“A Room on the Garden Side” narra la historia de Robert un soldado cansado del conflicto pero esperanzado por el futuro; el editor dice que es un relato autobiográfico

Agencias/Ultimátum
CDMX
Pocos escritores han dejado tanta huella como él. Sus obras, publicadas en todo el mundo, son casi tan conocidas como su figura pública, su intensa vida amorosa y su ajetreado estilo de vida. Ernest Hemingway dio la vuelta al mundo y reflejó todas y cada una de sus experiencias en papel. Aventuras, viajes, batallas y grandes guerras, amores y personajes de toda índole, con sus virtudes y sus miserias, recorren sin pausa y sin prisa las páginas de sus relatos.
“Supongo que [los cuentos] son un poquito impactantes porque lidian con tropas y combates irregulares y con gente que de hecho mató gente”, dijo Hemingway en una ocasión al editor Charles Scribner Jr. Ahora, medio siglo después de su fallecimiento, sale a la luz una nueva obra del escritor: ‘A Room on the Garden Side’. El escritor estadounidense trazó este breve relato de ficción, ambientado en la Segunda Guerra Mundial, ya en 1956, aunque se ha publicado por primera vez en la edición de verano de The Strand Magazine.
Con una trama y estilo propios de su narración, el cuento descubierto se desarrolla en una capital francesa en tiempos de guerra, enmarcado en conversaciones sobre libros, vino en mano y cicatrices de batalla.
Aseguran los expertos, que el relato mismo no ha sido tan conocido fuera de la comunidad académica durante décadas. De hecho, la mayor actividad del estadounidense con la pluma se registró entre 1920 y 1950. Poco escribió desde entonces o de poco se tenía constancia. Hasta ahora.
Y es que Hemingway, gran aventurero y apasionado por viajar, fue fiel testigo de momentos históricos que vivió en primera persona, como el desembarco de Normandía o la liberación de París. Tuvo residencia permanente en Florida y en Cuba, aunque pasó largas temporadas en otros rincones del mundo. Gran enamorado del país, conocía como pocos su cultura, gastronomía, costumbres y, muy especialmente, sus fiestas. Inmortalizó los Sanfermines en Fiesta.