Una de las situaciones que aquejan a la localidad, son las obras millonarias que prácticamente “fueron tiradas a la basura”, como la planta de tratamiento de aguas residuales

Christian González/Ultimátum
TGZ
El distintivo de Pueblo Mágico que se le otorgó en el año de 2012 a Chiapa de Corzo por sus tradiciones, cultura y monumentos históricos, en la actualidad “pende de un hilo”. Los culpables: la inseguridad, el ambulantaje, el mal manejo de la basura, obras de infraestructura de inversión millonaria como “elefantes blancos” pero, sobre todo, la “prostitución” de símbolos como el parachico —patrimonio intangible— por intereses políticos u otros ajenos a su esencia.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Hoteles y Moteles, la afluencia turística se ha inhibido de forma preocupante por dichos factores, y prueba de ello es que ni en temporadas altas logran cifras relevantes, como en la pasada que apenas alcanzaron el 35 ó 40 por ciento.
“El próximo secretario de Turismo recordó que son muchos los Pueblos Mágicos que existen en el país, y si no cuidamos la imagen urbana, creo que sí lo perderemos”, advierte Eloísa Alfaro Pola, empresaria hotelera de esta localidad.

Elefantes blancos
Planta de tratamiento de aguas residuales: Inversión 250 mdp; el Ayuntamiento destina una nómina de alrededor de 20 trabajadores para esa obra; al parecer son “aviadores”.
Sistema de agua potable: Inversión de 480 mdp; no opera
Hospital General Comunitario: Inversión de 144 mdp; estuvo dos años sin funcionar; hace meses comenzó a atender a la población.

Tras señalar que otro “dolor de cabeza” es lo que pasa con los constantes bloqueos carreteros, también asevera: “Somos el traspatio de la capital y de otros municipios, porque aquí vienen a tirar los cadáveres, la basura, y no se puede hacer nada porque carecemos de vigilancia, es decir no tenemos policías, y en la nómina aparecen muchos, pero son ‘aviadores’”.
Otra situación que le alarma, dice, es que ha llegado gente de otros partes de la entidad y del país, “y como no tienen arraigo, no les importa Chiapa de Corzo, por eso quienes sí somos de acá tenemos que pelear para que no pase esto”.
Como según ella ha habido no solo una omisión sino una complicidad de las autoridades municipales —encabezadas por Javier Hernández Zarazúa—, revela que las demandará por daños a la imagen de su hotel, ubicado en el centro chiapacorceño y considerado monumento histórico, “no puede estar rodeado de ambulantes, de taxistas, pero en este trienio se ha permitido todo lo que no se debe de hacer”.
Está triste, acepta, porque a pesar de los esfuerzos que se han hecho con la promoción a nivel nacional, “la gente siempre nos cuestiona que no hay libre tránsito, y eso esperemos que cambie con el nuevo gobierno”.

OBRAS “INSERVIBLES”

Una de las situaciones que también aquejan al aún Pueblo Mágico son las obras millonarias que prácticamente “fueron tiradas a la basura”, como la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) —con una inversión de 250 millones de pesos; lista en el año 2009—, el sistema de agua potable —480 mdp— y el Hospital General Comunitario —144 mdp— que estuvo dos años en el abandono y hace apenas unos meses comenzó a operar.
Favio Francisco Rosales Valencia, presidente de la asociación civil “Profesionistas Chiapacorceños de la Construcción”, lamenta que esas infraestructuras estén inservibles, “el exsecretario de Obras Públicas, Jorge Betancourt, incluso solicitó más recursos (95mdp) para reparar la obra del sistema de agua, pero el actual alcalde no se comprometió y la dejó tirada”.
Prueba de que las cosas se han hecho mal, refiere, es la mala calidad del agua entubada, “si tú abres la llave está llega color café, con lodo; y lo mismo sucede con nuestra planta de tratamiento, que está inservible, y hemos gestionado su reactivación, pero nada”.
Está tan mal utilizado el erario en el pueblo, advierte, que a pesar de que dicha PTAR está inservible, hay una nómina “inflada” porque supuestamente existe personal que la opera, es decir alrededor de 20 supuestos trabajadores (“aviadores”).
Para él, es lamentable que un Pueblo Mágico “no cuente con los servicios médicos que requerimos”, e incluso dice que “el abandono total de nuestras autoridades hacia la obra pública local es denigrante, y es más triste que el presidente municipal no cumpliera con dar los informes de los avances del municipio en este año… lo más seguro es que no le salen las cuentas por los malos manejos”, concluyó.

