“El Bronco se ha convertido en un poni que difícilmente va a poder subir en las preferencias electorales”, afirma el académico e investigador en Derecho Electoral

Itzel Grajales/Ultimátum
TGZ
“Que quede claro: el tema de las candidaturas independientes no nos funcionó” —sostuvo el académico e investigador en Derecho Electoral, Santiago Nieto Castillo—, porque carecen de independencia partidista y no reciben un trato equitativo en el acceso a las prerrogativas y los recursos públicos.
En una entrevista, explicó que el objetivo de su creación era implementar una estrategia para que la ciudadanía participe en las contiendas electorales sin la intervención de los partidos políticos, pero en México la esencia no se cumplió, “en realidad lo que tenemos son personas vinculadas con estas organizaciones”.
En segundo lugar, el modelo falló porque los aspirantes no tienen acceso al tiempo de radio y televisión de forma equitativa en la etapa donde buscan el apoyo ciudadano; y tampoco al financiamiento público hasta que llegan al periodo de campaña electoral.
“Entonces, creo que legalmente los colocan en una situación de desventaja; que todo esto les impide competir en condiciones de igualdad por un cargo de elección popular”.

“El Bronco”” ES UN “PONI”

En este contexto, opinó que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tomo “una decisión muy lamentable” al ordenar al INE el registro de Jaime Rodríguez Calderón, ““El Bronco””, como candidato a la presidencia, a pesar de que éste presentó miles de firmas falsas.
Las líneas argumentativas de Felipe Fuentes Barrera, José Luis Vargas, Indalfer Infante Gonzáles y Mónica Aralí Soto Fregoso, los cuatro magistrados que votaron a favor, coinciden en que el Consejo General del INE no respetó la garantía de audiencia de Rodríguez; pero no es así, “porque éste acudió en 12 ocasiones a la autoridad electoral para verificar las firmas de apoyo ciudadano que presentó, sostuvo Nieto.
Asimismo, recordó que “El Bronco” llevó más de dos millones de firmas ciudadanas, de las cuales el TEPJF validó un millón 200 mil; sin embargo, como más del 10 por ciento tenían irregularidades, el INE hizo una revisión más exhaustiva en la que encontró otras 384 mil falsas, que lo dejaban sin el mínimo apoyo ciudadano para obtener la candidatura.
El Tribunal “cometió un error”, enfatizó Nieto. Lo que debió hacer es revisar las poco más de 16 mil firmas que le faltaban a “El Bronco”, en plenitud de su jurisdicción; u ordenar al INE el desarrollo de este trabajo para verificar si el regiomontano es realmente una persona que merece estar en la boleta.
“Al día de hoy no sabemos si cumplió o no con los requisitos, porque hay más de 16 mil firmas que podrían no ser válidas; un candidato que llegó a presentar más de 500 mil firmas con inconsistencias, y más de 264 mil duplicadas, genera serias dudas respecto a la legalidad de su actuación”

DEBIÓ SER SANCIONADO

Rodríguez incurrió en faltas administrativas y en delitos electorales porque simuló actas, tomó copias fotostáticas de credenciales para votar y presentó información falsa, lo que implica el uso ilícito de los datos personales de los ciudadanos y de los archivos del Registro Federal de Electores, conductas que merecen de una pena de tres a siete años de prisión, subrayó el extitular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).
—¿Cómo podría impactar esta resolución en la campaña de los otros candidatos?
—El objetivo era triple: primero bajarle votos al candidato de la coalición “Juntos haremos historia”, Andrés Manuel López Obrador. Eso era prioritario, por algo muy sencillo: el voto antisistémico que ha estado siempre con él podría encontrar en “El Bronco” un candidato que rompe las reglas del sistema.
El segundo es restarle votos al candidato de la alianza “Por México al frente”, Ricardo Anaya, sobre todo en entidades del norte del país como Nuevo León, donde el PAN ha registrado votaciones históricas importantes, que en esta ocasión podrían mermar con la postulación de un personaje que coincida con el imaginario social.
“Y lo que se está mandando es un candidato como Vicente Fox, de dichos populares, pantalón de mezclilla, botas y con el mismo procesamiento político, que es un tipo que, por lo menos en el PAN, simpatizó en el año 2000. Además, podría quitarle votos a Margarita por ser un candidato independiente”.
—Pero la sociedad es ahora un poco más crítica que la que encontró Vicente Fox…
—Creo que, honestamente, el manejo que le dieron a este caso, la decisión desaseada del Tribunal, y la reacción social que ha obligado al Tribunal a un hecho inédito: a generar una rueda de prensa para explicar su sentencia, da un mensaje muy claro de que “El Bronco”, perdón por la expresión, no es peyorativa, pero se ha convertido en un poni que difícilmente va a poder subir en las preferencias electorales.

CAMBIAR LAS REGLAS

Pero lo que “El Bronco” sí puede generar al realizar actos de campaña, integrarse a los debates presidenciales y “aparecer en las boletas” es una ola de críticas, cuestionamientos e irritación entre los ciudadanos, opinó el investigador.
Ante este panorama, consideró que es necesario cambiar las reglas, porque si la ley les exige recabar el uno por ciento del padrón electoral como apoyo ciudadano, solo personas con gran suficiencia económica pueden tener posibilidades reales de participación.
“Y eso permite que, ante las diferencias u obstáculos que enfrentan, se generen actividades ilícitas como las que cometieron los tres principales candidatos independientes a la presidencia -Margarita Zavala, Jaime Rodríguez y Armando Ríos Piter-”.