Dignidad pisoteada

Ángel Mario Ksheratto/Ultimátum

La coincidencia entre locos, es imposible; y más, cuando se trata de dos hombres que ostentan el poder. Es algo así como la piedra y el coyol. Sucede entre los presidentes Donald Trump y Enrique Peña Nieto, a quienes los enfrenta la terquedad, los desaires y las constantes faltas de respeto a la investidura de cada quién.
No es la construcción de un muro fronterizo el tema de fondo. Ya antes, otros expresidentes han levantado murallas para evitar el paso de inmigrantes ilegales… Y armas y drogas y dinero sucio. Ninguna autoridad mexicana ni organismo internacional, había protestado. Era, entonces, “un esfuerzo conjunto para detener los flujos ilegales y garantizar la seguridad de los migrantes”.
Financiar el proyecto que proyectó a Trump a la presidencia gringa, es fácil: decomisar los miles y miles de millones de dólares a los narcotraficantes detenidos en ambos países y hacer lo mismo con el dinero que ganan los traficantes de armas.
De esa forma, ni dinero público estadounidense, ni mexicano, se invertiría en una aventura que más que seguridad interna, es un gesto de racismo y discriminación, que se ha alimentado con el desprecio de dos hombres hacia los seres humanos. No podemos ocultar el hecho que, tanto odia Trump a los mexicanos, como el presidente Peña Nieto a sus connacionales, a quienes ha mal gobernado en los últimos cinco años.
En ese contexto, es fácil apreciar que la confrontación, es por los egos; ni Peña ni Trump, quieren dar su brazo a torcer, aunque el segundo, hay que decirlo, ha tenido más de una derrota en esa discusión bizantina, que ha tratado de enmendar en sus redes sociales, muy en contra de lo que tendrá que hacer irremediablemente.
En medio de éstos dos personajes están importantes negociaciones que, se quiera o no admitir, son de enorme trascendencia para los dos países. El TLCAN, los aranceles, las importaciones y exportaciones, las condiciones laborales de los mexicanos en USA, en fin, muchos temas que no pueden estar bajo el secuestro inadmisible y la disputa estéril.
Aparte están los desaires e improperios, que muestran a un premier estadounidense sobrado, majadero y dispuesto a humillar a su contraparte mexicano que a su vez, ha sido tibio, muy lejano de los cánones diplomáticos a que está obligado, pero no sin perder la dignidad de estadista, puesto que en él recae la de todo un pueblo que, históricamente, ha sido aliado de alto valor del vecino del norte.
Haber llamado “loco” a Peña Nieto, puede ser hasta gracioso; seguramente, miles de mexicanos lo han celebrado y con justa razón. Porque solo un loco insistiría en buscar, afanosamente, una reunión “cordial”, con otro loco, un verdadero patán, un inculto e ignorante de las reglas de convivencia entre vecinos.
Pero queda en entredicho la institución presidencial. Si el presidente Peña permite que la figura que representa sea mancillada, estará claudicando frente al juramento que hizo al tomar protesta como tal: no tiene la menor intención de defender a la Constitución. Muy mal.

Tarjetero

* La detención de un camión con maestros chiapanecos que pretendía involucrarse en una movilización magisterial en Veracruz, levantó duras críticas contra el gobierno de aquella entidad. La sorpresa fue que allá, sí se les aplicó la ley. Así de sencillo. La buena noticia es que fueron liberados. * ¿Se han dado cuenta que en (casi) en cada esquina de Tuxtla hay un Oxxo? Los costos de renta, agua, luz, salarios del personal, es casi imposible reunir en una quincena, tomando en cuenta la terrible competencia interna que se genera. Despierta ciertas sospechas, aparte que está destruyendo la economía de los barrios. * Las dudas persisten… No hay candidaturas firmes en el PAN, PRD y MC; ni candidatura común, ni nada. Ello significa que los acuerdos, están ausentes de las mesas de negociación y también, que muchos pactos previos entre los aspirantes, están rotos. Preocupante. * Ricardo Anaya, reta a AMLO a un debate. Ni a quién irle. Los dos, por cierto, desoyeron el reto de Meade, que no levanta su campaña. Según las encuestas, sigue en el tercer lugar. Aunque eso de creerle a las casa encuestadoras, es como creer en los reyes magos o Santa Claus.* ¿Huelga política en la CNTE? Es de asumir que de cumplir, no votará ni harán proselitismo a favor de ningún candidato, pese a que muchos dirigentes regionales, están casados con cualquiera de los candidatos. Habrá que esperar los tiempos más álgidos de la contienda y saber si estaban hablando en serio o no. * Luego nos leemos.

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