Prácticas como el “embarazo de urnas” u “operación carrusel” quedarían en el pasado, advierte analista político chiapaneco

Christian González/Ultimátum
TGZ
Si algún ciudadano aún cree que los muertos pueden cambiar el rumbo de un país a través de su “voto”, están equivocados. De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), es común que en las listas nominales, como las que se utilizarán el próximo 1 de julio, aparezcan personas que ya perdieron la vida, pero esto se debe a que no pasaron por el proceso de depuración.
En caso de que se dé esa situación en las votaciones venideras, advierte Marco Antonio Peña Santiago, supervisor de Depuración del INE, es porque la “limpia” culminó el pasado 26 de abril, lo que significa que dentro de su padrón (3 millones 554 mil 637 chiapanecos) solo desecharon al .21 por ciento, lo que equivale a 7 mil 739 actas que fueron identificadas.
De hecho, de manera mensual son “borrados” por fallecimiento entre mil 500 a 2 mil electores, por lo que entre el año pasado y, hasta casi a finales del cuarto mes de este 2018, alrededor de 25 mil o 30 mil quedaron fuera del padrón del INE. Como ya se cumplió el tiempo de depuración, hasta el momento se contabilizan mil 140 registros más de personas perecidas, pero solo hay 20 registros de posibles votantes.
Al respecto, el entrevistado detalla que esa fase de eliminación es meticulosa, no obstante, refiere que primero tienen que esperar la información que les brinde el Registro Civil del Estado, en cuanto a las actas de defunción de esas personas que estarían dentro de la base de datos del INE.
Por tal motivo, aclara que reciben de forma mensual un paquete o bloque de dichos documentos, para que ellos procedan y realicen la baja correspondiente, como lo estipula el Código Civil.
Sin embargo, puntualiza que el Registro Civil les otorga una cifra mayor de actas de defunción, lo que como INE tienen que separar luego de que identifican cuáles ciudadanos eran menores de edad, “pero también están aquéllos mayores que nunca obtuvieron una credencial de elector, por lo tanto no aparecerán dentro de nuestra base de datos, ya sea porque estaban en situación de calle, u otra razón”.
Para el institituo, si existieran más defunciones que no fueron reportadas a tiempo, por obviedad carecen de los elementos para darles de baja, “todos aquellos registros que aparecen posterior al 26 de abril, lógicamente sí aparecerán en la lista de electores, pero insisto, es porque ya no están en el tiempo de captura y la lista nominal ya fue entregada, pero no habrá una afectación en ese sentido”.
Deja en claro que todas aquellas muertes que no se reportaron después de esa fecha, “por supuesto que aparecerán en la lista nominal, pero hay que entender algo: los muertos no pueden votar, sobre todo porque en las mesas de casilla, es el presidente de la misma quien recibe la identificación y valida al ciudadano que la porta”.
En cuanto a alguna anomalía que se pudiera presentar, estima que al final de cuentas como INE, solo se encargan de capacitar a quienes serán los funcionarios de casillas, “y son ellos, los ciudadanos, serán quienes se aseguren de que las elecciones sean limpias”.
Si existiera alguna observación a la mencionada lista, refiere que la ciudadanía está en todo el derecho de denunciar. “Mientras tanto, los trabajos de depuración siguen, y se continúa con la captura de la información que proporciona el Registro Civil”.

PREOCUPA MÁS LA COMPRA Y COACCIÓN DEL VOTO

Para Édgar Hernández Ramírez, analista político chiapaneco, las prácticas como la que “los muertos voten”, o la “operación carrusel” o el “embarazo de urnas” son situaciones que se cometían en el pasado, cuando -asevera- solo un partido tenía el poder en las manos, el PRI.
En la actualidad lo que más le preocupa y ocupa, agrega, es que personajes inmersos en la materia o los mismos partidos derrochen grandes cantidades de dinero, principalmente público, para la compra del sufragio, o incluso utilicen los programas sociales con fines electorales.
En cuanto a las viejas prácticas, explica: “Me remitiría a unos años atrás, cuando aún no había tanto control, o vigilancia de las elecciones, cuando los partidos políticos de oposición eran muy pequeños, y carecían de la capacidad de contar con un representante de casilla, por ejemplo”.
Por su mismo tamaño, añade, no les alcanzaba para cubrir todas las casillas, por lo que el gobierno, destaca, aprovechaba esa circunstancia para manipular una contienda de esa índole, lo que desencadenaba en esas malas prácticas, “algunas creo que subsisten, otras ya no porque la gente está más informada, o porque hay más presión de los partidos de oposición, además de que las leyes en la materia son más rígidas y cuidan en la letra esa parte que, al final de cuentas, está considerada como delito”.
En cuanto al “rellenado de las urnas”, reitera que el PRI tenía esa facilidad de meter boletas de la gente que no llegaba a ejercer su derecho, “por eso les era muy fácil marcarlas y meterlas, pero en esa dinámica se dieron otras anomalías como el que los muertos votaran; imagínate, si lo hacían con los vivos que no acudían a la casilla, ¡qué de menos con los difuntos!”.

