Las autoridades no acaban de entender lo que provocan por no planear bien las cosas. Mauricio Penagos afirma que no solo se cuestiona la demora, sino la “fuerte inversión” en una obra “mal hecha, fea”

Christian González/ Ultimátum
TGZ
El arranque de la última etapa el lunes pasado de lo que será la modernización del boulevard Belisario Domínguez, en esta ciudad capital, comenzó a generar no solo molestias, sino incertidumbre en varios sectores. Transportistas, empresarios, empleados de negocios, estudiantes, entre otros, manifiestan lo “tedioso” que será vivir, por tiempo indefinido, una obra cuya reanudación al parecer no llegó “en el momento exacto”.
Según los datos ofrecidos por la Secretaría de Obra Pública y Comunicaciones (Sopyc), en las labores invertirán alrededor de 45 días hábiles, sin embargo dejó entrever que se extendería un poco más, si así se requiere. Aunque no ofreció detalles del monto de inversión, se estima que es una de las obras más importantes que se le hacen a este tramo de Tuxtla Gutiérrez.
Sin embargo, no todos reaccionaron de buena manera ante el comienzo de los mismos. Mauricio Penagos Malda, empresario hotelero, manifestó su molestia “porque no es posible que ni siquiera hayan tenido la mínima consideración de que ya viene la Semana Santa, y esperamos que venga la gente”.
Al menos, agregó, debieron pensar en que esto afectará a una de las temporadas más importantes del año, “no digo que no lo hagan, eso está bien, el problema, como suele suceder, es el momento, y es grave el tema porque la caída del turismo no solo en la capital, sino en todo Chiapas, se registra desde el año pasado”.
El también miembro de la Asociación de Hoteles y Moteles del Centro de la entidad aseveró que el arranque de este año el sector también aparece con números negativos, al menos 20 por ciento abajo, y con esta obra se espera que merme aún más, es decir hasta un 40 ó 45%.
Aunque les advirtieron que los trabajos continuarían, se preguntó: “Bueno, ¿por qué no esperarse después del periodo vacacional? Entonces sí, que hicieran lo que tuvieran que hacer… será un caos, porque no tenemos vías alternas para desahogar la situación”.
El problema, consideró, es que para él estas decisiones casi siempre se ejecutan sin tomar en cuenta al sector empresarial, “y los que seguimos pagando las consecuencias somos nosotros, porque también se habla de pérdida de empleos, y es seguro de que habrá recorte de personal… (Las autoridades) no acaban de entender lo que provocan por no planear bien las cosas”.
Juan Domínguez, chofer de la ruta de colectivo “53”, menciona que la incertidumbre es cada vez mayor, sobre todo porque para él en los trabajos “se tardan demasiado tiempo; esta vez se supone que serán dos meses”.
Afirma que a ellos les afecta en sus ingresos, pues por lo regular dan al menos siete “vueltas”, por lo que ahora se reducirá una o dos, “con una que nos quiten es bastante, porque es casi lo que ganamos en un día y nos preocupa más porque viene Semana Santa y baja el pasaje”.
Ante esta clase de obras, calcula que los avances en los tramos se hacen en una hora o hasta hora y media, “en la mañana nos quedamos atorados como dos horas porque no se sabía cómo estaría la circulación”.
Espera que una gran parte de compañeros comience el éxodo a otros empleos porque sí se ven afectados, “aunque tenemos patrones conscientes que sí te bajan la cuenta, y ahí es donde los choferes se aguantan, pero son pocos”.
Por su parte, Rocío Naranjo, empleada de la estética “Cif-Ché”, advierte que la obra sin duda les “pegará”, como ha sucedido en otras ocasiones cuando la clientela les baja hasta el 50%, “de hecho por eso la dueña pasada dejó el negocio, lo traspasó”.
Como ya está cerca el periodo vacacional, advierte: “Peor tantito nos va a ir, porque a nosotros nos dijeron que tardarán de dos a tres meses, y la vez pasada se tardaron cuatro meses… ¡es un caos!”.
Entrevistado por aparte, Samuel Ramos Morales, jefe de piso de la empresa de comida japonesa y tailandesa “Sushi Zone”, ubicada en la Plaza Jardines, estima que sus ventas se caen hasta en 50 puntos porcentuales. Solo el lunes, en el arranque de los trabajos, se reflejó una baja en la clientela, “porque esto provoca caos vial”, advierte.
Si de por sí con el terremoto del pasado 7 de septiembre la afluencia bajó de manera considerable, advierte que con el reinicio de la obra las situación “no pinta nada bien… la vez pasada nos dijeron cuánto tardarían, pero esta vez no hemos escuchado nada”.
Augura que esto no provoque el recorte de personal, y para ello, añade, tendrán que “idear” algunas dinámicas para captar a los clientes, “y que nadie de los 20 empleados tenga que ser despedido; repito, los lunes son los más movidos, y empezamos mal, pero no nos vamos a desesperar”.

