En la Agenda Ambiental de Ultimátum Digital, la periodista Susana Solís sostuvo una amplia charla con el especialista Gustavo Castellanos Gordillo, analizando las propuestas de AMLO y lo correspondiente a los grandes retos que se deben atender en México y Chiapas

Rodolfo Flores/Ultimátum
TGZ
La propuesta de reforestar un millón de hectáreas en todo el país y gran parte del sureste de México, que impulsará durante su administración el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, es una gran propuesta para estados como Chiapas que ha sido gravemente devastado en varias zonas.
Así lo considero, Gustavo Castellanos Gordillo, reconocido ingeniero y ambientalista del estado de Chiapas quien abordó el tema de la reforestación en el programa “Agenda Ambiental” de esta casa editorial.
Entrevistado por la experimentada periodista Susana Solís Esquinca, expuso que las propuestas de AMLO son importantes, pero deben tomarse con toda la seriedad que amerita, pue este trabajo estará básicamente concentrado en los estados del sureste del país.
Para llevar a cabo esta tarea titánica –expuso-, se deberán realizar los estudios previos para conocer los territorios y conocer así las especies de árboles a plantas, considerando el clima principalmente.
Otro factor será “la densidad de especies a sembrar o reforestar; por ejemplo en clima templado se recomienda 650 plantas por hectárea, mientras que en el tropical son hasta mil cien. Pueden ser plantaciones en cultivos interrelacionados, lo que sería especies no maderables”.
Explicó que al enriquecer las selvas y bosques propicia que la fauna buscará refugio en el lugar, un espacio donde desarrollarse, se crearán nuevos hábitats. Desde el punto biológico es muy importante todo esto.

CHIAPAS DEPREDADO EN SUS BOSQUES Y SELVAS

Detalló que a nivel nacional se pierden cerca de 320 mil hectáreas, mientras que en Chiapas son 50 mil anuales, un tema delicado, complejo tanto como el cambio uso de suelo, actividad que de acuerdo a estudios se pierden anualmente en México 260 mil hectáreas por esta actividad.
“En Chiapas se pierden 45 mil hectáreas por esta actividad, cada año, es decir territorios que desmotan, por tema de ganadería. La CONAFOR en 2013 dio a conocer de acuerdo a un estudio que en la entidad se requieren acciones urgentes de reforestación en dos millones 863, 567 hectáreas”, señaló.
Este mismo estudio reveló también que se deben realizar acciones de restauración en una superficie de 591 mil 2015 hectáreas.
Por lo que Chiapas estaría aportando a este trabajo de reforestación una superficie importante, 591 mil hectáreas concretamente para esta actividad, por lo que sería punta de lanza en el tema.
En el tema de la Selva Lacandona, podría realizarse actividades de restauración de paisajes, ayudando a los sistemas hídricos, mantos freáticos y ríos.
“La vegetación marca una diferencia, entre la suficiencia del agua y la falta de la misma”, indicó.
Otro tema que deberá ser de estudio y análisis es la composición del suelo, pues en las clasificaciones los suelos más pobres son los litosoles y las rencilas que tienen profundidades de diez centímetros por diferentes cuestiones, son poco profundas, lo que sería una limitante.
El experto destacó que la reforestación debe estar ligado para su éxito a las políticas de ordenamiento territorial, debido a que el ordenamiento ecológico depende del desarrollo de diferentes actividades, siguiendo un orden con lineamientos técnicos.
Gustavo Castellanos fue enfático en la participación de la parte institucional, desde los gobiernos municipales, pues son los responsables de otorgar las constancias de factibilidad de uso de suelo.
“Ellos mismos desde su carta de desarrollo urbano pueden identificar las obras y actividades compatibles con la vocación de uso de suelo”, insistió.

CHIAPAS, POTENCIA FORESTAL

El estado cuenta con una superficie de 7.4 millones de hectáreas, de las cuales cerca del 40 por ciento tiene vocación forestal.
“Chiapas tiene todo para volverse una potencia forestal sin duda, actualmente existe un programa exitoso que es el de pagos por servicios ambientales en la selva de Chiapas el cual vemos con buenos ojos”, manifestó.
Esta acción ha tenido un registro de hasta 32 toneladas en la captación de bióxido de carbono, en las zonas de esta labor “el estado aporta a la salud de los mexicanos, genera oxígeno, genera salud y podría surtir agua”.
Los estados del sureste son los que presentan el mayor número de áreas protegidas, Chiapas cuenta con 45 lo que representa un millón 378 mil 125 hectáreas, destinando un aproximado del 25 por ciento del territorio estatal.
Estos territorios son de suma importancia pues se genera en las mismas una gran cantidad de agua que sirve de suministro, por lo que en un futuro Chiapas podría comercializar agua.
Algo que debe ser fundamental en estos tiempos de acuerdo a la experiencia del experto en el tema, es pasar de los estudios, a las acciones y resultados, dada la magnitud del problema.
Por lo que las decisiones y trabajo que se realicen a partir de ahora en el tema deberán ser enfocadas a revertir los problemas de deterioro ambiental y para ello se necesita de la participación social para hacer posible esos cambios.
Será de vital importancia las acciones que tome el próximo gobierno estatal y federal para abrir posibilidades de alcanzar acciones en el plano internacional con aquellos países donde se emitan grandes cantidades de gases de efecto invernadero y que requieran amortizar esos efectos negativos al medio ambiente.
Un tema que podría traer beneficios a los ejidatarios y campesinos que se dedican al cuidado de los bosques y selvas “por lo que se podría desarrollar algo como un programa de bonos internacionales, algo de retribución para los que siembran oxígeno”.
Castellanos Gordillo destacó también la disponibilidad del presidente electo al voltear a ver al sureste de México y trabajar en su desarrollo, como muestra está el tema de la reforestación, el Tren Maya y la llegada de la CFE a la entidad.
Sin embargo, con ello viene una gran responsabilidad, pues deberá ser una suma de esfuerzos del nivel municipal, estatal y federal, donde la sociedad deberá participar en el acuerpamiento de los proyectos para el éxito de los mismos.