Líderes de sectores productivos locales lamentan que los bloqueos sean el “talón de Aquiles” de la economía en Chiapas

Christian González/Ultimátum
TGZ
Las acciones que encabeza la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas, como el plantón de 48 horas que culminó ayer martes, han provocado que varios sectores de la sociedad “alcen la voz en contra”; sin embargo, también hay otros que aseguran que los sueldos de los maestros abonan a que la economía fluya de mejor manera.

Diario Ultimátum se dio a la tarea de recabar la opinión de la comunidad tuxtleca, desde quienes hacen posible la iniciativa privada, los transportistas, prestadores de servicios como restauranteros, políticos, comerciantes, entre otros ciudadanos que, de alguna forma, se benefician o no con este tipo de movimientos de lucha.
Una de las voces que está de acuerdo con que se defiendan los derechos, como en el caso de los docentes, pero no la forma en cómo lo hacen es Óscar Corzo Tovilla, presidente de la Cámara Nacional del Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de la ciudad capital, quien lamentó que por este tipo de luchas la más perjudicada sea la misma ciudadanía y la clase trabajadora.
En entrevista, deplora que continúen esta clase de actividades, “no tenemos inconveniente a que se manifiesten, pero que sea por la vía del diálogo para que resuelvan sus diferencias; y qué te puedo decir, el comercio del centro ha sido dañado de forma severa”.
Tanto así, agrega, que no se han recuperado desde los movimientos pasados, como el del año 2016 que duró más de cuatro meses, por lo que en términos generales, afirma que daña a todo el sector económico, desde la plantilla productiva.
“Cuando a un empleado le dices que mañana no tendrán clases sus hijos, empiezas a generarle trastornos económicos, porque no sabe dónde los dejará, y ahí se dificulta todo”, refiere el entrevistado, quien cuestiona además el cierre de las plazas comerciales.
Al respecto, asegura: “¿Qué culpa tenemos nosotros, el sector productivo, con su problema? Estamos muy preocupados de que la aplicación de la ley no sea justa para todos; nosotros, por el contrario, no hemos interferido en el trabajo o actividad de otros, hemos sido respetuosos”.
Aunque entiende que es un tema federal, llama a los diputados federales y senadores a “cabildear” esta situación con la CNTE, “y no que se le cierre las puertas al comercio, como lo que sucedió con las plazas”. A pesar de que no es partícipe de que se utilice la fuerza pública, al final acepta que tampoco están dispuestos a que les “arrebaten” sus derechos.
“Creo que esa armonía se rompe cuando decido cerrar una Plaza o un comercio, porque nosotros tenemos que pagar renta, insumos, a nuestros empleados, y el cerrarnos las puertas uno o dos días, nos impacta, y sobre todo si hablamos que nuestra economía está rezagada a nivel estatal”, detalla.
También critica el que se bloqueen las funciones en las gasolineras: “Porque el nombre es Pemex, pero los empresarios no tienen nada qué ver con Petróleos Mexicanos, sino que somos gentes que generamos empleos, pagamos impuestos, renta, agua, luz, teléfono”.
Entrevistada por aparte, la diputada local y empresaria hotelera María Eugenia Pérez Fernández advierte que lo único que piden como prestadores de servicios es que no se registren más bloqueos y que no se paralice más la economía, como ocurrió con el último plantón magisterial de casi cinco meses.
Independientemente de dicho proceso, consideró que “debemos quedarnos con un municipio, un estado y un país que se puedan gobernar, y la mejor gobernabilidad es que haya trabajo, que la economía fluya”.
Entonces, refiere que los bloqueos y los plantones son actividades que se deben erradicar de la entidad chiapaneca, “las autoridades han demostrado que hay canales de diálogo suficientes para dirimir cualquier controversia, para atender todas las demandas posibles”.
Además, opinó que como ciudadanos hay que presentarles, a los miles de turistas, ciudades con libre tránsito, con una buena imagen y sin disturbios sociales. Por ello se espera, agrega, que eso lo tomen en cuenta los grupos sociales y que con la capacidad que tienen los líderes de los mismos, puedan ganar esos espacios en las políticas o que sean atendidas sus peticiones, “es decir por la vía pacífica, del diálogo”.
Sobre el posible paro indefinido que desarrollaría en breve la CNTE en su lucha por “tirar” la Reforma Educativa, destaca: “De alguna manera nosotros entendemos al magisterio, ellos han tenido una causa común y he visto cómo la unión hace la fuerza… y sus objetivos los consiguen por bloqueos; y sí reciben críticas, y por supuesto el llamado es que todo se haga por la vía pacífica”.

