Aunque se pensó que el 15 de septiembre premiaría la emoción del grito nacional y el gane en la pelea del “Canelo” Álvarez, en realidad la atención se fue a tres puntos, el primero: lo mucho que dejó a desear el boxeador mexicano que desató rumores sobre un posible acuerdo para el gane, pues muchos suponían que el triunfador iba a ser GGG; el segundo: el corazón que procuró hacer con las manos el presidente de la república Enrique Peña Nieto, lo amorfo de la imagen desató cientos de memes en su última estancia en el balcón presidencial; el tercero, el jaloneo que se percibe de parte de Enrique Rivero hacia Chantal Andere, su esposa.
Así pues, los memes y comentarios no se dejaron esperar, y los usuarios de las redes sociales murmuraron que esa pelea fue mucho más interesante que la de Canelo vs GGG; aunque lo que debería de preguntarse es ¿fue en verdad un simple coqueteo? como justificó la actriz, o en realidad existe violencia intrafamiliar, donde lo que se puede argumentar son simples suposiciones con el video que ha circulado en redes, pese a ello, hay realidades que se deben nombrar.
En muchas ocasiones, la violencia está disfrazada de “juegos, bromas, argumentos o acciones”, la normalización de los jaloneos y de las palabras hirientes conlleva a la protección e invisibilización de los actos violentos, que son cosas que no se deberían permitir en las amistades, noviazgos, ni matrimonios.
Pensar en que alguien que te jale o intimide es parte de un coqueteo o juego, solo demuestra la manera en la que tenemos aprendidas las acciones agresivas en contra de las mujeres.