Entrevistado por aparte, César Blanco Macías, representante de la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (ANUEE-Chiapas), lamenta la apatía y la desatención de los gobernantes locales, “y solo podemos ver el tema de la basura, algo que debe ser una prioridad, pero que no lo ha sido”.
El que el destino final de los desperdicios sea un terreno que no cumple con los requisitos establecidos con las normas ambientales, sería un motivo más para “arrebatarle” el distintivo a la ciudad, evidencia.
El riesgo, dice, es que los lixiviados —jugo de la basura— dañan de forma severa los mantos freáticos y por ende a ríos y arroyos como el conocido como Topada de la Flor, Nucatilí, Nandochuquí, entre otros de la periferia, lo que se agrava porque cientos o miles de personas se han enfermado e incluso muerto de cáncer intestinal.
Basados en información de la Secretaría de Salud, advierte que a diario se registran entre tres y cinco fallecimientos por ese diagnóstico, “y ya no digamos el problema de cáncer de piel”. El panorama es peor, advierte, pues al menos 17 descargas de aguas negras, provenientes no solo de la misma ciudad sino de otros municipios, se vierten en las aguas del Grijalva, “que ya es un tiradero de basura”.

ES SOLO UNA MARCA

Para Mario Nandayapa, científico en el área humanística e investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), no es alarmante que esta Heroica Ciudad esté a punto de perderlo, pues para él no ha sido benéfico a lo largo de estos años.
De hecho, expone que al respecto se carece de una política clara a nivel nacional y principalmente local, es decir que las autoridades no entienden el significado de turismo cultural, “es una marca creada por la Secretaría de Turismo, producto del neoliberalismo, la prostitución de una cultura, por eso no tenemos que estar orgullosos de tener esa nominación”.
El también miembro del Sistema Nacional de Investigadores considera que lo que dicho programa busca en realidad es vender un conjunto de elementos que constituyen una población como ésta, “cuando Juan Sabines Guerrero (exgobernador) le corresponde entregar ese nombramiento, dice: ‘Chiapacorceños, ustedes se deben al turismo’… ¡Yo no me debo al turismo! Y una gran parte de la población, insisto, no se ve beneficiada por este rubro; al final de cuentas, son productos de monopolios, y decir que Chiapa es solo un lugar de paso”.
Lo más triste, agudiza, es que si el visitante viene notará una serie de carencias, “solo hay que escuchar las barbaridades que exponen los guías de turistas: están desinformados. ¡Imagínate que consideren un atractivo del Cañón del Sumidero, el Árbol de Navidad!, cuando éste es un capricho de la naturaleza, cuando hablamos de que esa falla tiene un dato histórico preciso, y qué decir de nuestro Río Grande, el Grijalva, y no solo eso, estamos ante un importante escenario para el florecimiento de una gran cultura”.
Tanto se ha desvirtuado la historia local, ejemplifica, que hay quienes dicen que las ruinas son de origen zoque, cuando su génesis es olmeca en una primera etapa, “hay una gran ignorancia desde el nivel nacional, del estado y por supuesto del municipio”.
Quien también coincide en que Chiapa ya se convirtió en un lugar de paso es Eloísa Alfaro, misma que achaca esta situación al atraso en la restauración de monumentos históricos, “si la gente tenía antes más tiempo para recorrer, pasear, ahora ya no tarda mucho, y solo viajan al Cañón y se van… con decirte que hasta hace poco abrieron La Pila (Fuente Mudéjar) del Parque Central”.
Por ello, critica las estadísticas que ofrece la Secretaría de Turismo, “porque hablan de 10 mil turistas en cinco puntos importantes de Chiapas, pero nomás no se ven”.
Ante este panorama adverso, sería cuestión de tiempo para que Chiapa de Corzo pierda el brillo que lo puso en los ojos de todo el mundo, y de ser Pueblo Mágico, quedaría en el olvido, entre parachicos y chiapanecas “manoseados” por intereses oscuros.