Mientras no se instaure en Chiapas un Centro de Investigación Científica del Fenómeno Sísmico, Volcánico, Hidrológico y de Clima Espacial, en donde investigadores locales participemos y generemos conocimiento científico, seguiremos dependiendo de las simulaciones, improvisaciones y supuestos

Ing. Marco Antonio Penagos Villar/Ultimátum
Geofísico
TGZ
El cambio climático y calentamiento global, están acelerando diversos fenómenos perturbadores de origen geofísico y geológico cada vez con mayor frecuencia y magnitud, que someten a muy alto riesgo a los pobladores y poblaciones de Chiapas.
El modelo geométrico de la placa del Caribe, así como la unión triple de las placas tectónicas: Cocos, Norteamérica y Caribe, formulada y desarrollada por los geólogos y doctores Carfantán y Dengo en 1982, no se ajusta al actual comportamiento sísmico de Chiapas, ni del Sur y Sureste de México.
La liberación de energía sísmica en territorio chiapaneco, de acuerdo a evidencias registradas y compartidas libremente en su portal por el Servicio Sismológico Nacional (SSN), indica que de 1996 al 2016 (en 10 años), se incrementó en cerca del 3 mil por ciento.
Tan sólo en el 2017, Chiapas, Oaxaca y Veracruz liberaron el 74 por ciento de energía sísmica del total que las placas tectónicas registran en México.
De acuerdo también a registros del SSN, se observa que Chiapas detenta en los últimos años la frecuencia de sismos de magnitud mayor que el resto de la República Mexicana.
Se observa también que la mayor frecuencia de eventos sísmicos se localiza en el Istmo de Tehuantepec y no frente a las Costas de Chiapas, como siempre nos han señalado.
Asimismo, ahora conocemos que existen importantes agrupaciones sísmicas no sólo frente a las costas de Chiapas, producto de la subducción de la placa de Cocos con respecto a la del Caribe, sino que también existen agrupaciones sísmicas en la región norte, nororiental y noroccidental de Chiapas, y también en los límites de los estados de Oaxaca, Veracruz y Chiapas, que bien puede ser representativos de una estructura geológica hasta ahora desconocida en el ámbito geológico, que esté subyaciendo en territorio estatal y que “tal vez sea, el límite norte de la placa del Caribe con respecto a la Norteamericana”.
También ahora conocemos que es mayor la energía liberada por los sismos en el Istmo de Tehuantepec, que por los sismos de la Costa o de los límites de Guatemala.
No menos importante es conocer ahora que todos y cada uno de los municipios de Chiapas, Tabasco, sureste de Veracruz, sur de Campeche y municipios del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca, detentan en su territorio cuando menos un epicentro de sismos con focos o hipocentros que fluctúan desde 1 hasta 502 Km de profundidad, lo que significa que en esta región de México probablemente existan estructuras geológicas muy importantes que someten a grave riesgo a nuestras poblaciones, asociada a una zona de subducción que no ha sido plenamente identificada ni cartografiada para fines preventivos, que bien puede ser el límite tanto superficial como profundo de la placa del Caribe con la de Norteamérica, que se localiza en algún lugar del territorio del Sur y Sureste de México.
Lo anterior continúa manifestándose de la siguiente manera:
De acuerdo al Servicio Sismológico Nacional (SSN), el pasado día 2 de marzo del año en curso, un sismo de magnitud 4 se registró a las 5:26 AM con epicentro -de acuerdo a sus coordenadas geográficas- entre las localidades de Rayón y Tapilula, en Chiapas, el hipocentro de acuerdo al mismo Sismológico se determinó a 5 Km de profundidad.

Sismo de magnitud 3.5 de fecha 13 de febrero del 2018, con epicentro al norte de Osumacinta, fue percibido en Bochil, Jitotol y Pueblo Nuevo.

