Los cambios que dieron a la bandera su aspecto actual provienen del decreto del expresidente Gustavo Díaz Ordaz, el 27 de diciembre de 1967. En tanto que al siguiente año se creó la Ley sobre las Características y el Uso del Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales

Amado Ríos Valdez/Ultimátum
TGZ
Estimados lectores: Con esta colaboración de DE LA PATADA, comenzaré con una serie en la que trataremos de los equipos que jugarán el Mundial de Futbol Rusia 2018 y de los grandes ausentes. En esta ocasión dedico este entrega a la Selección de Uruguay, que es muy singular y atractiva por las razones que encontrarán en la lectura de esta Columna.

Uruguay s Luis Suarez celebrates after scoring against Brazil during a 2018 World Cup qualifying soccer match at the Pernambuco Arena in Recife Brazil Friday March 25 2016 AP Photo Leo Correa

Uruguay, llamada oficialmente República Oriental del Uruguay (habría que especificar oriental respecto de qué ya que lo más oriental de Sudamérica es Brasil), es un país de América del Sur. Limita al noreste con Brasil —estado de Río Grande del Sur—, al oeste con Argentina —provincias de Entre Ríos y Corrientes— y tiene costas en el océano Atlántico al sureste y sobre el Río de la Plata hacia el sur. Tiene una superficie de 176,215 km² y es el segundo país más pequeño de Sudamérica, después de Surinam. Según los datos del último censo del 2011, la población de Uruguay es de 3,290,454 habitantes,​ por lo que figura en la décima posición entre los países sudamericanos.
Comparativamente, Uruguay es un país que tiene algo más del doble del territorio de Chiapas (Chiapas tiene 73,211 km²), y sin embargo tiene una población significativamente menor a Chiapas (de acuerdo con el conteo de población del INEGI de 2015, Chiapas tiene una población de 5,217,908 habitantes). Solo Chiapas tiene más población que todo el país de Uruguay, ya ni hablamos de la comparación entre la población de México (120 millones de habitantes) y la de Uruguay.
Pues bien, ese país pequeñito y con una escasa población, es la nación con más títulos en torneos oficiales reconocidos por la FIFA: 2 medallas de oro en Juegos Olímpicos (1924 y 1928), 2 títulos de Campeonatos Mundiales de Futbol (1930 y 1950), 15 Copas América, es la más veces ganadora de la Copa América (1916, 1917, 1920, 1923, 1924, 1926, 1935, 1942, 1956, 1959-II, 1967, 1983, 1987, 1995 y 2011). Además ganó la Copa de Oro de Campeones Mundiales, torneo internacional amistoso realizado por la FIFA​ para celebrar el cincuentenario de la primera copa mundial de futbol. Además de lo anterior, la selección mayor ha alcanzado en 3 ocasiones las semifinales en Mundiales de Futbol (1954, 1970 y 2010).
A nivel de clubes, Nacional y Peñarol, los dos principales equipos uruguayos, han representado al Uruguay de forma magnífica, obteniendo entre ambos ocho Copas Libertadores y seis Copas Intercontinentales, además de una destacada lista (en cantidad y calidad) de títulos internacionales que les permiten ocupar, hasta noviembre de 2006, la primera y la tercera posiciones en el Ranking de Clubes de la CONMEBOL (Peñarol 1094 pts., Boca Juniors 1023 pts., Nacional 960 pts.).
Uruguay ha sido cuna de grandes futbolistas y es hoy en día la tercera potencia en exportación de jugadores, detrás de Brasil y Argentina. Prácticamente en todas las ligas europeas y de América existen jugadores uruguayos. En Europa hoy juegan a primer nivel Luis Suarez (Barcelona), Edinson Cavani (París Saint Germain), Diego Godín y José María Jiménez (Atlético de Madrid), Cristian Stuani (Girona), Rodrigo Betancour (Juventus), Sebastian Coates (Sporting de Lisboa), Maximiliano Pereira (Porto), Martín Cáceres (Lazio), Matías Vecino (Inter de Milán), por citar solo algunos. En México juegan Carlos Sánchez y Jhonatan Urretaviscaya (Monterrey).
A lo largo de la historia, Uruguay ha tenido varios jugadores muy emblemáticos. Tales como Juan Alberto “Pepe” Schiaffino, Hector Pedro Scarone (El mago o Rasquetita), Obdulio Varela (El negro jefe), José Nasazzi(El Mariscal o El Terrible), José Leandro Andrade (la maravilla negra), Pedro “Perucho” Petrone, Angel “Chato” Romano, Ildo Enrique Maneiro, Roque Gastón Máspoli, Hector “Manco” Castro (también le apodaban “El divino manco”), Ladislao Mazurkiewicz (El polaco, o Mazurka), José Pedro Cea, Julio Gervasio Pérez (Pata loca), Oscar Omar “Cotorra” Miguez, Alcides Ghiggia (“Nato” o el héroe de Maracaná), Luis “El Negro“ Cubilla, Pedro Rocha (“El verdugo”), Walter Gómez, Julio Walter Montero Castillo (“El Mudo”), Nestor Gonçalves, Atilio Ancheta, Víctor Hugo Diogo da Silva (“El negro”), Waldemar Victorino, Fernando “Potrillo” Morena y Antonio (“Patorozú”) Alzamendi.
En las últimas décadas han resaltado con la selección jugadores como Rubén Paz (“El Cabeza”), Hugo De León (“El Patrón o El Patriarca”), Venancio “Chicharra” Ramos, Enzo Francescoli (“El Príncipe”), Rodolfo “Pantera” Rodríguez, Fernando Álvez Mosquera, Paolo Montero, Fabian “El Mago” O’Neill, Rubén Sosa (“El Principito”), Pablo “El Profesor” Bengoechea, Carlos Alberto “”el Pato” Aguilera, Wilmar “El toro” Cabrera, Álvaro “El Chino” Recoba, Sebastián “El Loco” Abreu, Diego “Cachavacha” Forlán, Diego “La Tota” Lugano, Diego Godin, Luis Suárez (“El pistolero”) y Edinson Cavani (“El matador”).

