México destaca por ser un país megadiverso, ya que se encuentra entre los países que albergan cerca del 70 por ciento de la biodiversidad mundial, gran parte de estas especies son endémicas. Actualmente, nuestro país ocupa el quinto lugar en número de especies de plantas, cuarto lugar en anfibios, segundo en mamíferos y el primero en reptiles.
Pero nuestro país no sólo es rico en diversidad biológica, sino también en diversidad geológica. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (Unesco), el geopatrimonio hace referencia a los recursos tangibles no renovables, con valor investigativo, pedagógico, ambiental y cultural, que aporta conocimientos para la comprensión de los procesos y fenómenos de la Tierra.
La diversidad geológica es una parte muy importante del patrimonio natural, ya que, así como los árboles guardan información sobre su vida en sus troncos, la Tierra atesora información sobre su evolución dentro de las rocas, las capas de la tierra y el paisaje.
El término geodiversidad es relativamente nuevo, ya que data de la década de los 90’s, su estudio consiste en analizar los diferentes elementos geológicos presentes en la Tierra y su relación entre ellos; se encuentra relacionado con otras disciplinas como la geografía del paisaje, los estudios sobre el clima, así como con aspectos geológicos, geomorfológicos e hidrológicos.
La geodiversidad condiciona de forma importante la biodiversidad de un territorio, por ello, su estudio puede ser fundamental para la conservación y el aprovechamiento sostenible de nuestro patrimonio natural.
Cuando una región cuenta con una mayor diversidad geológica, muy probablemente tendrá paisajes y ecosistemas más variados y ricos en recursos naturales. Aunque esta relación no siempre es directa, sí explicaría por qué México es un país megadiverso.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), México podría ser el primer sitio de geopatrimonio a nivel mundial.
El patrimonio geológico de nuestro país, incluye geositios de gran relevancia que pueden ser claves para identificar etapas evolutivas, tanto a nivel regional como global, que puedan ser útiles para conocer y desarrollar el estudio de las Ciencias de la Tierra y, por ende, su historia.
La riqueza geológica de nuestro país se debe a que su territorio se encuentra formado por trozos de diversos continentes que se encontraban unidos hace millones de años. En nuestro país confluyen cinco placas tectónicas que han dado lugar a grandes sistemas montañosos y volcánicos.
Actualmente, contamos con diversas áreas naturales con gran capital geológico que han sido reconocidas por la Unesco como patrimonio de la humanidad, entre las cuales se encuentran la Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California, entre otras.
Sin duda México posee un rico patrimonio geológico que debemos conservar, no sólo para su estudio e importancia científica, sino también como parte de la historia de la humanidad y como sitios de interés cultural, recreativo y turístico.