La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados va a sesionar el jueves 19 de abril para analizar, discutir y en su caso aprobar el dictamen de iniciativas que proponen eliminar el fuero constitucional a todos los funcionarios, incluyendo al presiente de la República.
Para lograr la eliminación del fuero, convertido en la protección de probables delincuentes que así burlan la acción de la justicia como ha sucedido en Chiapas con el anterior y el actual presidente municipal de Tapachula, Samuel Alexis Chacón Morales y Neftalí del Toro Guzmán respectivamente, habrá que reformar los artículos 108, 111 y 112 de la Constitución General de la República.
A Chacón Morales lo denunciaron por un cúmulo de pillerías, dejó vacías las arcas municipales y Sedesol, lo demandó por el desvío de 65 millones de pesos y si la investigación ya no siguió su curso, fue por la protección del fuero constitucional como diputado federal.
El caso de Neftalí del Toro Guzmán, es similar al de su antecesor, también aquí redujo a cero las finanzas y lo que se menciona y se comenta en todas partes, es que su rapiña alcanza los 800 millones de pesos además de lo que impunemente robaron sus secuaces. Ahora este señor también busca el amparo del fuero porque ya es, postulado por el PRI candidato a diputado federal por el distrito 12 que tiene como cabecera a Tapachula. Dejó la presidencia municipal a un incondicional al solicitar al cabildo licencia y estar en posibilidad de hacer campaña para ser electo diputado.
El clamor por los latrocinios de Del Toro Guzmán es general de parte de los tapachultecos, pero los que cometen este tipo de saqueos son astutos para cubrir las rendijas por donde pudiera penetrar la mano de la justicia para atraparlos. El persistente rumor ya invadió todos los corrillos políticos para difundir que el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Willy Ochoa Gallegos, que no es ninguna hermana de la caridad, dio o vendió protección a Neftalí del Toro para desaparecer cualquier manejo sucio de las finanzas municipales que pudieran ponerlo frente a una investigación, esto mientras llega el fuero salvador ya como diputado federal. Ochoa Gallegos tiene antecedentes de hombre rapaz, adorador del dinero fácil. Quien lo haya impulsado a ese cargo después de ser un legislador mediocre, tendrá que responder de lo que resulte al poner a la iglesia en manos de Lutero.
Diputados federales de reconocida honorabilidad, conocedores de la impudicia de algunos legisladores que ven al fuero como certificado de impunidad, han decidido frenar el abuso eliminando el fuero que también es clamor de la opinión pública porque no es válido atentar contra el patrimonio ajeno ocultándose en los dominios de la impunidad.
A estas alturas cuando la corrupción ha dominado al país, el fuero se convierte en un instrumento que puede fomentarla y encubrirla, por esto es necesario desaparecerlo para que cuando un funcionario cometa un delito, ya no tenga que seguirse el procedimiento declarar si hay o no lugar a causa. Se pierde tiempo y en el mayor de los casos, por solidaridad, los diputados exoneran a sus homólogos o al funcionario enjuiciado, salvo que tengan consigna superior para condenar como sucedió en el caso de Jorge Díaz Serrano, ex director de Pemex e irreconciliable enemigo del presidente Miguel de la Madrid.
Si se elimina el fuero la actual legislatura federal, pese a sus grandes desaciertos, habrá ganado un lugar de honra y reconocimiento nacional.