Los Zetas y Caballeros Templarios ya están “incrustados” en algunas regiones como la Costa y Fronteriza, advierte criminólogo

Christian González/Ultimátum
TGZ
El posible asesinato de dos turistas europeos hace unos días en una carretera “incrustada” en Ocosingo, municipio de la región Selva de Chiapas, solo es el reflejo de que la delincuencia organizada comienza a “carcomer” aún más el tejido social e, incluso, ya puede hablarse de que la entidad está a un paso de convertirse en “tierra caliente” como Michoacán o Veracruz, así lo manifestaron líderes empresariales, de la iglesia cristiana e incluso expertos en criminología.
Entrevistado sobre la situación que se vive en materia de inseguridad, Jorge Giovanni Trinidad, presidente de la Sociedad de Criminología del estado, aceptó que la geografía local ha sido paso constante de los grupos delictivos que transportan drogas, armas y hasta humanos.
“Todo se hacía de forma callada, hasta era como una regla no hacer ruido para que no hubiera ningún problema, pero ahora no, y vemos en el mapeo delincuencial que ya tenemos a los Caballeros Templarios, a Los Zetas, y a otros cárteles”, aseveró.

Tan complicada está la situación, advirtió, que ya tienen identificadas algunas zonas de alto riesgo: de Tapachula a Arriaga, en la Costa, y en la Fronteriza, del Norte de Comitán hasta Ocozocoautla, hasta llegar a Veracruz; “es decir, se empiezan a pedir cuotas, el derecho de piso, los secuestros exprés, lo que sin duda es un modus operandi de la delincuencia organizada”.
De hecho, externó que el sistema de seguridad local ha fallado contra esa situación, lo que ha derivado que se convierta en un “dolor de cabeza”, y tenemos que aceptar que los chiapanecos pasamos por un momento muy difícil.
En el caso específico de los ciclistas del “Viejo Continente” presuntamente abatidos por el crimen organizado, lamentó que además haya algunas contradicciones en las versiones de la propia autoridad, lo que refleja la falta de capacidad de las instancias encargadas de aplicar y administrar la justicia; “aunque no he estado en el lugar, por los datos que se aportan, no puede ser que un mismo vehículo los haya arrojado a ambos en un mismo sitio, porque se llevaban como cinco kilómetros de distancia entre uno y otro”.
Para Josué Pérez Pardo, reconocido pastor evangélico, “no estamos ajenos a lo que se vive (delincuencia), y por desgracia creo que se salió de control la situación de la gobernabilidad, porque nuestro estado carece de ello y lo percibimos en los sucesos de asaltos, asesinatos, y ¡Dios quiera que a alguien le preocupe esta situación!”.
Pero aún en estos momentos, advirtió, que parece que los funcionarios y los políticos están más preocupados en quiénes ocuparán los puestos de elección popular, en vez de recuperar la paz social, “y por eso les hacemos un llamado para que eso no sea una prioridad, sino enfocarnos al trabajo de las necesidades de nuestro estado”.
Aunque faltan pocos meses para que culmine este sexenio, comentó que no por ello “permitiremos que nos siga arrastrando la corriente de inseguridad”, porque para él es una situación que se agravó.
De acuerdo con su percepción, cuando comienza una administración en el poder se nota que “nacen” un cúmulo de asociaciones que tratan de medir “qué tan dura es la mano del nuevo gobernante, y suele suceder, cuando está por terminar el cargo, para ver qué le sacan, y también dar como una señal para quien viene después”.

