En el caso de los alimentos indican hasta cuando los productos conservan sus propiedades especificas, como sus nutrientes, sin embargo, existen alimentos que aún después de sobre pasar tal fecha, sirven y pueden consumirse

Dagoberto Zambrano / Ultimátum
TGZ
Las fechas de caducidad en los productos alimenticios indican un estándar de calidad y sabor del producto, más no de seguridad, es decir, las fechas solo son sugerencias para indicar la frescura del alimento, sin embargo, esta no determina si es conveniente o no su consumo, indicó Natalia Ruiz Jiménez, bióloga y dietista nutricionista.
Por “fecha de caducidad” se entiende un producto que no se debe ingerir a partir de la misma, con el fin de evitar problemas sanitarios. Un alimento caduco puede ser un medio de cultivo para bacterias y hongos que, dan lugar a toxi-infecciones alimentarias.
“Una toxi-infección alimentaria es una enfermedad de origen microbiano producida, porque en lugar de ingerir una toxina nos comemos al microbio vivo”, dijo.
A pesar de que el cuerpo tiene medidas para protegernos (saliva y los ácidos del estómago), si la cantidad consumida es mayor a la que puede proporcionarnos el organismo de forma natural y no se consigue eliminar, pasará al intestino.
“Allí, la temperatura y las sustancias de desecho son el caldo de cultivo perfecto para que se alimenten y proliferen los microbios supervivientes. La multiplicación comienza y la primera afectada es la pared intestinal, de ahí llegará la diarrea, la hinchazón, las flatulencias, el meteorismo, dolores abdominales, deshidratación, debilidad, dolores de cabeza, calambres y altas temperaturas por la infección”.
La fechas de caducidad de los alimentos indican hasta cuando los productos conservan sus propiedades especificas, como sus nutrientes, sin embargo, existen alimentos que aún después de sobre pasar tal fecha, sirven y pueden consumirse.
Dentro de los alimentos que tienen “vida prolongada y comestible” después de sobrepasar su fecha de caducidad, se encuentran: los refrescos enlatados o envasados, por su alto contenido de azúcar, así también el chocolate y el pan.
En cuanto a los huevos, estos tienen una duración de tres a cinco semanas, manteniéndolos a una temperatura por debajo de los cinco grados centígrados. “Una buena forma de saber si los blanquillos aún son aptos para su consumo, es sumergirlos en un vaso con agua y, si flotan ya no sirven”.
Para el yoghurt y la leche, la experta aseguró que, los pueden consumirse hasta seis semanas después de su fecha de expiración.
En cuanto a los números que aparecen en la parte inferior de las cajas con leche; se tiene la creencia que dependiendo del número, es la cantidad de veces que el producto ha sido reciclado, “falso, ya que estos números nada tienen que ver con el producto interior, puesto que estas cantidades solo representan el control de la maquinaria que expidió el cartón. !Eso si¡, un alimento en buenas condiciones representa un color y olor que dan confianza al consumidor”.
Por otro lado, las enfermedades que pueden producirse por intoxicación alimentaria son: salmonelosis, que deriva del consumo de productos contaminados, como pueden ser la carne cruda, aves, mariscos y huevos crudos.
Otra de las infecciones más comunes es por la bacteria clostridium, la cual causa diarrea y cuadros intestinales graves como la colitis, sus síntomas son diarrea acuosa, fiebre, perdida de apetito, náuseas y dolor abdominal.
La listeriosis, es otra bacteria que se adquiere debido al consumo de alimentos en mal estado, se encuentra en la tierra y en el agua y, en una variedad de alimentos crudos así como procesados, “cualquiera puede contraer esta enfermedad, pero es más común en mujeres embarazadas y personas de edad avanzada”.