No es que AMLO tenga “ganas de perder”, por disparatado que parezca su perdón a los capos de la droga. Al contrario, propone una amnistía a los narcotraficantes porque quiere ganar.

El candidato de Morena sabe que el mundo del narco registra un rating alto en diferentes estratos de la sociedad:

1.- Son conocidos sus episodios de defensa al narco y críticas a las fuerzas de seguridad por combatirlo.

2.- Su videoasta de cabecera es el mejor productor de narco series y sabe de las simpatías que despierta la apología al narco. Sus cinco temporadas de El Señor de los Cielos pautan el éxito más grande de la historia en TV.

La frase “arre con la que barre” del protagonista de la narcoserie del productor de AMLO, está en boca de grandes y chicos desde hace cinco años y se ha robado la teleaudiencia, en una teleaudiencia ya de por sí robada por las narcoseries.

Recrear a los capos como guapos, millonarios, con poder sobre la vida y muerte de las personas, rodeados de mujeres hermosas y conduciendo coches de lujo, hace que miles prefieran “vivir bien un año y luego morir”, y buscar, como sea, enrolarse en las filas del crimen organizado.

No fue casualidad que AMLO ofreciese el perdón a los capos en Quechultenango, el bastión
de Los Ardillos, uno de los cárteles más violentos de Guerrero. En ese municipio, ningún militante de Morena quiere ser candidato a alcalde, por temor a la violencia.

Los Ardillos mataron a tres policías federales mientras estos comían en un mercado, al candidato del PRI en el municipio de Chilapa, Ulises Fabián Quiroz; y hace una semana y media al dirigente de Movimiento Ciudadano en el municipio.

En febrero pasado, AMLO tomó distancia del Ejército al afirmar que soldados habían masacrado a “menores de edad”, en un operativo en Tepic durante el cual fueron eliminados en realidad los líderes de lo que queda del Cártel de los Beltrán Leyva: El H2 y El H9, y 14 de sus sicarios.

Y, en mayo, acusó al Gobierno Federal de enviar a soldados a “aniquilar a sus hermanos”, luego de la difusión de un video en el cual se aprecia a huachicoleros asesinar a un militar y, posteriormente, un soldado ejecuta a un detenido.

Pero lo inquietante de la visión de AMLO sobre el narco es su doble discurso: para el rating, habla de perdón a los capos. Pero en la página 63 de su Proyecto Alternativo de Nación, dice que mantendrá al Ejército en las calles para enfrentar al crimen organizado.

Ese es el problema de AMLO.

Que dice a cada quien lo que quiera oír o leer.

Un populista a pulso.