Gilberto Luna/Ultimátum
SCLC
“No ha faltado quien afirme que los casos de pederastia clerical se deben al celibato que decidimos asumir los sacerdotes y obispos, con esto dan a entender que ser célibes nos hace inclinarnos a abusar de menores, nada más ajeno a la verdad, la pederastia sucede mucho más en la familia, por parte de papás hacia sus hijos e hijas, son muchísimos más los profesores, casi todos casados, que caen en estos crímenes abominables”, afirmó monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, obispo Emérito de San Cristóbal.
El prelado señaló que estos desafortunados casos no son exclusivos dentro de la iglesia, pero desafortunadamente se han enfocado a la iglesia católica, no obstante, han condenado acciones tan aberrantes como esta y lo seguirán haciendo y pidiendo justicia.
En un mensaje enviado a medios de comunicación, dijo que da  testimonio de que la inmensa mayoría de los sacerdotes viven fielmente su celibato y no abusan de menores, el hecho de que algunos hayan cometido estas aberraciones, no autoriza a generalizar culpando a todos y al mismo celibato.

“Yo soy muy feliz de ser y permanecer célibe, por una opción libre y personal, consciente y sostenida, nadie me obligó a renunciar al matrimonio; lo hice porque he querido mantenerme libre para servir, donde me llamen y requieran mis servicios pastorales, no es por desprecio al matrimonio ni a la mujer, acabo de cumplir 55 años como sacerdote y me siento feliz y muy fecundo en esta vocación, el celibato no me inclina a abusar de menores, sino que me da plenitud en mi opción de ser servidor de Dios y de la comunidad”, acotó.