZ CIUDADANA

El miedo y la desilusión permean en los tuxtlecos, como el caso de Osiel Mendoza, habitante de esta ciudad, quien se cuestiona: “¿A quién se le pide justicia, a un gobierno estatal y municipal que están sordos, ciegos y mudos? Es tiempo de organizar estrategias en grupos de colonias unidas, donde exista una forma de atrapar a esos maleantes”. De hecho, considera que si se defiende por “mano propia” lo encarcelan “y si no me matan a mí o a mi familia. Se necesita unión con firmeza”.
Por su lado, Keitaro Zamora también se pregunta: “¿Qué coños está pasando con Tuxtla, con Chiapas? ¿De cuándo acá nos hemos convertido en un estado demasiado problemático en todo el sentido de la palabra? Feminicidios, secuestros, inseguridad al por mayor”.
Para él, “uno ya tiene que salir a calle con un gas pimienta o un paralizador o no vayamos lejos: cargando en el coche una 9 milímetros (pistola)… Qué tristeza tan grande tener que llegar así porque simplemente uno tiene que estar pilas en todo momento ya no se puede confiar de nadie”.
Desde que el gobierno lo permitió, afirma por su parte Elena Bazán, los delincuentes “hacen lo que les da la gana: asesinatos a plena luz del día, por 500 pesos te quitan la vida… ¡gobierno de mierda que nada hace por la seguridad de nuestra ciudad!”.
Aunque hay quienes proponen armarse ante la “ola de inseguridad”, para Margoth Villafuerte resultaría contraproducente: “Lo malo es que si portas armas y matas a un maldito delincuente, ahí sí te detienen fácil… no hay derecho a la defensa propia. Yo soy de la idea que delincuente agarrado no lo entreguen, mátenlo en la vía pública; línchenlo, que salga en noticias nacionales a ver si de esa manera al gobierno le da vergüenza y actúa, que lo veo difícil, porque ellos son de viajes bien merecidos y glamur social, es decir no les importamos”.
Incluso, el mismo diputado federal por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Guillermo Rafael Santiago, lo advierte: “Mi inconformidad y mi condena por los últimos hechos ocurridos en Chiapas, y en particular Tuxtla, por los asesinatos del biólogo Adán, de la joven Gloria, de los compañeros de Oxchuc y de dos más en Chilón”.
Le duele “hasta el alma”, afirma, porque “nos han robado la tranquilidad. No habíamos vito nunca este nivel de violencia… a Chiapas ya lo alcanzó la crisis de inseguridad y la alcanzó porque tenemos un Estado débil, un gobernador ensimismado en sus ambiciones e intereses y en pensar cómo robar las próximas elecciones, y no está preocupado en brindarle seguridad a los chiapanecos”.
Exhorta a los gobiernos tanto estatal como el de Tuxtla a que se pongan a trabajar en este asunto, “que cumplan con su papel, que cumplan con su función, que no eludan sus responsabilidades, y que no quede ningún asesinato impune, que el feminicidio de Gloria no quede impune, ni el de crimen de Adán”.

TUXTLA ESTÁ SEGURA: MOISÉS GRAJALES

Según Moisés Grajales Monterrosa, secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, los últimos hechos violentos que se han suscitado en los últimos días, como el caso de Gloria y Adán, se refieren a casos aislados que nada tienen qué ver con la presencia de la delincuencia organizada.
“Condenamos estos asesinatos, pero insisto, son hechos aislados… en el caso de Gloria, ya están detenidos los responsables, el hecho fue aclarado, y quienes cometieron este delito van a pagar muy duro lo que hicieron, sin embargo ahora es necesario fortalecer el trabajo de prevención del delito”.
Aunque reconoce que sí es preocupante la situación actual, advierte que la incidencia delictiva en Tuxtla ha bajado de forma considerable, “de hecho se han publicado las ciudades más peligrosas, donde roban más vehículos, y no aparece nuestra capital; sí hemos tenido ese delito, pero no figura a nivel nacional”.
En general, estima que el robo a transeúntes también presentó una baja significativa, lo mismo que los atracos a casa habitación con una reducción del 10%, “en el 2017 los robos a vehículos y comercios nos dieron problemas, pero ya los controlamos”.
Sobre los cerca de cinco homicidios cometidos en este mes, Moisés Grajales estima que son bajos si se compara el número de pobladores que tiene la capital tuxtleca, es decir alrededor de 800 mil, “pero aunque sea uno es lamentable, y por eso hay que meterle más al trabajo de prevención y a los operativos”.
No obstante que en el caso del Adán, cuyo cuerpo apareció en un camino de terracería en la colonia El Diamante, municipio de Chiapa de Corzo, se habló incluso de la presencia de la delincuencia organizada, el funcionario lo desmiente: “Es falso, no tenemos tampoco ‘efecto cucaracha’; y en el caso de Gloria, son personas chiapanecas quienes la ultimaron, ni siquiera cuentan con antecedentes penales y no pertenecen a un grupo delictivo”.
Aclara que no se sabe a ciencia cierta cómo fue este hecho, pues las investigaciones siguen su curso, “no me voy a adelantar, y estamos coadyuvando con la Fiscalía de Homicidios, y en su momentos daremos a saber todos los detalles”.

ESTRATEGIAS

Para reducir aún más el panorama violento, comenta que en estos momentos se enfocan en capacitar a 25 elementos policiacos en la Fiscalía General del Estado, sobre todo en materia de derechos humanos para actuar de mejor manera ante la declaratoria de Alerta de Género, “tenemos que cuidar a las mujeres, y por eso mismo contamos con una unidad especial para atenderlas; en el parque vehicular ya tenemos seis patrullas para ese fin”.
Es decir, dice que esas camionetas hacen las veces de oficinas, donde quienes han sido violentadas o que cuentan con orden o medida de restricción, ahí mismo se les brinda atención.
Asimismo, comenta que lanzaron campañas preventivas en algunas colonias tuxtlecas como Patria Nueva y en Las Granjas, “precisamente para evitar este tipo de actos violentos; pero es muy importante que la gente denuncie, cuando se sientan acosados y así podamos actuar”.
De acuerdo con lo que se logre en el Sistema Nacional de Seguridad, se comenzaría con la contratación de más personal; de hecho, recuerda que el año pasado dieron de alta a 75 policías más, “pero sí pediremos más recursos y podemos patrullar mejor la ciudad”.