Agencias/Ultimátum

“Nadie podrá parar a la oleada de la nueva generación. Será ley, habrá ley, contra viento y marea”, afirmó el Senador Pino Solanas durante el largo debate.

Por un estrecho margen, el Senado de Argentina rechazó la madrugada de este jueves un proyecto de ley para despenalizar y legalizar el aborto, lo que representó un revés al movimiento popular que llevó la discusión de los derechos reproductivos a la agenda legislativa y movilizó a grupos de mujeres en toda América Latina.

Sobre esta ley, que permitiría a las mujeres interrumpir el embarazo en las primeras 14 semanas de gestación, 38 senadores votaron en contra, 31 a favor y hubo 2 abstenciones.

El pasado 13 de junio, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley para Legalizar la Interrupción Voluntaria del Embarazo permitida en casos de violación, en donde esté en riesgo la salud y la vida de la mujer, y si el feto presenta alguna enfermedad incurable.

La ley debía ser ratificada o rechazada por el Senado, pero en el camino entre ambas Cámaras, la discusión quedó marcada por las presiones de las iglesias católicas y evangélicas.

Los senadores rechazaron casi a las tres de la mañana del jueves esta ley “porque creen en Dios y son católicos”, y consideran que “hay vida desde la concepción” y “el feto tiene alma”; o por considerar que el proyecto viola la Constitución y tratados internacionales, lo que ha sido desmentido incluso por Naciones Unidas.

Los senadores que votaron a favor insistieron en que este era un proyecto de salud pública y de derechos humanos que, tal y como lo ha hecho en el resto de los países en los que el aborto ha sido legalizado, podría evitar la muerte o condena y estigmatización de miles de mujeres.

El senador del Frente Cívico y Social, Oscar Castillo, señaló que Argentina era “un país laico y no un país confesional”.

Advirtieron, además, que lo que en verdad se votaba era aborto legal, seguro y gratuito en los hospitales o aborto clandestino, ya que esta práctica se seguirá llevando a cabo con o sin legislación.

La ley del aborto vigente en Argentina seguirá siendo la de 1921. El debate sobre legalizar o no el aborto, generó multitudinarias manifestaciones tanto en el país como en el resto del continente.

En la derrota, ha habido mensajes de optimismo, como el del senador Pino Solanas: “nadie podrá parar a la oleada de la nueva generación. Será ley, habrá ley, contra viento y marea”, afirmó durante la sesión.

El final de su discurso, publicado por el periodista argentino Guido Molteni, ha acumulado en pocas horas miles de retuits y cientos de miles de reproducciones.

La iniciativa no se podrá volver a debatir hasta el próximo año, pero el Congreso tendrá una nueva oportunidad de tratar el tema cuando debata sobre la reforma del Código Penal en las próximas semanas.