Insiste en que lo más lamentable es que acciones de esa índole sólo “lastiman” a terceros, “son fuentes de empleo, al menos en el centro de Tuxtla, que se ven amenazadas, y por eso es importante que las autoridades siempre estén en esa apertura del diálogo”.
En la misma tesitura se mantiene Mario Guzmán Gómez, empresario restaurantero, quien rememora que es algo que han sufrido desde hace varios años, y que incluso “se ha puesto en la mesa” con las autoridades, “pero por desgracia no hemos aterrizado nada”.
Sin duda, manifiesta, un plantón o bloqueo sí repercute porque ellos, como restauranteros, lo palpan cada vez que ocurre uno, “la gente no quiere acudir a los negocios, porque no quiere salir por miedo, o porque se dificulta caminar por la zona centro”.
Lo más preocupante, añade, es que esta clase de acciones se efectúan con mayor tiempo, “es decir se prolongan más y eso provoca más pérdidas cuantiosas y no solo al sector restaurantero, sino a todos los de la sociedad”.
Solo en la movilización magisterial de 2016, rememora, ocho miembros de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) cerraron sus negocios porque prácticamente no tenían clientela “y muchos más que no estaban afiliados optaron por lo mismo”.
Tan mal está la economía, advierte, que solo dos días de la Semana Santa, es decir el Jueves y el Viernes “santos”, registraron un repunte del 30 por ciento, pues el resto de los días de vacaciones, fueron iguales o más bajos que de lo común.
A pesar de las “molestias” que genera la CNTE, subraya que al final el magisterio es el que mueve “el circulante” no sólo en la capital, sino en gran parte del estado, “y que paren, les dejan de pagar y no compran, no consumen, porque les retienen los cheques”.

NEGOCIOS PRECAVIDOS

Previo a que los catedráticos arribaran al planchón del Parque Central para comenzar su protesta pacífica, algunos establecimientos, como el caso de los “OXXOs”, cerraron parcialmente sus puertas para evitar desmanes, como ha ocurrido en otras ocasiones, cuando sujetos, amparados por una supuesta lucha social, entran y saquean todo.

De hecho, hay tiendas que prefieren no abrir para evitar pérdidas mayores, y de esa forma esperan hasta que la “contingencia” pase. Al respecto, Diario Ultimátum posee las evidencias fotográficas de este tipo de situaciones. Otra de las cuestiones que “enconan el enojo” entre los tuxtlecos, es el caos vehicular que se forma, pues se hace “un cuello de botella” en el “corazón” de la capital.
“Muchos dirán, ya viene el magisterio y comienzan a temblar los gobiernos, ¡no, eso es mentira! Temblamos nosotros, los empleados de las tiendas, porque nos tapan el paso, y en nuestro caso la clientela ni se para”, advierte una empleada de un establecimiento que ofrece bisutería y otros artículos de ornato, ubicado al lado del Hotel “Humberto”, en plena Avenida Central.

