Las Elecciones en Chiapas, un verdadero merequetengue

Fredy Lopez Arévalo/Ultimátum

Sin recursos económicos y atado de manos, se dicen los consejeros del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC). Pero el Congreso del estado ya analizó el presupuesto autorizado y no hay vuelta de hoja. Tendrán que aceptar el 50% autorizado del presupuesto solicitado. El IEPC deberá apretarse el cinturón.
Pero el consejero presidente Oswaldo Chacón Rojas amaga: las elecciones están en riesgo.
Y busca el calor del INE bajo la sombra de Lorenzo Córdova Vianello. Es evidente que hay un estira y afloje; que desde el Ejecutivo y desde el Congreso del estado se tira la cuerda.
Aparte el desbarajuste propio de este proceso electoral de sucesión gubernamental en Chiapas. Es totalmente atípico.

MEREQUETENGUE

Por eso el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (el TRIFE) otorgó cinco días adicionales a los cinco del fallo contra la coalición de partidos “Todos por Chiapas”.
La coalición que postula al senador Roberto Albores Gleason está en riesgo. Podemos Mover a Chiapas, Chiapas Unido y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) podrían dejar solo al PRI. Sí, es lo que se especula, que podrían terminar por desgajarse el PVEM, Podemos Mover a Chiapas y Chiapas Unido. Albores Gleason quedaría en total orfandad, descobijado, y aún más mermado en las posibilidades que hoy tiene de ganar la gubernatura de Chiapa.
Ya se habla incluso de una nueva alianza solo entre el PVEM, Chiapas Unido y Podemos Mover a Chiapas y un nuevo candidato común. Enoc Hernández Cruz no parece conforme con una diputación federal y Fernando Castellanos Cal y Mayor al parecer tampoco alcanzó por las buenas una senaduría. Por eso se amaga con la ruptura. El ‘líder moral’ de Podemos Mover a Chiapas camina a zancadas, muestra estructura y arraigo. Y sugiere que podría ser el quinto candidato al gobierno de Chiapas. Fernando Castellanos Cal y Mayor guarda silencio, escondido en la coordinación de campaña de Carlos Penagos Vargas, candidato del PVEM a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez. Ambos hacen crujir el convenio de coalición con el PRI… y lo más evidente: ambos buscan escalar en la negociación por una candidatura más alta. Lo que pareciera estar en la mesa de negociación son dos senadurías: una para Enoc Hernández Cruz y la otra para Fernando Castellanos Cal y Mayor. Pero la escaramuza mediática vulnera la de por sí menguada candidatura de Albores Gleason, y por consiguiente de José Antonio Meade Kuribreña. Más aún cuando el líder de Mover a Chiapas abiertamente ha dicho que votará por Andrés Manuel López Obrador, el gallo de MORENA.

A RÍO REVUELTO GANANCIA DE PESCADORES.

Es un proverbio popular, pero es lo que está sucediendo en Chiapas: mientras la coalición del PRI se desmorona; y mientras la coalición del Peje se va a pique con Rutilio Escandón Cruz Cadenas como su candidato; sube como la espuma la popularidad de José Antonio Aguilar Bodegas, el candidato del PAN-PRD-MC, y sigue creciendo, también, Jesús Alejo Orantes Ruiz, el candidato independiente, quien en ahora busca los reflectores de los medios para proyectar su imagen.
Expertos en asuntos electorales  consultados por este columnista  aseguran que el presupuesto asignado al IEPC por el Congreso del estado es más que suficiente. “Lo que hay en el IEPC es un gasto desmedido en sueldos y viáticos y cosas innecesarias. El árbitro electoral tiene una dirigencia incapaz, corrupta e incompetente”.
Es un ex consejero quien asegura esto. “A mi me tocó trabajar con  la tercera parte de ese presupuesto y los resultados fueron de éxito y credibilidad, y aun así se tuvieron ahorros que permitieron comprar un edificio”. Quién esto afirma pide se reserve su nombre; pero fue alto funcionario en la época en que Eugenio Narcia fue presidente del órgano electoral del estado.
“Oswaldo Chacón Rojas siempre ha estado cobijado por Pablo Salazar Mendiguchia y por Eduardo Ramírez Aguilar (ERA), ex presidente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).”, revira.
Según su diagnóstico, en el IEPC se paga a demasiado personal… “además el Instituto Electoral debería trabajar únicamente 6 meses, 4.5 antes de las elecciones y -.5 meses después, lo demás del tiempo solo sirve para que el personal cobre y este de en la total flojera. Todos los procesos ya existen, están documentados y en su mayoría son repetitivos. La capacitación y la comunicación debe hacerse en línea para eficientar tiempo y costo de viáticos innecesarios. Dada su función, los consejeros no deben tener ningún auxiliar, ni se necesitan, tampoco requieren vehículo ni chofer personal”.
En la época de Eugenio Marcia el Programa de Resultados Preliminares (PREP) costó 4 millones de pesos; después de esto se mandó a preparar a la gente a la empresa Oracle International, y que después de comprar el equipo computacional necesario, con un costo de ese entonces de 2.2 millones, el PREP costará únicamente 1.5 millones, es decir un ahorro de 3.5 millones. Sin embargo al siguiente período al llegar Gilberto Monzón (quien ahora trabaja como directivo de la SEP y asesor electoral junto con Andrés Gonzales, quien fue director de organización del IEPC, y de ERA), volvió  a contratar a la misma empresa del estado de Hidalgo con un costo de 14 millones, es decir 5 veces más q el período anterior (mucho robo no?)”.
Visto así, el consejero presidente del IEPC, Oswaldo Chacón Rojas, se halla entrampado. Sin presupuesto y bajo fuego del Ejecutivo y el Legislativo. Aquí lo hemos dicho una y otra vez: Oswaldo Chacón Rojas NO es un árbitro electoral confiable. Ahora está verdad se replica en redes y se mella aún más su ya deteriorada imagen pública. Lo más grave: se erosiona la poca confianza que aún tiene el electorado por el IEPC.
Por eso se sueltan rumores y más rumores. Como el que asegura que ya se prepara el relevo de Oswaldo Chacón Rojas como consejero presidente del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC). Incluso se menciona que su relevo será Blanca Estela Parra Chávez, fundadora de la Asociación Civil DEMOS (Democracia, Desarrollo y Sociedad) y desde 1997 consejera electoral en el IFE-INE.
Este sería el tercer despido laboral de Oswaldo Chacón Rojas en cinco año. Primero fue echado de la Dirección de la Facultad de Derecho de la Unach, y luego fue defenestrado de la rectoría  de la Universidad Intercultural (Unich).
Echarlo del IEPC sería la tumba política-académica de este joven profesionista que llegó con muy buenas credenciales de España, pero con un lastre muy grande sobre sus espaldas: su pertenencia al grupo político de Pablo Salazar Mendiguchía y por extensión cobijado en la presente administración por Eduardo Ramírez Aguilar.
Para el ex consejero del árbitro electoral en Chiapas, el relevo de Chacón Rojas por Parra Chávez es salir de Guatemala para entrar en Guatepeor. “A Blanca le falta capacidad de dirección y honradez y le sobra prepotencia y soberbia”.
Ya lo sabe, nos leemos en su Diario Ultimátum.

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