Existen múltiples anécdotas e historias en los más de 120 años de futbol uruguayo. Solo presento 3 que narra estupendamente el escritor Eduardo Galeano (+) en sus libros “El Futbol a sol y sombra” y “Cerrado por futbol”:

“Obdulio. 1950. Río de Janeiro

Viene brava la mano, pero Obdulio saca pecho y pisa fuerte y mete pierna. El capitán del equipo uruguayo, negro mandón y bien plantado, no se achica. Obdulio más crece mientras más ruge la inmensa multitud, enemiga, desde las tribunas.
Sorpresa y duelo en el estadio de Maracaná: el Brasil, goleador, demoledor, favorito de punta a punta, pierde el último partido en el último momento. El Uruguay, jugando a muerte, gana el campeonato mundial de fútbol.
Al anochecer, Obdulio Varela huye del hotel, asediado por periodistas, hinchas y curiosos. Obdulio prefiere celebrar en soledad. Se va a beber por ahí, en cualquier cafetín; pero por todas partes encuentra brasileños llorando.
—Todo fue por Obedulio –dicen, bañados en lágrimas, los que hace unas horas vociferaban en el estadio–. Obedulio nos ganó el partido.
Y Obdulio siente estupor por haberles tenido bronca, ahora que los ve de a uno. La victoria empieza a pesarle en el lomo. Él arruinó la fiesta de esta buena gente, y le vienen ganas de pedirles perdón por haber cometido la tremenda maldad de ganar. De modo que sigue caminando por las calles de Río de Janeiro, de bar en bar. Y así amanece, bebiendo, abrazado a los vencidos.” (“Cerrado por futbol” aunque también está en el libro “Memorias del fuego”).

“Las Fuerzas Ocultas

Un jugador uruguayo, Adhemar Canavessi, se sacrificó para conjurar el daño de su propia presencia en la final de la Olimpiada del 28, en Amsterdam. Uruguay iba a disputar esa final contra Argentina. Canavessi decidió quedarse en el hotel y se bajó del autobus que llevaba a los jugadores al estadio. Todas las veces que el había enfrentado a los argentinos, la selección uruguaya había perdido, y en la última ocasión el había tenido la mala pata de hacerse un gol en contra. En el partido de Amsterdam, sin Canavessi, Uruguay ganó.