El sismo fue acompañado de acuerdo a diversas versiones de la población, de ruidos subterráneos y extraños zumbidos nunca antes percibido en varios municipios de la zona Norte de Chiapas y también de la región Central y Sur de Tabasco; este sismo se suma a otros más que en los últimos años se han registrado en la zona pero que en los últimos 6 meses y a raíz del terremoto del pasado 7 de septiembre de magnitud 8.2, se han acrecentado. (IMAGEN 1)
El sismo en comento, causó pánico e histeria colectiva entre la población de los municipios de Tapilula, Ixhuatán, Rayón, Ocotepec, Solosuchiapa, Tapalapa, Pantepec, Pueblo Nuevo Solistahuacán, Rincón Chamula, entre otros, y es que la población ante el desconocimiento del origen del fenómeno y carencia de información confiable por parte de las instancias correspondientes, atribuyó a las actividades mineras de la región el origen del mismo, no obstante, las actividades mineras de exploración en esta región de Chiapas están paralizadas desde hace meses.

Sismo de Magnitud 3.7 de fecha 22 de febrero del 2018 con epicentro en Soyaló, fue percibido también en la Zona Norte de Chiapas.

Previo a esto, los días 4 y 22 de enero, así como el día 13 de febrero del 2018, tres sismos de magnitudes menores a 4 se registraron también en la zona Norte de Chiapas, aunque no fueron percibidos colectivamente, si fueron registrados por la instrumentación científica. (IMAGEN 2)
En años anteriores hemos tenido en la región de Chiapas diversas manifestaciones con eventos similares, tal y como se aprecia en la Imagen 5.
Como geofísico bien conozco que después de la intensa actividad sísmica que inició en junio del 2017 y que aún no finaliza, puede dar pie al inicio de la actividad volcánica.
El volcán Chichonal aún no finaliza su etapa eruptiva, falta una segunda etapa de erupción en donde arroje lava y rellene su cráter, formando de nueva cuenta un domo.
Sin embargo se me hace muy irresponsable de mi parte determinar el origen de este incremento del fenómeno sísmico cuando no se han realizado los Estudios Geofísicos, Geológicos e instrumentado sísmicamente las posibles estructuras geológicas asociados a estos sismos como son el volcán Chichonal y las múltiples Fallas Regionales de la Zona como la Falla Sontic – Itzantun – Yajalón – Temó – Ocosingo, o la Falla Tecpatán – Caté – Ocosingo o la Falla Telestaquín – Copainalá.

Sismo del día 4 de enero del 2018 de magnitud 4, con epicentro en Chapultenango, muy cerca del volcán Chichonal.

Mientras no se realicen estudios suficientes con los Especialistas indicados como son los Ingenieros Geofísicos e Ingenieros Geólogos, cualquier escenario que ofrezcan las autoridades correspondientes será puesto en tela de juicio y creará incertidumbre en su certeza y credibilidad en sus conclusiones.
Mientras no se instaure en Chiapas un Centro de Investigación Científica del Fenómeno Sísmico, Volcánico, Hidrológico y de Clima Espacial, en donde investigadores locales participemos y generemos conocimiento científico, seguiremos dependiendo de las simulaciones, improvisaciones y supuestos.
Por lo anterior, pregunto:
¿Ante el incremento en la frecuencia del fenómeno sísmico, qué resultados está arrojando la Estación Sismológica ubicada en el Centro de Monitoreo Sísmico y Volcánico de la Unicach?
¿Quién está a cargo de monitorear la actividad sísmica que a diario se suscita en nuestra entidad?
¿Cuáles son sus resultados?
¿A quién informan de ello?
¿Cuál es el status que guardan los volcanes Chichonal y Tacaná ante el incremento de la actividad sísmica en Chiapas con hipocentros muy someros?

Sismo de Magnitud 3.7 con epicentro en Bachajón, cerca de Chilón, de fecha 9 de mayo del 2016..

Por último, la actual sismicidad de la zona Norte de Chiapas es atribuible a la tectónica de placas, al volcán Chichonal o alguna otra estructura de origen geofísico o geológico? ¿Por qué?