AMLO, de la fantasía política a la realidad

Sergio Stahl/Ultimátum

Durante toda su vida pública, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (#AMLO, en adelante), se ha caracterizado por ser una especie de encantador de serpientes de la política mexicana.
Dotado de un enorme carisma popular -una cualidad que se acompaña por el uso del verbo florido- para seducir a las masas más disímbolas y hasta contra puestas, #AMLO es capaz de encantar a maestros rijosos de la CNTE y a padres de familia de corte conservador, a empresarios nacionalistas proteccionistas y a industriales globalizados pro libre mercado, pues para cada auditorio tiene las respuestas a los problemas sociales y económicos que la gente quiere oír.
La conjunción del carisma popular y el verbo florido hacen de #AMLO un formidable candidato y es justamente en campaña electoral donde el presidente electo de México luce mejor que nunca, ya que en esa tesitura se vale prometer y decir lo que sea, con tal de encantar al auditorio y conseguir que la gente vote en las urnas por su alternativa política.
En otras palabras, #AMLO es un maestro del encantamiento político que seduce a la gente con promesas electorales, las cuales, al aterrizarlas en la realidad social y económica, de pronto se descubren como puras fantasías políticas.
Sin embargo, una cosa es la tesitura de la campaña electoral, donde se vale prometer las peras del olmo –  literalmente-, y otra muy distinta es confrontar las promesas con la realidad social y económica, sobre todo cuando se transita hacia la toma formal del poder político nacional.
Y ya ubicado en el terreno de la realidad y en su papel de presidente electo de México,  #AMLO está mostrando su faceta de político pragmático, realista y sensato, cualidades importantes del tabasqueño que le han permitido llegar hasta donde se encuentra hoy día y que son las mismas que sus detractores a ultranza y las legiones de AMLO-fóbicos se niegan a ver y menos aún a aceptar.
En efecto, #AMLO está metiendo la reversa en varios temas de campaña, como por ejemplo, la eliminación del gasolinazo, el retiro del Ejército de las calles, las cancelación de las licitaciones petroleras y hasta en el caso del nuevo aeropuerto de la ciudad de México ya se ve venir la marcha hacia atrás por parte del presidente electo de México respecto de su porfiada negativa de campaña electoral a construirlo en el mismo lugar donde la administración federal saliente lo está llevando a cabo.
La rectificación de #AMLO a algunas de sus más importantes promesas electorales es la manifestación clara de que el próximo presidente de la República por fin está enterrando esas fantasías políticas- que fueron tan llamativas durante la campaña electoral- y comienza a urdir nuevas propuestas de gobierno, ahora con un sentido más realista y pragmático, lo cual es a todas luces muy saludable para el país.
En una óptica sarcástica, el síndrome de rectificación de fantasías políticas de campaña  que sufre hoy día #AMLO  se podría rotular así: “De reversa, papi”.
Por supuesto, es mucho mejor para la Nación que #AMLO recule,  a que el presidente electo de México  se empecine en llevar a cabo proyectos de gobierno inviables y fantasiosos.
En fin.

BALCÓN

Pareciera que a los gurús de la comunicación social y de la imagen pública oficial se les ha ocurrido la “genial” idea de que- a partir de ahora  y hasta el final del sexenio-, a falta de pan y de derrama económica gubernamental, será mejor llenar los estómagos hambrientos y las alacenas vacías ofreciendo al público un magno espectáculo de circo romano, pero a la usanza pos moderna virtual, que ubica a las redes sociales de internet como el foro ideal para que la gente vea correr sangre, se entretenga un rato y deje de ocuparse del notorio saqueo al erario que sigue su curso rumbo al 8 de diciembre próximo. Escándalo tras escándalo se suceden en la esfera pública chiapaneca, como por ejemplo, el asunto de “las Juanitas” (tema que, por cierto, ya tuvo un damnificado político: el personaje apodado “El Bala” ), el cual sigue dando mucho de qué hablar en las redes sociales y también en los noticieros televisivos y que ya suscitó un enconado debate entre una consejera Electoral y la representante del PVEM, ayer durante la sesión del Consejo General del IEPC. Y para los próximos días,  el escándalo en boga será sin duda el caso de la virtual enajenación del estadio Víctor Manuel Reyna, que irá a dar a las manos de un ex alto funcionario estatal apodado “La Rana” y al que muchos dedos flamígeros señalan como un consumado ratero de cuello blanco. Chales…eso es todo.

EL DARDO

¿Será mera coincidencia que los jueces de Control que llevan sus procesos penales hayan sido tan benévolos con  #ElJunior Castañón Ramírez y que este último cuente con las influencias de su señor padre -quien es un Ministro en retiro de la SCJN- y también con las de un su tío que ocupa un alto cargo en la estructura del Poder Judicial?. Es pregunta, conste.

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