Mientras se comportó como un ciudadano ejemplar identificado con sus coterráneos de La Concordia, mesurado y respetuoso con todos, dispuesto al servicio desinteresado, a proceder como buen samaritano que hasta la camisa se quitaba para dársela a otro que la necesitara más que él, Miguel Ángel Córdova Ochoa se ganó la buena voluntad de los pobladores, hasta el grado de que todo mundo lo llamó con sumo aprecio “el amigo Migue” y hasta el gobernador Manuel Velasco lo identificó así.

El amigo Migue se pegó a la política de Velasco desde que fue de los primeros en creer en el Partido Verde y ganó la presidencia municipal de La Concordia; luego recorrió el estado, primero en la campaña como senador y después como candidato al gobierno. Era tan servicial que se hizo popular y en los círculos del momento se le mencionaba como amigo del candidato y después del gobernador.

Cuando llegó la hora de disfrutar las mieles del poder, como titular de Sedepas, el amigo del gobernador que de pronto se vio tras un escritorio despachando como amo y señor del municipio.

Con un mando que jamás tuvo, llegó también un cambio inusitado; Mr. Hyde se convirtió en el espantoso doctor Jekyll y hay del que lo llamara “Migue” porque le respondía furioso, para ti soy el señor Secretario. Y así le echó mano a los recursos del erario, se percató cuan fácil era extraer dinero de las arcas y gastarlo sin consecuencias.

De pronto se encaminó por la ruta que conduce a la superioridad para proponer que su hijo Emmanuel, fuera Alcalde de la Concordia,  petición que le fue concedida ipso facto por  Velasco Coello y Emanuel fue apoyado, al igual que su padre, por el Verde y triunfó aunque ya con ciertos recelos por la pésima administración y peor comportamiento que había hecho el tal Migue y por haberse convertido en el terrorífico Jekyll, además de presumido y fanfarrón.

Llegó la hora en que la gota tenía irremediablemente que derramar el vaso y la nueva pretensión del amigo Migue quedó al descubierto. Ahora se obsesiona que el otro hijo Mike Córdova, sustituya en la alcaldía a su hermano Emmanuel como si se tratara de una dinastía totonaca y como el ahora aborrecido Migue cuenta que ya logró el visto bueno superior para que la familia siga gobernando y enriqueciéndose a costa del erario, el pueblo marcó el alto y dejó manifiestas sus advertencias.

Los habitantes saquearon, hace nos días, una bodega donde el amigo Migue guardaba cientos de despensas que seguramente utilizaría para la propaganda política del otro sucesor de la dinastía. Tenía también otros enseres de esos que se adquieren a través del contrabando o de las prácticas ilícitas.

Lo más lamentable es que los habitantes de La Concordia también rechazan al gobernador Velasco Coello, porque creen que es quien tolera y protege al amigo Migue, sobre todo porque tras la manifestación de protesta por su “bendición” hecha el lunes a Mike y que realizaron después de su gira, 6 personas fueron llevadas a la cárcel; “levantadas” por instrucciones virulentas del antes “Amigo Migue”.

Lo más probable es que Velasco no sepa la trasmutación de Migue en el doctor Jekyll y crea que sigue siendo el decente Mr. Hyde.