Agencias/Ultimátum
CDMX
“I got chiiiiiills, they’re multiplying” exclamaba un absorto John Travolta al ver a Olivia Newton-John con un cigarrillo entre los labios, embutida en cuero y pidiendo “guerra”, el momento más icónico del musical Grease, convertido en todo un clásico popular 40 años después de su estreno.
Nominada al Óscar a la mejor canción original (Hopelessly devoted to you, incluida a última hora por los productores para que Newton-John se luciera con una balada), fue la película de mayor recaudación en 1978 y la que convirtió a Travolta, que venía de estrenar Saturday night fever un año antes, en unas de las grandes estrellas de Hollywood.
La cinta, dirigida por Randal Kleiser (The blue lagoon), se basaba en el musical de Broadway que se estrenó en febrero de 1972 y llevó a cabo más de 3 mil 300 funciones, una obra en la que Travolta apareció originalmente como sustituto de un actor secundario.
Su polémico final, en el que Sandy cambia por completo su aspecto y su actitud para conquistar definitivamente a Danny, fue muy criticado por la forma de actuar de la protagonista, pero tal y como defendía Jim Jacobs, creador del espectáculo de Broadway, la escena parodiaba los estereotipos cinematográficos en los que el rebelde siempre termina abandonando sus malas maneras.
El éxito de la cinta, que se estrenó en Nueva York el 13 de junio de 1978, llevó a Paramount Pictures a apostar por una secuela, Grease 2, que fue recibida con críticas muy negativas y a la que el público le dio la espalda, pero que al menos sirvió para lanzar la carrera de Michelle Pfeiffer.