OTRO MOMENTO CLAVE

De nueva cuenta, Jorge Trinidad coincidió en que la situación se dificultó derivado de que las autoridades perdieron el control de todas las agrupaciones sociales que crearon, sobre todo con fines políticos, “y esos grupos han generado pánico, terror, porque bloquean vías terrestres con palos, piedras, con todo”.
Aunado a ello, agregó que la aplicación de la justicia se dificulta por el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, “y eso se ve en la delincuencia común con las personas que matan, asaltan, roban, secuestran o violan, porque no son encarceladas de momento, a menos que sea en flagrancia; y lo peor es que las cárceles están quedando vacías, pero es por error de esa misma actualización del sistema”.
Eso ha ocasionado que muchos delincuentes no reciban el castigo o la sanción que se merecen, manifestó el experto, quien puntualizó que en sí la seguridad es vulnerada porque no hay cómo desaparecer las conductas antisociales o delictivas.
Además, ejemplificó que las secretarías de Seguridad tanto estatal como municipal carecen de la capacidad intelectual para enfrentar las situaciones, y prueba de ello, subrayó, es cuando un policía se ve inmerso en un problema grave al no poder realizar su labor con conocimiento o capacitación.
Especificó asimismo que hace falta el recurso para invertirlo en tecnologías, en capacitaciones y principalmente, para analizar el perfil de quienes están encargadas de la seguridad, “que sepa investigar sobre una conducta, de una zona criminógena, de un delito como tal y, en su caso, la cooperación con los tribunales de justicia”.
Algo que le preocupa, dijo, es que no se trabaja en equipo, es decir que la Procuraduría lo hace desde su lugar, los jueces por su lado, mientras que las policías por el otro, “incluso podría decir que si estos últimos hacen mal su chamba, las del estado se pueden hasta como alegrar, y dicen: ‘Estos no hicieron bien su trabajo’, y se ríen. Cuando debería ser lo contrario”.
Ahora lo que ocurre, ironizó, es que los elementos policiacos advierten que tienen horario de entrada, “pero no saben si van a salir vivos; y por desgracia en Chiapas sabemos de varios policías muertos, porque la delincuencia tiene mayor autoridad sobre ellos”.

DE LA PERCEPCIÓN, ¿A LA REALIDAD?

Según la Comisión Nacional de Seguridad y al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), más del 80 por ciento de mexicanos encuestados percibe inseguridad urbana. El estudio se centra en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, dos ciudades “problemáticas” en ese sentido.
Ante esto, David Zamora Rincón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), mencionó que ante esta percepción de inseguridad o de que el Estado no brinda las condiciones necesarias de seguridad en las carreteras estatales y federales, y a los constantes bloqueos que se viven, “se viene a dar este trágico desenlace de los dos turistas”.
Para él, la ruta Tuxtla-San Cristóbal de Las Casas-Ocosingo-Palenque es un ruta importante, “una columna vertebral” de atractivos turísticos que, afirmó, tiene que ser reforzada con mayor seguridad, “entonces, insisto, corremos el riesgo de que haya otros tipos de señalamientos hacia el estado”.
Es tan delicado el asunto que, detalló, algunas rutas de transporte o de empresas que venden materiales para la construcción, eléctricos o abarrotes, ya no realizan los recorridos por la zona donde murieron los ciclistas europeos.
De hecho, advirtió que el tema turístico ha sufrido muchas complejidades, principalmente por los constantes bloqueos-boteos en las vías terrestres, “y lo que menos queremos es que un tópico de percepción de inseguridad nos afecte”.
En ese sentido, pidió que la Fiscalía General de Justicia y a otras instancias en la materia a que resuelvan el caso, “que se reconozca ante los medios de comunicación cuál fue el móvil, porque uno de los estados cuyo mayor ingreso proviene del turismo es Chiapas, y que se dé este hecho lamentable, prende los ‘focos rojos’ en este sector”.
Más cuando, mencionó, organizaciones sociales ciclistas le exigen al gobierno federal el esclarecimiento de los fallecimientos, “es urgente reforzar el esquema del Estado de derecho, lo diré hasta el cansancio, porque no puede ser posible del gobierno del estado y las asociaciones civiles relacionadas al turismo, promocionen a Chiapas, y nos encontremos con estas lamentables situaciones”.
Además, apuntó que México firmó tratados internacionales y uno de los objetivos es proteger la integridad de los turistas, “aunque a los primeros que nos deben garantizar la seguridad es a los mismos mexicanos, a los mismos chiapanecos”.
Es tal la descomposición social, reflejó, que se da al por mayor la comercialización de combustible en bidones, o el transporte “irregular”, o el mismo ecocidio con la tala inmoderada a orilla de carretera, entre otros males, “vemos pues una constante de violaciones al Estado de derecho, a las diversas leyes que, en el colectivo de los ciudadanos, pareciera que les da el derecho a hacer lo que quieran”.
No obstante, declaró que esas situaciones se originan por el poco o nulo crecimiento económico del estado y la falta de oportunidades, “a mayor pobreza, pues la gente busca, a como dé lugar, cómo hacerse de recursos (…) En pocas palabras, tenemos un ‘caldo de cultivo’ perfecto para delinquir”.

