Itzel Grajales/Ultimátum

TGZ

Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, consideró que hay una crisis en la labor educativa, porque han convertido este sector en un arma política o en una trinchera donde se mueven intereses ajenos a la formación integral y humanista de los niños y jóvenes.
En el marco de la celebración del Día del Maestro, reconoció el trabajo extraordinario que realizan miles de hombres y mujeres en el país: “porque son parte medular de nuestra estructura social, inculcan en los ciudadanos el amor a la Patria y cimientan valores que propician el bien común”.
Sin embargo, dijo que hoy más que nunca la sociedad reclama que los docentes definan una visión del México que desean forjar; lejos de objetivos personales, institucionales o partidistas que se contraponen con la vocación de la enseñanza.
“Por eso cabe preguntarse: ¿cuáles son las motivaciones que los impulsan a realizar su misión?, ¿somos conscientes de los nuevos retos que esta época nos presenta?, y ¿cómo equilibrar la tensión entre la nueva cultura tecnocrática-digital y la promoción de auténticos valores humanos?”, apuntó Martínez.
En este contexto, opinó que una educación integral se sostiene en una pedagogía que persigue el desarrollo intelectual y espiritual del estudiante; “de ese modo, con la responsabilidad y colaboración de todos, favorecemos la construcción del país que anhelamos”.