Drenes pluviales no se dan abasto, y otros ya están obsoletos; crecimiento de colonias irregulares ha provocado mayores escurrimientos. En la mayoría de las ocasiones la clase política hace obras por ocurrencia, lamenta líder de la organización ECIC

Christian González/Ultimátum
TGZ
Año con año, miles de tuxtlecos sufren por las inclemencias del tiempo, sobre todo cuando la época de lluvias se hace presente. Prueba de ello, es lo que sucede en varios puntos de la ciudad capital, como en el mismo Libramiento Norte, a la altura de la unidad habitacional Infonavit Grijalva (donde incluso han habido muertes), o entre el bulevar Ángel Albino Corzo y la colonia Magisterial.
Asimismo, la situación no es ajena para otros sectores como del Libramiento Sur, o la 16 Oriente, entre Avenida Central y 2ª Sur, donde los drenes pluviales no se dan abasto por la elevada cantidad de agua que fluye por allí. Un ‘viacrucis’ que, de acuerdo con los mismos afectados, se padece por la falta de voluntad de las autoridades por inyectar recursos para obras que resuelvan la problemática de fondo.
De acuerdo con Óscar Figueroa Gutiérrez, extitular de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), delegación Chiapas, otro de los factores que abona a que los escurrimientos sean cada vez más severos, es el crecimiento de colonias irregulares. De hecho, estima que solo en el Libramiento Sur de la capital el 80% de éstas están en esa condición.
En ese sentido, explicó que al haber un aumento de habitantes, por lógica se saturan los servicios básicos, por lo que no solo se contaminan los ríos y arroyos, sino que se presentan otros fenómenos como la deforestación, lo que impide que haya retención del agua de las precipitaciones, y haya un flujo más severo hacia abajo, es decir del cerro hacia el centro capitalino.

GOBIERNOS IGNORAN PROPUESTAS DE PROFESIONALES

En la mayoría de los casos, advierte por su parte Óscar Octavio Marina Alegría, presidente de la organización Empresarios Chiapanecos de la Industria de la Construcción (ECIC), estas situaciones se han agravado porque las autoridades no están interesadas en invertir en obras importantes, “menos en escuchar nuestras voces como expertos en la materia”.
Las obras que se han hecho en materia de protección en cuanto a los drenes pluviales en Tuxtla, explica, funcionan de forma apropiada, sin embargo argumenta que ya se requiere de un sinnúmero más de trabajos de esa índole, como en la parte del Libramiento Norte, cerca de la Fiscalía General del Estado, “un caudal que hace desastres serios, pero acá lo que más nos preocupa es que pasó todo eso con una simple lluvia, cuando aún no se dan las atípicas”.
Recuerda que hace un año, apoyado por Mundo Molina, Premio Chiapas y experto en el tema hidrológico, y también por el ingeniero Arturo Cortés Gallardo, “hacíamos precisiones en particular de los escurrimientos que se registran por allí, y dábamos propuestas de solución”.
Por ello, insiste en que es cuestión de que los tres órdenes de gobierno “tengan la actitud de solucionar los tópicos poco a poco, porque sabemos que la ciudad tiene varias necesidades, pero hace falta esa disposición de los políticos de darle seguimiento a esa problemática”.
No obstante, puntualiza que tienen que estar dispuestos en la planeación y en la promoción de esas obras, “tiene que ser un proyecto muy profesional, porque nada más se registran las afectaciones, y se dan también las ocurrencias del político en turno y las soluciones son a medias tintas”.
Para darle un buen cauce a ese tipo de acciones, especifica que se tiene que tomar en cuenta desde el ciudadano afectado, “quien con su experiencia otorgaría datos específicos”, así como de especialistas en la materia, “y que no solo el gobierno ejecute un proyecto, con arrogancia, con prepotencia, porque no es el mayor experto, porque los expertos están afuera, en los colegios, como los que te mencioné: Mundo Molina y Arturo Cortés, y la misma ECIC”.
El problema en muchas ocasiones, asegura, es que las autoridades hacen no solo proyectos de ocurrencia, sino que otorgan las licitaciones a empresas foráneas, que por lo regular no conocen la situación de los sectores afectados, “son recomendaciones de la clase política, y por ello solo vienen y se meten a ‘Google’ a checar el historial de cierto lugar, así hacen sus estudios y ya no elaboran aquellos topográficos y otros basados en la hidrología; por eso no hay una solución eficiente, porque no tenemos profesionales en la materia, solo mercenarios de la industria de la construcción”.
“No sé qué espera la autoridad, a que se sigan dando los muertitos que todos los años se registran en varios lugares, para que pongan atención (…) Y es necesario que hagan esas obras antes de que empiece la etapa crítica de las lluvias, o al menos tomar las medidas preventivas y solventar esta llegada de las lluvias”, refiere.