“DURO GOLPE” A LA ECONOMÍA CHIAPANECA

Aunque el “mercado europeo” solo le representa a nuestra entidad el 10% del ingreso total por cuestiones de turismo, Eloísa Alfaro Pola, titular de la Coordinación Estatal de Hoteles y Moteles de Chiapas, admitió que al final de cuentas es un “duro golpe” en todos los sentidos.
Mientras que el gobierno no muestre una postura y no se esclarezcan los hechos, manifestó que las repercusiones serán “palpables” a corto plazo, mediano y largo plazos, “porque necesitamos Estado de derecho, que se sepa qué sucedió en realidad”.
En estos momentos, lamentó que aunque las embajadas de Polonia y Alemania no han fijado una postura por los hechos, aseveró que en las redes sociales fluye suficiente información que pone en entredicho el viajar a Chiapas, “lo que es grave para cualquier persona, y qué lástima que esto le suceda a un extranjero para que el gobierno tenga que reaccionar”.
Aunque para ella no es una cuestión que se trate de delincuencia organizada, advirtió que los pobladores comienzan a cometer delitos más graves, “porque las personas ya no pueden transitar porque pueden perder la vida ante un atraco (…) Y si le sucedió a un extranjero, le pude suceder a cualquiera”.
Lo que sí detectó, expuso, es que en esa parte del estado las autoridades no han solucionado varios conflictos, lo que de seguro, refirió, ocasionó que se desencadenaran varios tipos de problemas, “los cuales ya no creo que sean sociales (…) En pocas palabras, el principal responsable es el gobierno, y así seguiremos hasta que no haga algo”.
Por su parte, Maricarmen Ponce Robles, presidenta de la Asociación de Agencias de Viajes en la entidad, está segura de que los ciclistas son expertos y sabían cómo tomar sus precauciones, “por eso no creo la versión que manejan las autoridades, y la mayoría sabemos que no fue así, y más en el estado en el que los hallaron”.
Por el momento, evidenció que todo se mantiene en una especie de secrecía, “como muy calladito, y solo lo que hemos escuchado en las noticias, no se quiere hablar más de ello; tal vez por el tema de las campañas políticas”.
En este tipo de hechos, reprobó que la Secretaría de Turismo, a cargo de Mario Uvence Rojas, siempre se mantenga al margen, “dicen que eso le compete a las autoridades, y que ellos más se avocan a la promoción, pero sí tiene que ver; lo que urge es reunirnos y ver de qué manera salimos de esto”.
También coincidió en que “van de menos a más” con los tópicos de bloqueos carreteros y otros conflictos sociales, y solo les queda esperar, auguró, que quienes tomen los nuevos cargos de elección popular hagan algo, “y de nuestra parte, como empresarios, hablarles de frente (a los candidatos), exigirles que tomen cartas en el asunto, porque ya no les preguntaremos si quieren o pueden, ¡lo tienen que hacer!”
Lo que desean, explicaron ambas entrevistadas, es que la autoridad actúe de una vez por todas, y que se garantice el libre tránsito y se apliquen las leyes, “porque no está bien que nadie las respete”.

IGLESIA SIENTE IMPOTENCIA

Ante este panorama, Josué Pérez Pardo aceptó que la Iglesia está impotente para hacer algo, “porque el problema tiene que ver con una sociedad que no teme a Dios, una sociedad que, por desgracia, acumuló rencores, ilusiones no cumplidas y que, al final, se desborda”.
Reiteró que como Iglesia no pueden “ir más allá” porque también, en ocasiones, son víctimas de esa ingobernabilidad, a pesar de ello, añadió, no bajan la guardia, “y esperemos que esto no se compare a lo que viven otros estados, donde la Iglesia ya ha sido cuartada, no tienen cultos, se cierran templos, porque hay un cobro de cuota por cada miembro que llega a la misma. Los pastores huyen, se sabe de asesinatos de sacerdotes, entonces sí es algo delicado”.
David Zamora y Josué Pérez coincidieron en que un momento importante será al momento de sufragar, el próximo 1 de julio, donde se tienen que dejar de lado los colores y ver más allá, es decir que los candidatos tengan valores. “Y otra cuestión, que no ofrezcan lo que no van a cumplir”, atajó por su lado el líder del CCE.
Mientras que el “guía espiritual” refirió: “No habría necesidad de bloquear carreteras, si los gobernantes cumplieran sus funciones; como Iglesia hemos sufrido esa falta de hacer justicia, y lo vemos con nuestros grupos de desplazados, a quienes les han pisoteado sus derechos, y no se ejerce ninguna acción penal”.