Ganar un premio -dijo- representa el reconocimiento al trabajo que realiza y una manera de autoevaluarse de acuerdo al nivel de concurso donde participa; así también significa una motivación para continuar superándose

Vanesa Ríos/Ultimátum
TGZ
El maestro de la lente obtuvo mención honorífica, en el concurso Internacional MontPhoto 2018, celebrado el pasado sábado en Lloret de Mar, España.
Esta fotografía fue seleccionada entre más de 12 mil imágenes presentadas, provenientes de 60 países que se postularon al concurso de este año, para formar parte de la galería de finalistas. Sobre la realización de esta propuesta visual, Silva comentó que está realizada con muy poca velocidad de obturación [1/30 de segundos] para poder capturar únicamente las siluetas del movimiento de los murciélagos.
“En un movimiento continuo como el agua de un río a través de su cauce, cada día al ocultarse el sol salen de la cueva donde viven de dos a tres millones de murciélagos que van a alimentarse a la Reserva de la Biósfera de Calakmul, en el estado mexicano de Campeche, regresando al día siguiente con el amanecer”, comparte el entrevistado.
El ganar un premio –dice –representa el reconocimiento al trabajo que realiza y una manera de autoevaluarse de acuerdo al nivel de concurso donde participa; así también significa una motivación para continuar superándose.
Por otro lado, comparte que utiliza la fotografía como una herramienta para la conservación de los sitios naturales. Además, confiesa estar convencido que únicamente del conocimiento nacerá el deseo de conservar, “que no se ama lo que no se conoce”.
Jorge Silva quien también a finales del año pasado, obtuvo el premio internacional Fotógrafo Conservacionista del Año otorgado por AEFONA −(Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza) con el proyecto de documentación fotográfica: Chiapas, Legado Verde −, puntualiza que es a través de la fotografía, donde se  puede auspiciar la conservación mostrándole al mundo la belleza y fragilidad de los sitios naturales.
“La fotografía se convierte así en testigo de nuestro legado natural y un constante recordatorio de nuestra responsabilidad para cuidarlo y defenderlo”.