Tras el movimiento en el que denunciaron la falta de medicamentos e irregularidades, la Secretaría de Salud y la Fiscalía General del Estado emitieron una orden de aprehensión en contra de cuatro trabajadores

Dagoberto Zambrano / Ultimátum
TGZ
A un año de manifestarse en huelga de hambre, María de Jesús Espinosa de los Santos, enfermera de la Secretaría de Salud (SS) indicó que el Gobierno del Estado no ha cumplido los acuerdos pactados, contrariamente ha sido perseguida por el mismo al exigir mejores condiciones para el sector.
En conferencia de prensa, este lunes. Víctor Hugo Zavaleta Ruíz señaló que la dependencia estatal desvía los recursos que la federación destina para Chiapas en el tema de salud.
“Más de una vez lo hemos denunciado y lo seguiremos haciendo, porque tenemos calidad moral para poderlo decir, somos categóricos y reiterativos en el decir que seguiremos denunciando la corrupción que se da en la Secretaría de Salud”.
Responsabilizaron al titular de la dependencia, Francisco Ortega Farrera, de los actos de represión que han sufrido después de manifestarse el tres de abril del 2017.
“Pedimos que ya le paren a esta campaña de persecución y hostigamiento en contra de los trabajadores, no es posible que en este momento hayan ocho trabajadores despedidos por el solo hecho protestar y denunciar que no estamos de acuerdo en como se roban el dinero destinado para Chiapas”.
Explicaron que en enero pasado, la presente administración los persiguió tal cual delincuentes, “y nosotros a salto de mata, de casa en casa escondiéndonos, todo por el hecho de denunciar, ya estamos hartos, pedimos al gobierno que ya pare los actos de represión y exigimos la reinstalación inmediata de todos los que estamos despedidos”.
Derivado de un contubernio entre la SS y la Fiscalía General del Estado, se emitió una orden de aprehensión en contra de cuatro compañeros, “ahí no terminó la represión, ahora sigue con el hostigamiento despidiendo a los trabajadores que siguen manifestándose, hoy es otro método pero el objetivo es el mismo, el de siempre: el de reprimir”.
La falta de implementos, material y equipo de primera necesidad para el desempeño de la labor de los doctores y la enfermeras, ha provocado –dijeron- la inconformidad de los familiares de los pacientes.
“No somos criminales, al contrario somos víctimas en conjunto con pacientes y familiares porque jamás vamos a actuar en desapego ético en el cumplimiento de nuestro deber hacia una persona, sea quien sea”.
Finalmente, mencionaron que la institución mantiene con el personal un adeudo derivado de horas extras, bono de compensación por riesgo trabajo, pagos de aguinaldo, bono del día del burócrata y pagos por ajustes de calendario, un total que al término del 2017 ascendió a dos mil millones de pesos.