A pesar de que la mayoría tilda a los jóvenes como seres que solo piensan, hacen y reflexionan por y para las redes sociales; hay muchísimo más que eso en las nuevas generaciones que recién se están dando a conocer. Colin Kaepernick, es el claro ejemplo, jugador de futbol americano millenial, quien en 2016 mientras se cantaba el himno nacional estadounidense decidió hincarse en forma de protesta por la ola de víctimas que ha dejado los procesos de racismo y discriminación en Estados Unidos (y en el mundo entero me atrevería a decir), con ello, el jugador, sin intención, alentó a demás deportistas a hacerlo para reconocer las diferencias y los procesos de racialización por los que han pasado diversas personas, a pesar que el acto tuvo inicio hace dos años, se vuelve a hablar del suceso debido al reconocimiento por medio de un comercial de una conocida marca deportiva.
Así pues, pensar en la diferencia, sin duda alguna, es pensar en un mundo donde todos podamos convivir. Lastimosamente, los procesos y discursos de odio traen consigo violencia simbólica y directa.
Pero, sin duda, los millenials están buscando nuevas formas de manifestarse, y es que levantar la voz no es solo un post de Facebook.