¿Quiénes son los responsables de que la inflación haya experimentado alza tan increíble que ahora está en una tasa de 6.77 puntos, tan alta como nunca estuvo en los últimos 17 años?
La inflación es el aumento sistemático y generalizado de los precios de bienes y servicios en el mercado, es el desequilibrio económico existente entre la producción y la demanda que afecta directamente a las clases medias y pobres.
Pero ¿quién o quiénes son los responsables de la inflación que ahora golpea a los mexicanos?
El principal responsable está a la vista de todos, es José Antonio Meade Kuribreña, ex secretario de Hacienda y Crédito Público y ahora aspirante a la Presidencia de la República apoyado por el PRI. Este funcionario es el autor del “gasolinazo” que provocó que la inflación se elevara a tan altos niveles y se seguirá elevando porque la gasolina es un insumo que todo mundo utiliza y al elevar su precio eso repercute en todos los bienes y servicios existentes en el mercado. El bolsillo de los pobres dejó de comprar carne y el pan ya está racionado en los hogares como sustento necesario.
Si el Gobierno Federal estaba ansioso de recaudar lo máximo posible, encontró en Meade al funcionario ideal para que lo hiciera sin respingos ni recelos y este respondió como sumiso ilota a la orden el amo. Era necesario recaudar dinero porque la bancarrota tocaba fuerte a las puertas del gobierno y había que impedirle la entrada a través de la liberación del precio de las gasolinas para que el mercado internacional se encargara de dictarlos. Meade se encargó del procedimiento y al rato la gasolina estaba baja en su precio pero la inflación respondió, yéndose al alza incontrolable. Es también consecuencia de la reforma energética que lejos de bajar, elevó el precio de las subsistencias de manera increíble, Meade no fue capaz de calcular el daño que se le estaba haciendo a un pueblo que nunca ha sentido.
El ama de casa llora cuando ve que su gasto es raquítico y ya no alcanza para comprar lo que antes compraba con suficiencia, los hijos estudian y por todos lados amenaza el alza de los pasajes en el transporte público, como golpe funesto a la economía popular.
Meade se hace a un lado para decir yo no fui. Si él no fue ¿Quién fue entonces? ¿Peña Nieto? ¿Osorio Chong? ¿Videgaray? No, el dedo apunta a Meade y este es el responsable sin apelaciones. El presidente ordenó y Meade ejecutó, pero antes se le escuchó con sus argumentos de tecnócrata no sólo aplaudiendo la medida, sino calificarla de generosa.
En los mercados y en las tiendas de servicio es donde mejor se puede medir el efecto de la inflación. Amas de casa con el rostro preocupado que ya no pueden adquirir los alimentos básicos. Esas amas de casa ven en el estante algún producto necesario para el hogar, lo toman, leen el precio en la etiqueta y lo vuelven a dejaren su lugar porque ya no pueden comprarlo, la escena se repite por todos los rumbos, los días. Cartens el ex gobernador del Banco de México podría tener su cuota de responsabilidad pero ya se fue, a tiempo soltó las amarras de la culpa o de la complicidad.
Ahora Meade busca el voto del pueblo como verdugo embozado y en un acto de furia disimulada se lanza contra la corrupción y contra los corruptos, sin notar que lo que hace una y otra vez es escupir a cielo.