Tras destacar que no están en contra del proyecto, pide que éste se ejecute lo más rápido posible, y de esa manera no resultar dañados, “la mayoría de locales de esta plaza siempre externan el malestar, hay ciertos comentarios”.
“Míster Goiss Barber Shop” es uno de los establecimientos que resentirán el cierre del boulevard, debido a que se ubica prácticamente en el carril de poniente a oriente, el cual es remodelado en estos momentos. Sobre ello habla Estrella López, empleada del mismo, quien advierte que sí habrá una afectación considerable.
De hecho, subraya que la mayoría de los clientes llega en automóvil, por lo que con este cierre estima que habrá una baja del 50 ó 60%, “la vez pasada también nos afectó, pero ahorita que tapan nos vuelven a perjudicar”. Solo en el primer día, dice, la afectación fue considerable.
Para ella, es un duro “golpe” a su economía y al de sus tres compañeros porque ellos ganan por comisión, es decir por los cortes que realicen, “y si no hay éstos, no tenemos comisiones… porque recibimos un sueldo pero es bajo”.

CRITICAN “EMBELLECIMIENTO”

De acuerdo con la misma Asociación de Vecinos del Boulevard, que encabeza el empresario Luis Pedrero, es un malestar general al hacer estas acciones “de esa manera; y no solo eso, los trabajos no quedan bien, todo está mal hecho, ¿por qué no hacen una obra como en la primera etapa, para ver un boulevard sin cables, el boulevard se ve espantoso?”, asevera Penagos Malda.
De hecho, criticó: “Creen que por tirar una plancha de concreto el boulevard se ve bonito. Están mal, están locos, no sabemos de turismo, ignoran de mejoras urbanas, ni idea tienen de lo que hacen… es un boulevard que cuesta tanto, y ahora esperaremos que venga otro gobernante, que rompa todo y que deje un bulevar que esté bien; el proyecto está reprobado”.
Con base en su información, el verdadero proyecto contemplaba un mejoramiento desde la fuente conocida como Diana Cazadora hasta la carreta, casi a la salida de la ciudad capital. “Esa era la remodelación del área metropolitana prevista en el Plan Nacional de Desarrollo de Enrique Peña Nieto”, rememora el hotelero, quien asegura que Tuxtla está en el último lugar de las ciudades sin una economía próspera.
Para él, “venimos en decadencia, necesitamos reactivar la economía del estado, y urge que se tomen decisiones responsables; porque lo último que queremos hacer es despedir gente, porque se te caen los ingresos en 30 ó 40%”.
A pesar de este panorama, no todos consideran que este tipo de obras son “un lastre”, como lo que sucede con Benjamín Rojas, gerente de la llantera “Grupo Llasa”, quien recuerda que la vez pasada, en la penúltima etapa de la obra, “pienso que hasta el flujo vehicular nos benefició”.
La incertidumbre estribaba, externa, si les dejarían algún espacio para que circularan los clientes, “pero la verdad se portaron bien, como se los pedimos, y sí les sugerimos que acaben la obra lo más rápido posible; así como está ahora, un carril de doble flujo, está bien, la bronca es que lo dejen de uno”.
Lo importante es que las ventas o servicios no mermaron, es decir que se mantuvieron, aclara el entrevistado, quien descarta que hasta el momento haya prescindido de algunos de los 15 empleados con los que cuentan.
Uno de los “alivios”, aceptó, es que en esta ocasión no colocarán las vallas, “porque ahí sí nos pueden afectar, no le veo el caso, y al menos a nosotros nos dijeron que serán 45 días, pero yo esperaba un mes, y ahorita agarran épocas de alto flujo para nosotros, como la Semana Santa”.
No obstante, criticó que se le dé prioridad a esta clase de labores, cuando “otras calles de la ciudad están hechas pedazos, y el boulevard como sea era funcional, no estaba bonito pero, insisto, era funcional. Pero cuando hay calles hechas pedazos, lo necesario se va ahí”.

LOS DATOS OFICIALES DE LA OBRA

De acuerdo con un boletín, el Ayuntamiento capitalino, en coordinación con la Sopyc, comenzaron los trabajos del último tramo de la modernización del lado sur del bulevar, a través de la Secretaría de Obra Pública Municipal.
En este sentido, el gobierno municipal informó que los trabajos a realizar consisten en mejorar la pavimentación, rehabilitar la obra de agua y drenaje y mejoramiento de imagen urbana en el tramo que comprende de Plaza Crystal (Liverpool) hasta la Facultad de Ingeniería de la UNACH.
Por lo anterior, el carril de contraflujo será sobre el lado norte de la Avenida Central, del bulevar 28 de Agosto a la UVG; se habilitó también el boulevard Ciro Farrera para el tránsito local y teniendo como vía alterna el boulevard Jardines, al Reloj Floral.
De acuerdo con el proceso constructivo, será primeramente la Sopyc quien intervenga con la introducción de un dren pluvial de alta captación, rehabilitación de tuberías de la red de agua potable con tomas domiciliarias y sustitución de tuberías sanitarias de asbesto cemento por PVC.
Asimismo, la Secretaría de Obra Pública Municipal efectuará la pavimentación, como parte inicial del proyecto colocará la sub-base y base cementada, posteriormente el concreto MR48, así como la realización de las guarniciones correspondientes y el periodo de ejecución considerado para estas obras es de 45 días hábiles.
Los trabajos contemplan la instalación de nuevos drenes pluviales, modificación de aceras para crear estacionamientos alternos y establecer senderos peatonales, donde además habrá estructuras de reposo, nuevas luminarias y mejoras a la jardinería local.