Al pago de intereses se destinaron 58,743 mdp; mientras que a la inversión se fueron 49,484 mdp.

 

El Economista/Ultimátum

 

En el primer mes del año, el costo financiero de la deuda, que se refiere al pago de intereses, comisiones y amortizaciones de ésta, superó el gasto que se destina a la inversión física, el cual sirve para la creación y mejoramiento de obras públicas.

De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Servicio de la Deuda creció 22.5%; mientras que la inversión física se redujo en 10.9%, en términos reales y respecto a enero del 2017.

Es decir, al pago de intereses por la deuda que se generó a lo largo de este sexenio se destinaron 58,743 millones de pesos; mientras que a la inversión se fueron 49,484 millones de pesos, una diferencia de 9,258 millones de pesos.

“El pago de intereses es irrenunciable, el problema es que se están sacrificando recursos para la creación de hospitales, escuelas y carreteras. Se debería recortar mejor el gasto corriente que no genera mayor crecimiento económico”, explicó Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey (ITESM).

Indicó que al invertir menos, el gobierno pondrá en juego el crecimiento económico de los siguientes cinco años, pues al no haber invertido en infraestructura en este momento implicará un menor avance en el futuro.

“La austeridad es un mito en el gasto corriente, pero una realidad en la inversión pública, porque en el gasto corriente seguimos pagando una alta burocracia y programas sociales con pocos resultados, y en la inversión no se está apostando”, expresó el académico.

Por clasificación, la inversión física en comunicaciones y transportes tuvo la mayor reducción con 90.1%, con lo que sólo se destinaron 175 millones de pesos; mientras que en el sector energético se registró una reducción de 18.7% y erogó 29,874 millones de pesos.

 

MÁS POR DEUDA INTERNA

 

De la deuda interna, el gobierno federal pagó intereses por 35,681 millones de pesos, un incremento de 84%; mientras que el pago de intereses por deuda externa fue de 23,061 millones de pesos, lo que significó una reducción de 19.3%, respecto al 2017.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), refirió que después de la crisis de 1995, el gobierno mexicano decidió enfocarse en la deuda interna porque está en pesos y no corría tanto riesgo como en la deuda en dólares.

“Hubo una estrategia deliberada para fundamentalmente endeudarse en pesos, especialmente a través de Certificados de la Tesorería de la Federación y bonos de gobierno, y evitar la emisión en dólares por la volatilidad que pudiera tener y el impacto que podría generar en el pago de la deuda externa”, dijo.

Mencionó que esta estrategia, que se ha llevado a cabo por más de 20 años, da lectura a que el gobierno mexicano en un momento dado considere que en el largo plazo el peso no va a poder mantener su poder frente al dólar.

“En términos generales, es un error de estrategia política económica. El elevar la deuda entre el 2009 y el 2016 dejó una carga financiera que no era sostenible por sí misma porque no acabó teniendo impacto en el crecimiento económico y ha generado que la deuda se incrementara y que los intereses que hoy se pagan sean mayores”.

Acotó que a este hecho se le suma que no existe una recaudación fiscal sólida, por lo que el gobierno tiene que incurrir a los recortes al gasto público, sacrificando principalmente la inversión.

 

PEMEX ELEVA PAGO DE INTERESES

 

Con respecto al pago de intereses que realizan las empresas productivas del Estado, se destinaron 22,213 millones de pesos, lo que significó un incremento de 21.7%, respecto de enero del 2017.

De Petróleos Mexicanos (Pemex) se pagaron 19,622 millones de pesos, lo que significó 19.1% más de lo que se destinó en el primer mes del 2017.

“Pemex ha logrado estabilizarse, pero al final del día, el régimen fiscal que se le ha impuesto históricamente lo hace poco sostenible, es decir, hay un problema de finanzas para la empresa”, añadió el director del IDIC.

Abundó que tanto el costo financiero de la deuda como los incrementos que se tuvieron en las participaciones que se entregan a los estados y el pago de pensiones ocasionaron que 41% del gasto total se concentrara en estos tres rubros.

Es decir, de los 493,576 millones de pesos que se gastaron en enero de este año, 204,817 millones de pesos se destinaron al pago de intereses, a los estados y municipios y al pago de pensiones.