El día anterior, Carlos Gardel había cantado para los jugadores argentinos en el hotel donde se hospedaban. Para darles suerte, había estrenado un tango llamado Dandy. Dos años después, se repitió la historia: Gardel volvio a cantar Dandy deseando éxito a la selección argentina. Esa segunda vez fue en visperas de la final del Mundial del 30, que tambien ganó Uruguay.
Muchos juran que la intención estaba fuera de toda sospecha, pero más de uno cree que ahí tenemos la prueba de que Gardel era uruguayo.” (Eduardo Galeano “El Futbol a sol y sombra”).

“Los negros

En 1916, en el primer campeonato sudamericano, Uruguay goleó a Chile 4 a 0. Al día siguiente, la delegación chilena exigió la anulación del partido, “porque Uruguay alineó a dos africanos”. Eran los jugadores Isabelino Gradín y Juan Delgado. Gradín había convertido dos de los cuatros goles.
Bisnieto de esclavos, Gradín había nacido en Montivideo. La gente se levantaba de sus asientos cuando él se lanzaba a una velocidad pasmosa, dominando la pelota como quien camina, y sin detenerse esquivaba a los rivales y remataba a la carrera. Tenía cara de pan de Dios y era un tipo de esos que cuando se hacen los malos, nadie les cree.
Juan Delgado, también bisnieto de esclavos, había nacido en Florida, en el interior de Uruguay. Mucho se lucía Delgado bailando la escoba en los carnavales y la pelota en las canchas. Mientras jugaba, conversaba, y les tomaba el pelo a los adversarios.
-Descolgame ese rácimo decía, elevando la pelota. Y lanzándola decía:
-Tírate que hay arenita.
Uruguay era, en aquel entonces, el único país del mundo que tenía jugadores negros en la selección nacional.” (Eduardo Galeano, “El Futbol a Sol y Sombra”).
La selección de futbol de Uruguay, con toda su historia y prosapia a cuestas, no ha podido volver a ganar una Copa del Mundo desde la épica del maracanazo de 1950, su mejor actuación más reciente fue el cuarto lugar alcanzado en el Mundial de Sudáfrica 2010. Pero para la Copa del Mundo de 2018, Uruguay se clasificó en el segundo lugar de Sudamérica, solo por detrás de Brasil.
Para la próxima cita mundialista Uruguay cuenta con la experiencia de su Director Técnico, el Profesor Oscar Tabarez (con 11 años al frente del seleccionado Charrúa) y con jugadores experimentados en su plenitud futbolística y que tienen quizás su última oportunidad de darle brillo al rico palmarés de su selección, como el portero Fernando Muslera (31 años), los defensas Maxi Pereira (33 años), Diego Godín (32 años) y Martín Cáceres (30 años), los mediocampistas Carlos Sánchez (33 años) y Nicolás Lodeiro (28 años), los delanteros Luis Suárez, Edinson Cavani y Cristian Stuani, los tres con 31 años). A los experimentados que conforman la base del plantel Charrúa, el Profesor Tabarez ha ido sumando jóvenes que son recambio generacional como los defensas Gastón Silva (24 años), José María Jiménez (23 años) y Mauricio Lemos (22 años); los mediocampistas Matías Vecino (26 años) y Rodrigo Betancour (20 años) y los delanteros Gastón Pereira (22 años) y Maximiliano Gómez (21 años).
Para el Mundial de Rusia 2018, a Uruguay le tocó el Grupo A junto con el anfitrión Rusia, Arabia Saudita y Egipto. La selección de Uruguay debería pasar sin problemas a la segunda fase y más le vale que sea en primer lugar, ya que de ser segundo se enfrentaría el primero del Grupo B, donde están España, Portugal, Marruecos e Irán. Las probabilidades indican que el primero del Grupo B sería España y para evitarlo Uruguay debe buscar el primer lugar de su grupo para enfrentar a un aguerrido pero más cómodo Portugal.
Si se enfrentaran Uruguay contra Portugal sería un partido muy parejo y sin un claro favorito. Si en cambio se enfrentaran Uruguay contra España, las probabilidades apuntan en contra de Uruguay, pues España es de los equipos favoritos para disputar el título del torneo y después del rotundo fracaso del Mundial de Brasil 2014, no querrán despedirse pronto de tierras rusas.
Si Uruguay hace honor a su tradición de juego de garra, técnica y buen futbol, seguro será un buen animador del Mundial. No es de los equipos favoritos para ganar la Copa, pero su buen futbol les da como para estar entre los 8 mejores del Mundo.