El exgobernador de Chiapas asegura que quiere llegar al Senado de la República para hacer escuchar las voces de los chiapanecos; afirma que durante los últimos sexenios los gobernantes hicieron lo que quisieron por falta de contrapesos.

Patricia Sánchez/Ultimátum
TGZ
Pablo Salazar Mendiguchia, ex gobernador del estado y ahora candidato independiente al Senado de la República, ofreció una conferencia de prensa para dar a conocer su plan de trabajo y ofrecer su opinión sobre la política actual que rige a Chiapas.
Respecto al ambiente político que se vive donde varios actores políticos han saltado de un partido a otro en la búsqueda de un puesto de elección popular, comentó que la política es la búsqueda del poder y el transfuguismo no es un tema nuevo pero no recuerda que hubiese tantos cambios de partidos como los hay hoy en día.
Comentó que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ya intentó ganar dos veces con la militancia original del partido pero ante la inexistente victoria está recurriendo a un cambio de estrategia echando mano de diferentes alianzas para asegurar el triunfo.
“Hoy, es atípica la cantidad de personas moviéndose de un lado a otro haciendo que se pierda la identidad política, ya no existe ni derecha ni izquierda por la movilidad de cara al proceso electoral”, refirió el candidato independiente.
Referente a las diversas acusaciones de fraudes y corrupción durante este sexenio, comentó que en caso de llegar al Senado por desgracia no está en manos de los y las senadores llevar a cuentas a los políticos que se vean involucrados en delitos en contra del estado o país, pero si hará las denuncias pertinentes ya que esta crisis se debe a que no existen voces de contrapeso contra de las autoridades estatales que se han sentido con el poder y derecho de hacer lo que quieren.
Tal es el caso del ex gobernador Juan Sabines que endeudó al estado con un monto exorbitante, pero no hubo ninguna autoridad o actores que le pusieran el freno cuando esto ocurrió, deuda que seguirán pagando generaciones futuras, pero principalmente –consideró- se trata de un abuso en el que muchos actores políticos actuales fueron cómplices de la misma.
Comentó que él no volvería a ser gobernador aunque la ley lo permitiese, pero su trabajo como senador será como gestor para el bien de la ciudadanía y será un legislador activo.
En su andar para la recolección de firmas ha encontrado diversas problemáticas, como la crisis de salud que se vive en casi todas las regiones de la entidad y que no permite a la gente poder surtir alguna receta médica.
La falta de obra pública es otro de los puntos rezagados en doce años. Esta crisis se manifiesta en las distintas movilizaciones que varios sectores han realizado en los últimos años ante la incapacidad de los políticos para dar solución a las demandas de la población.
Reconoció que en su sexenio cometió varios errores, pero nunca aceptará que digan que él dejó a Juan Sabines Guerrero para sucederlo, una “cruz” que le han cargado desde hace dos sexenios: “no estoy dispuesto a seguir tolerando, ya que nunca estuvo en mis manos dejarlo en el poder y hacer que Chiapas se mantuviera como el estado con mayor marginación del país”, aseguró.
Sobre el actuar del aún gobernador Manuel Velasco Coello, comentó que cualquier comentario que pudiera hacer él hacia la figura del mandatario ya está fuera de tiempo, porque cualquier cosa que pudo haber hecho y no lo hizo ya no lo podrá hacer y su opinión no influiría para ello.
Salazar Mendiguchía afirmó estar en contra de la entrega de dádivas y despensas porque únicamente demuestra que hay un gobierno asistencialista, que no será recordado por el pueblo y esto se aplica para las dos últimas administraciones estatales.
Sobre la ley mordaza que aplicó en su sexenio, aseveró que esta no existió puesto que permitió la libre expresión para los medios que hablaban de él y su actuar como quisieron.
Al respecto de las diferentes exigencias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), aseveró que está de acuerdo con sus exigencias pero no con las maneras de pedirlas, no obstante, entiende su malestar y conoce su lucha y nacimiento que se dio en Chiapas.
Reconoció el apoyo que este sector le brindó durante su campaña y durante su gestión como gobernador, donde se lograron acuerdos favorables para ellos que no interfirieran con las clases.
“La Reforma Educativa no es una más que una laboral”, comentó al respecto de la actual lucha que sostienen los docentes, la cual apoyará desde el Senado para quitar las restricciones punitivas que emanan de ella.
Sobre si existe algún resentimiento hacia Juan Sabines por encarcelarlo, aseveró que no existe tal, que le duele como dejó al estado pero no existe ninguna sed de venganza de parte de él para su sucesor, solamente tiene un sentimiento de justicia para el pueblo que lo sigue apoyando en su carrera política.
“No me duele lo que me pasó, me duele lo que le pasa a Chiapas. Que las conquistas que tuvimos en mi sexenio ya no existen, no hay finanzas sanas que dejamos en ese entonces”.
También criticó que la ciudadanía no sea critica ni reflexiva con el actuar de las autoridades porque aunque existe más rabia y enojo social, hay un ambiente de resignación ante el panorama actual.
En especial al sector agrario, que en sus diversos recorridos se ha quejado de los desfalcos que sufren en distintos programas para el campo.
Refirió que actualmente es el único candidato al Senado que está en campaña, ya que no existen otros que estén caminando por el estado, muchos partidos aún están deliberando a quién van a poner para representarlos a pesar de que los tiempos electorales ya están corriendo.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a hacer consciencia del voto, ya que es dolorosa la situación que vive en Chiapas.