Durante el festejo que inició el 29 de septiembre y finalizó el 7 de octubre, se efectuaron los tradicionales somé, la danza de Napapoetzé y la comida tradicional que consistió en caldo de res, chanfaina y canané

Vanesa Ríos/Ultimátum
COPOYA
Desde temprana hora, la mañana de ayer se realizó la fiesta en honor a la virgen del Rosario de Copoyita, en esta comunidad ubicada a 8.6 kilómetros de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
La advocación de María Santísima, representa mucha fe entre los pobladores de Copoya y de lugares aledaños, puesto que ella, junto a las vírgenes de María Olochea y de Candelaria son la tríada de la madre de Jesús y son constantemente consultadas y agradecidas por interceder ante el Dios Santísimo.
Desde hace cien años estas vírgenes forman parte de las costumbres y tradiciones del pueblo; sin embargo, desde hace 15 años aproximadamente la celebración la llevan a cabo en esta comunidad y ya no bajan a Tuxtla Gutiérrez con la mayordomía zoque.
“Ellas ya no bajan a Tuxtla Gutiérrez. La familia que las acompaña llegan, son devotos a ellas. Anteriormente se manejaba alcohol, ahora se apega al evangelio, a la iglesia. La cultura continúa, pero de la mano con el evangelio”, dice en entrevista Tomás Jiménez Hernández, presidente de Festejos.
Aunado a ello, precisó que la madre santísima los une, porque uno de los mandatos que tienen estas representaciones religiosas es que sus hijos sean unidos, por lo que celebran con mucha devoción estos días de fe, “ellas interceden ante el Padre”.
Durante el festejo que inició el 29 de septiembre y finalizó el 7 de octubre, se efectuaron los tradicionales somé, la danza de Napapoetzé y la comida tradicional que consistió en caldo de res, chanfaina y canané, platillos degustados por mil 300 personas.