Agencias/Ultimátum
CDMX
Ayer se conmemoró el Día Nacional del Cine Mexicano; sin embargo, hay poco qué celebrar, ya que, si bien entre 2010 y 2017 se incrementó la producción de filmes nacionales, al pasar de 535 a 986 en siete años, la mayoría no figuró en las salas de cine, ya que de cien filmes que se estrenan, 21 son mexicanos, de acuerdo con un informe del Instituto Belisario Domínguez.
Tan sólo el año pasado, cuando se estrenaron 463 películas en salas de cine del país, sólo 19.2 por ciento de esa cartelera era de cintas mexicanas. El peor año fue 2010, cuando de las 313 que llegaron a la pantalla grande, solamente 56 eran de “manufactura” nacional.
Justo uno de los problemas que constantemente exponen los cineastas es la poca distribución de sus cintas o tener que esperar más de un año para llegar a cines comerciales.
Una de esas voces ha sido Ernesto Contreras, cineasta y presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, quien el pasado 28 de abril en su cuenta de Twitter resumía, en una imagen, la realidad que enfrenta el gremio.
En el tuit se veía la foto de la cartelera de un cine en la que sólo en una sala se proyectaba la cinta Sueño en otro idioma, de Contreras, y el resto se dedicaba a Avengers. Su post era el siguiente: “¿De verdad? Así #Sueñoenotroidioma dando batalla!”
“Es una práctica lamentable; finalmente se asfixia la capacidad del espectador de elegir, se estrangula la pluralidad fílmica, y no solamente en lo que toca al cine mexicano, sino también al de otras nacionalidades”, afirmó en ese entonces a Efe el cineasta veracruzano.