Días de encuestas

Javier Solórzano Zinser/Ultimátum

A las encuestas todos las repudian y señalan, pero al mismo tiempo todos hablamos y apelamos a ellas como referentes.
Con todo lo que se les ha criticado, y se les crítica, ahora resulta que son la guía política. Cada quien las lee como mejor le viene, se usan como base para presumir que se lleva ventaja, que se avanza o que se es cada vez más conocido.
Las agencias encuestadoras se la pasan frenando los impulsos de unos y otros. Se la pasan repitiendo una y otra vez que todavía falta mucho tiempo político para la elección y que en el camino pueden pasar muchas cosas. Las encuestas son, como se ha dicho hasta la saciedad, la fotografía del momento.
Estas dos semanas nos las hemos pasando viendo encuestas; nos falta por ver, entre hoy y mañana, quizá otra dos. Es importante que se haga una buena lectura de la ficha técnica de las encuestas, pues no son lo mismo las que se hacen en vivienda que las que se realizan vía telefónica, aunque al final las dos terminen siendo utilizadas como referentes.
La percepción que se tiene sobre lo que puede pasar el día de las elecciones habrá que reconocer que está en la encuestas. No sólo en lo referente a la contienda presidencial, los estudios que se han dado a conocer estos días, acerca de los eventuales resultados en la elección para el Congreso hacen sentido con lo que se dice y se percibe.
Algo que ha estado pasando con la ventaja que en todas las encuestas tiene López Obrador es que sumado a esto, en el imaginario colectivo ha ido permeando la idea de que, con encuestas o sin ellas, va a ganar.
Quienes dicen lo contrario se debe, en buena medida, a que no quieren que se lleve el triunfo, pero en el fondo saben que las posibilidades reales existen. Son quizá mayores que las que tuvo en 2006, cuando entre Fox, Calderón y el mismo López Obrador se encargaron de que perdiera la Presidencia.
Las empresas dedicadas a hacer encuestas son cada vez más profesionales. Tienen que pasar por muchos tamices y obligaciones legales y técnicos. Los ciudadanos hemos ido aprendiendo a identificar cuáles son las buenas y cuáles son de empresas “patito”; cuáles son creíbles y cuáles se venden al mejor postor.
Hasta ahora, las críticas a las encuestas han sido menores. Quien se refiere a ellas cuando no le va bien o resulta que baja en comparación a ejercicios anteriores, es por lo general López Obrador. El tabasqueño, a pesar de todo lo que interprete, sabe bien que las diferencias que pueden existir entre las empresas encuestadoras se deben más a las distintas metodologías aplicadas que a las perversidades de la “mafia del poder”.
Cualquier empresa encuestadora que sea usada o manipulada para favorecer a algún candidato, queda evidenciada. Es su obligación transparentar todo lo que hacen, empezando por la metodología.
Lo que no tiene sentido es responsabilizar a las encuestas de los resultados.
Que no se olvide que es una fotografía del momento. La encuesta de hoy no es la encuesta del mañana, y no necesariamente es el resultado del primero de julio.

RESQUICIOS

Así nos lo dijo ayer.

XAVIER OLEA. FISCAL GENERAL GUERRERO.

El Obispo señaló que yo manifesté que Germaín, el sacerdote asesinado, estaba vinculado a la delincuencia organizada, en ningún momento de la conferencia lo dije. Es evidente que para nosotros, al sacerdote lo confundieron. La fotografía que apareció de Germaín en las redes con armas largas ocasionó que el grupo contrario con el que se le ve fotografiado lo confundiera e hiciera suya esa imagen, en el sentido de que era miembro de la delincuencia organizada.
Jamás se ha dicho que Germaín fuera integrante de la delincuencia organizada. El Obispo reconoció que se ha reunido con miembros de la delincuencia organizada.
Xavier Olea , en su carácter de fiscal, jamás tendrá contacto directo e indirecto con miembros de la delincuencia organizada.