En 1996 surgió la Cooperativa ‘Jolom Mayaetik’, que significa “Las tejedoras mayas, en lengua tsotsil”, con el fin de que las artesanas tomaran todas las decisiones acerca de la producción de sus creaciones

Lizeth Coello/Ultimátum
TGZ
La empresa Zara y otras trasnacionales han robado impunemente textiles y bordados de pueblos originarios indígenas de Chiapas, al sur de México; sin tomar en cuenta a las artesanas.
Micaela Hernández Meza, Fundadora de la Cooperativa ‘Jolom Mayaetik’, informó que estos bordados son conocimientos milenarios que tienen las artesanas y lo único que piden es defender sus tradiciones y a su vez que la comercialización de sus prendas tenga como resultado ganancias para ellas y sus familias, pues viven en comunidades en donde la pobreza es el sello principal.
Señaló que para ello están capacitándose con cursos acerca de la Ley Federal de Derecho de Autor para hacer valer sus derechos como artesanas y no permitir que sus prendas sean vendidas a bajos costos y sin ganancias para quienes las hacen.
Cansadas de vender sus conocimientos milenarios a través de sus prendas a precios bajos así como de ver el robo de sus diseños por parte de extranjeros, surgió en 1996 la Cooperativa ‘Jolom Mayaetik’, que significa “Las tejedoras mayas, en lengua tsotsil.
En sus inicios se conformó por tres mujeres que habían estado participando en otra cooperativa de tejedoras y decidieron crear una nueva organización en la que las mismas mujeres indígenas, tsotsiles y tseltales ocuparan todas las posiciones de liderazgo y tomaran todas las decisiones acerca de la producción de sus diseños.
“Jolom Mayaetik quiere decir ‘mujeres tejedoras’, entonces pues eso se empezó a formar muy bien porque se empezó a buscar mesa directiva, a la que es presidenta, secretaría y tesorera, para que pueda coordinar la cooperativa y también dos mujeres son consejas, también las que están en la comunidad por que las consejas por si hay problemas en sus comunidades, si hay conflictos, cómo se puede entender también a las mujeres cómo se puede juntar sus propias comunidades para trabajar sus artesanías para trabajar junto también con las mujeres con sus hijas”, dijo Micaela.

Las mujeres artesanas provienen de las región Altos de Chiapas, México.
Ellas han estado trabajando juntas en la búsqueda de nuevas posibilidades que les permitan fortalecer a sus familias y la economía de la comunidad.
Juana Isabel Pérez Teratol, secretaria de la Cooperativa ‘Jolom Mayaetik’, dijo que lo anterior implica proteger sus diseños, pues han sido engañadas por marcas reconocidas internacionalmente como Zara y Mango quienes han copiado los tejidos y los comercializan sin darles reconocimiento o regalías.
“Más ahorita no tenemos todo el conocimiento ahora, pero Zara es la que ha hecho pues como apropiación de los diseños de que ya lo registra como suya, pero mientras que realmente no es de ella el diseño, si no que es de los grupos indígenas que se están aprovechando de ella, porque puede que les haga una cosa, pero no les paga como debería de ser, no se les da un pago Justo a las mujeres”,apuntó.
La cooperativa está integrada por 11 grupos indígenas provenientes de 11 comunidades en los municipios de San Andrés Larráinzar, Chamula, Oxchuc, Pantelhó y Chenalhó.
Esta diversidad geográfica les permite ofrecer una amplia gama de diseños tradicionales de Los Altos de Chiapas.
Al mismo tiempo, para competir en el mercado internacional y de comercio justo, están diseñando nuevas prendas que incorporan símbolos y técnicas ancestrales, lo único que piden a las autoridades es una ley que defienda los derechos de sus diseños.
La protección a sus diseños se debe a que trabajan con un telar de cintura, un telar de pedal y otras bordan a manos, usando hilo 100% de algodón y lana producida en la región; además, en los productos de lana usan solo tintes naturales.
La cooperativa instaló una tienda en donde exhibe los productos, para ello realizaron unas etiquetas para dar a conocer el nombre de las artesanas y sus comunidades de origen, pero ello les causó problemas, pues los diseñadores llegan a copiar los nombres y se acercan directamente para comprar los productos a bajos costos en las comunidades.
Esta cooperativa trabaja con K’inal Antzetik, una asociación civil sin fines de lucro que tiene como propósito el apoyo a las mujeres indígenas para erradicar la discriminación por género que sufren y a la vez ayudarlas también en la protección de sus diseños.
Es así como las mujeres indígenas de Chiapas solicitan modificar la Ley Federal de Derecho de Autor para proteger los derechos colectivos, propiedad intelectual y los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas.
De esta manera la ley protegería el uso de modelos, dibujos y diseños susceptibles de un uso comercial a través de un sistema especial de registro promoción y comercialización de sus derechos.