Otra de las cuestiones que recuerda es que el voto no era secreto: “La gente llegaba a votar, pero se permitía que alguien se acercara a ella y la orientara, y ahí se aprovechaba el partido hegemónico a manipular a las personas, sobre todo a quienes viven en el sector rural, con el argumento de que éstas no sabían cómo tachar la boleta”.
Sobre la “operación carrusel”, rememora que no existía ningún tipo de control y se duplicaban boletas, o aparecían los mismos nombres en listas nominales diferentes, lo que les permitía sufragar en varias casillas a la vez, “tampoco había la famosa tinta indeleble, lo que les permitía girar de casilla en casilla y hacer trampa”.
Ante el mayor control con el que se cuenta en la actualidad, refiere que “enviados” de algunos partidos, sobre todo los que están en el poder incurren, además de la compra de conciencias, en el robo o quema de urnas, sobre todo en las secciones donde el contrario tiene “músculo” y representaría un obstáculo para los resultados finales de quien ostenta el poder, “eso ya ha ocurrido en nuestro estado, y lo vimos en las elecciones pasadas; son actos bien pensados, y no generalizados”.
De pronto, Édgar Hernández suelta una anécdota: “Un simpatizante del PRI veía a la persona que iba a votar, o antes de que llegara a la casilla, y le decía: ‘El PRI le ha hecho mucho daño al país, no sirven sus políticos y estamos muy enojados con ese partido porque no cumple, entonces lo que tiene que hacer es tacharlo (en la boleta)’, y pues abusaban de la ignorancia de los votantes, algo que aún puede darse en Chiapas”.
En estos momentos, advierte que hay que tener cuidado con las elecciones de Estado, cuyo objetivo es manipular los recursos públicos para mantener una clientela electoral a favor del propio partido en el gobierno o el candidato que quieran, “y Chiapas no es la excepción, así ha funcionado hasta la actual administración”.
Para quienes están en el poder, crear programas sociales les sirve para mantener un control sobre esos posibles votantes potenciales a la hora de las jornadas electorales, externa Hernández, situación que abre el abanico de opciones, por medio de las cuales se ejerce ese control: “Salario rosa”, “De corazón a corazón”, “Pescando con el corazón”, entre otros.
De todos es sabido que, antes de que sea el día indicado, comienzan los condicionamientos, es decir que si quieren continuar en los programas tendrán que sufragar por el que el gobierno les imponga, “y mucha gente le entra porque hay necesidad, porque no les queda de otra y por no perder esos apoyos, y ahí ya no son tan democráticas las contiendas”.
No obstante esta situación, para él lo más triste es que la gente te responda que votará por quien le dé más, y de paso desestiman las propuestas que lleven los candidatos a un puesto de elección popular, “incluso ya están a la espera unos días antes de las elecciones para ver qué reciben”.

“HACEN CACHITOS” PARA QUE HAYAN ELECCIONES LIMPIAS

Entrevistado por aparte, Enoc Gutiérrez Cruz, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chiapas, espera que esas añejas prácticas “no revivan” en estas elecciones, “que el padrón electoral esté hecho de tal manera que podamos asegurar que todos estén vivos”.
De hecho, cree que la autoridad electoral ha hecho un esfuerzo sobresaliente en ese sentido, e incluso considera que prácticas como el hurto de las urnas se ejecute con facilidad, “porque habrá una serie de observadores electorales, yo en lo personal he sido observador en algunas elecciones pasadas, y eso permite darle certeza y confianza en el proceso”.
A pesar de todo, no descarta que se originen anomalías en la contienda, “pero veo más el riesgo en el sentido de que se genere una estrategia de infundir miedo, y en ese sentido le diría a los ciudadanos que salgan a votar de forma libre, y tenemos un estado seguro comparado con el resto del país”.
Deposita su plena confianza en los órganos electorales, no así para los actores que “hacen el trabajo sucio dentro de los partidos políticos, a quienes conminamos para que no se presten a hacer ese tipo de acciones, y más hoy que necesitamos avanzar con firmeza para el crecimiento de la democracia en México”.

PADRÓN ACTUALIZADO Y CON CIFRA RÉCORD

Por su lado, Efraín Alonso Lastra Everardo, vocal ejecutivo del Distrito 09 del INE en Chiapas, informa que al cierre del 31 de enero pasado registraron 116 por ciento de las metas programadas en cuanto a trámites de credenciales de elector.
De hecho, especifica que entre las campañas anuales permanente e intensa, se efectuaron alrededor de un millón 200 mil movimientos, tanto de nuevas inscripciones como de correcciones de datos, cambio de domicilio, entre otros, “entonces hablamos de que atendimos el 40% de la lista nominal de electores del estado, lo que es un número significativo”.
Acepta que esa cantidad no es fácil de lograr en 15 ó 16 meses de operación, sobre todo si se habla de una infraestructura de poco más de 40 módulos en toda la entidad, “por lo tanto, insisto, sí hubo buena participación de la ciudadanía”.
Aunque puntualiza que por lo regular, previo a una contienda, se han rebasado los porcentajes establecidos como pronósticos, menciona que en esta última ocasión fue destacada, “solo te puedo decir que de toda esa cifra, se dieron 80 mil nuevos registros de jóvenes que cumplirán 18 años antes del 1 de julio; solo en el Distrito 09 se registraron como ocho mil”.
Aunque ya concluyó el plazo para recoger las credenciales que fueron tramitadas al 31 de enero, con la campaña intensa 2017-2018, o al 28 de febrero, refiere que en estos momentos los módulos de atención ciudadana lo único que harán es reimprimir las identificaciones, en caso de robo o extravío, “y si no tienes con qué ir a votar en las próximas elecciones, se pueden acercar y solicitar esa reimpresión, pero te darán la misma credencial que tenías, no se le pueden hacer modificaciones; te la entregan en una semana”.
Dicho plazo, establece, se abrió por acuerdo del Consejo General del INE, “antes se cerraba el periodo y ya no había ni un tipo de trámite, y los módulos dejaban de operar dos meses, pero ahora sí estarán abiertos pero, como dije, solo para las reimpresiones”.