A 8 años de su inauguración es un referente en Chiapas; cuenta con una serie de actividades culturales y gastronómicas cada semana

Tadeo Márquez/Ultimátum
TGZ
“El Museo del café” es considerado uno de los sitios culturales más visitados en la capital chiapaneca especialmente por turismo nacional y extranjeros, informó Norberto García Gómez, encargado de capacitación de este recinto.

En este mismo sentido, recalcó que Tuxtla Gutiérrez cuenta con alrededor de 10 museos y que el del café ha llegado a destacar no sólo a nivel turístico, también es considerado uno de los sitios en donde se brinda capacitación y una guía especializada para los visitantes.
“Nosotros tratamos de explicarles cuál es el proceso de cosecha de café y cómo es utilizado para diversos productos, no sólo el convencional”, determinó.
Señaló que lamentablemente es la ciudadanía local quien visita menos el Museo del Café, siendo sólo frecuentado por un segmento de la población aun cuando cuenta con una serie de actividades culturales y gastronómicas cada semana.
“Tenemos rondas literarias, presentaciones de libros, guiones culturales, talleres de barismo, catación, fabricación de cocteles aromas y sabores, además que también exhibimos permanente un cine club”, dijo.
Confirmó que, aunque han firmado convenios con prestadores del servicio para promover este recinto cultural; la falta de conocimiento en un segmento poblacional ha provocado que los tuxtlecos no asistan a esta serie de actividades, muchas de estas, enfocadas a la capacitación y el uso del café.
“Los hoteles y agencias de viaje nos recomiendan con los turistas, entonces ellos llegan y conocen las instalaciones, incluso consumen el café que tenemos en exhibición pero a nosotros nos gustaría que la ciudadanía tuxtleca se acercará a formar parte de más actividades”, mencionó.
Actualmente El Museo del Café lleva ocho años funcionando en el corazón de la capital chiapaneca ubicado en La Casona tal como se le conoce, un inmueble que fue construido en el año de 1913 para casa-habitación, siendo propietario el doctor Rafael Grajales Ramos quien vivió en dicho lugar hasta el año 1933. Al siguiente, dona al Gobierno del Estado el inmueble para que posteriormente se instalara el Museo de Arqueología e Historia. En 1942 se convierte en el Museo Regional de Chiapas. El inmueble se encuentra registrado dentro del Catálogo Nacional de Monumentos Inmuebles del Estado de Chiapas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.