HAY MÁS PREOCUPACIÓN EN LIBRAMIENTO NORTE

Quien por más de dos décadas ha sufrido los escurrimientos severos en época de lluvias en la calle Ricardo Flores Magón y avenida Fernando Amilpa, de la colonia Infonavit Grijalva, es Jaime Domínguez Valdez, quien lamenta la poca preocupación de las autoridades por solucionar la situación de fondo.
“Y prueba de ello fue el domingo pasado, cuando la corriente se llevó hasta un coche, y ocasionó otros problemas en la parte del carril de baja velocidad del Libramiento Norte, lo que siempre ha ocurrido, y eso que solo fue una lluvia leve, de escasos 10 minutos, pero con eso tuvimos”, externó.
Como desde el viernes de la semana anterior bloquearon esa calle, a la altura de la Secundaria “Valentín Gómez Farías”, hasta el Libramiento Norte, en señal de protesta, y para que las instancias competentes, como el mismo Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA), den soluciones inmediatas.
Según él, ayer mismo por la tarde se reunirían con responsables de la Contraloría del SMAPA y del Ayuntamiento para tratar el asunto, “ya estamos más preocupados, porque con la ligera lluvia (de antier) las viviendas de dos vecinos resultaron afectadas, porque las aguas negras ya salieron de sus escusados, lo que es grave, y también se teme, es que se forme un socavón, lo que pondría en riesgo a más familias”.
Si no hay acuerdos concretos, advierte que hoy martes extenderán su protesta a ese carril de baja velocidad del Libramiento, “porque no nos dejan de otra, y eso traerá más molestias a la ciudadanía, pero es más molesto lo que nos ocurre a nosotros; ya no queremos más muertes, más desastres”.
Otra de las situaciones que repercuten en gran medida, de acuerdo con un recorrido que realizó ayer esta casa editorial, es el exceso de basura como botellas de PET, bolsas, ramas, restos de sillones, llantas, entre otros objetos, que bloquean las coladeras o desagües.

OTROS “FOCOS ROJOS”

Joel Díaz Ruiz, quien desde hace 15 años vive en la 1ª Sur, entre 15 y 16ª Oriente, externa que cada que llueve les genera preocupación “porque es un río lo que pasa por acá, y viene con escombro, basura, y todo lo que se atraviese, y ni con la obra que se hizo, no pasó nada”.
De hecho, refiere que sienten temor porque esas aguas arrastran incluso hasta animales ponzoñosos como víboras, además de ratas, “acá quedan en la Avenida Central, o de los coches parados, descompuestos, o que hasta son arrastrados”.
En varias ocasiones, destaca, han solicitado el respaldo de las autoridades, “y por eso hicieron esa obra, pero como dije, todo quedó igual; pensamos que esto se debe a que no hay una buena planeación de obra o quizás hay desvío de recursos, no sé, porque se supone que el flujo de agua tenía que bajar bien”.
Entrevistada por separado, Judith Mandujano, con casi medio siglo de vivir en la 16ª Oriente y 2ª Sur, rememora que años atrás la calle era intransitable, “acá tiraban de todo: muertos, fetos, cosas feas, porque había mucho monte, pero cuando mi esposo puso un letrero que decía: ‘La calle olvidada’ e hicimos mediático el problema, fue cuando las autoridades hicieron caso”.
Señaló que en estos momentos sufren por los “ríos de agua pluvial”, revuelta con las de drenaje, “nos llenamos de ratas, cucarachas, porque baja todo el cochinero… pero también la gente no entiende, tira mucha basura, hasta animales muertos; es un nido de infección”.
También externó que a 30 metros de su vivienda está el arroyo “Poob”, mismo que, cuando se desborda, genera problemas, “han hecho trabajos, pero no son suficientes, primero fue un canal, luego la obra de la Avenida Central, pero no pasó nada”.
Otra situación que nos preocupa en estos momentos -dijo-, es la obra en un canal de aguas de drenaje que se está realizando en la parte trasera de la Secretaría del Deporte, “lo que por supuesto nos afectará aún más; por eso pedimos que nos atiendan, que se haga algo. Ya hemos metido oficios, hemos hecho muchas cosas, y nada, ya nos aburrimos”.
Sobre la obra de dren pluvial que se ejecutó hace como tres años en parte de la Avenida Central y 16ª Oriente, de nueva cuenta Óscar Marina explica que está bien hecha, “funciona bien, pero el asunto es que es una obra inconclusa, es una primera etapa que desemboca en esa parte”.
Es decir, -agregó- que es necesario hacer otro ducto de conducción que desemboque hacia el Río Sabinal, “pero falta hacer el proyecto de ese tramo, y para que la Federación suelte el recurso, tiene que estar listo el proyecto ejecutivo ya validado, pero a las autoridades les gusta gastar más en publicidad, que en verdaderos proyectos”.
Empero, ejemplifica la situación de la Avenida Central en su parte oriente, pues cuando se da una lluvia atípica o fuerte, las calles quedan interrumpidas y se forma el caos vehicular, “uno de los problemas se da sobre la colonia El Retiro, otro más a la altura de la primaria ‘Unesco’, por la Secretaría del Deporte, y una más sobre la 16ª Oriente”.
Cuando en esos “tres puntos de conflicto” se originan las precipitaciones intensas, quedan prácticamente anegados, “ya no se sabe si te da coraje, risa, pero es increíble que las autoridades no estén dispuestas a reparar eso, y lo mismo ocurre sobre el Libramiento Sur, y para ello se requiere de ese plan macro de escurrimientos”.
Clara Luz Sánchez Trejo sabe lo que es sufrir los encharcamientos, de hasta un mes, en la parte de su calle, “Eduardo Selvas” y el mismo Bulevar Ángel Albino Corzo, “tengo más de 20 años acá en la colonia Magisterial, nos quedamos encerrados por el agua de la lluvia, porque el drenaje ya está obsoleto y eso nos provoca el problema”.
Detalla que incluso la Escuela Primaria “Unesco”, ubicada a un lado de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), ha perdido varias semanas de clases porque no se puede ingresar a las instalaciones, “viene Protección Civil, viene SMAPA, destapan y todo, pero el problema es que los drenajes de toda la Avenida Central ya no están bien, por eso se tapan, y vienen otros problemas porque nos llenamos de cucarachas y ratas”.