NO TODO ES TAN MALO

Según algunos comerciantes del centro de Tuxtla, la mayoría de los cuales pidió mantener el anonimato, no todo es tan malo cuando ocurren estas acciones de protesta, siempre y cuando éstas no rebasen más de un mes, porque ahí ya no ven ni siquiera el dinero que genera el mismo maestro.
De acuerdo con el dueño de un establecimiento de ropa, ubicado entre la Avenida Central y 1ª Sur, a la altura de la 2ª Poniente, el que los docentes se mantengan en plantón les genera una derrama importante, o al menos el negocio se mantiene equilibrado.
“La bronca es cuando ya no les pagan sus sueldos; porque ahí dejamos de percibir sus ingresos (…) Por ejemplo, estos dos días que estuvieron en plantón, fueron buenos porque vienen y compran, pero si hablamos de dos meses o más, todo empeora, porque ni ellos nos compran, ni la gente viene”, advierte el entrevistado, quien está de acuerdo con la lucha que emprendió la CNTE. En ese sentido, menciona: “Hacen lo justo, pelean por un bien común, por eso no lo entendemos”.
En su oportunidad, Roger García Trejo, encargado de una tienda deportiva situada en la Avenida Central, entre 1ª y 2ª Oriente, comenta que el negocio es bueno, “los maestros nos compran, la verdad no me afectan en nada, porque la mayoría de clientes son ellos”.
Incluso dice que otros negocios como taquerías, tiendas de telefonía celular, entre otros, “también resultan ganones”; sin embargo, también advierte que cuando el plantón supera el mes, las ventas se merman, “es que ellos vienen de paso, entonces consumen, compran”.
Empero, hay quienes no “palpan” los mismos beneficios, como una empleada de una zapatería ubicada en la Calle Central, entre Avenida Central y 1ª Norte, quien lamenta que el negocio de por sí esté al borde de la quiebra por la crisis que se respira en el estado.
De hecho, calcula que las ventas bajan hasta en 80 por ciento por un solo día de plantón, “eso nos pasó en el 2016, fueron casi cinco meses de incertidumbre, de hecho muchos empleados de otros establecimientos renunciaron porque nadie se paraba en el centro”.
Lo mismo estima la trabajadora de una tienda de ropa para niños, cercana al Congreso, misma que advierte que su clientela se reduce hasta en 50 puntos porcentuales, “pero hay otra cosa, nosotros como empleados tenemos nuestra hora de comida, y por lo regular los patrones nos dan 25 pesos… aquí el problema es que los restaurantes le aumentan a sus precios cuando hay plantón, y ahí nos pega más”.

PÉRDIDAS INCUANTIFICABLES

No obstante que no dio una cifra de cuánto se ha perdido por este tipo de movilizaciones, Óscar Corzo Tovilla responde que cuando los plantones son temporales o de pocos días es complicado hacer un cálculo, “De que nos afecta, nos afecta, y ya no te puedo decir 10 pesos, porque esto es incuantificable”.
Ante ello, está consciente de que otro sector que resulta “golpeado” es el transportista, y prueba de ello es que los camiones de la empresa “Conejobús” pararon labores durante los dos días de manifestación.
De hecho, Octavio, chofer de la ruta de colectivo 53, asegura que a ellos les genera mucha pérdida cuando los plantones se prolongan y, sobre todo, cuando el centro de Tuxtla queda completamente bloqueado, debido a que no circulan con fluidez y eso les genera menos ingresos.
Además, aclara que sin duda el combustible se les acaba más rápido, “y muchas veces eso al patrón no le importa, porque no te quieren bajar la cuenta, a pesar de que ven el desastre, el caos”.
Para la mayoría de entrevistados, la incertidumbre es aún mayor, sobre todo porque se anuncia un posible paro indefinido de labores que, incluso, duraría más meses que en el 2016. Ante ello, abogan por que la ley no se negocie, sino que se aplique a quienes la desacatan.
De nueva cuenta, Mario Guzmán alerta que si la CNTE u otra organización efectúa bloqueos o paros por tiempo prolongado, “más negocios cerrarían, y sería peor comparado con lo que ocurrió en 2013 y 2016”.
De manera unánime, los diferentes sectores sociales esperan que las diferencias entre el gobierno federal y el magisterio se resuelvan de la manera más armoniosa, para que el país, pero principalmente los chiapanecos, ya no sufran por la escasez de recursos, además de que se dé mayor certeza jurídica para que “aterricen” las inversiones.