Solo 5% del recurso “aterriza” en cuestiones de mayor productividad, lamenta exgobernador de Chiapas

Christian González/Ultimátum
TGZ
A pesar de que el sector del campo tuvo un incremento de su presupuesto hasta en 140 por ciento en este año, la realidad es que Chiapas sigue en picada. Conocedores de la materia le “achacan” esta merma a varios factores, pero sobre todo a la corrupción que impera entre funcionarios de las dependencias y los líderes de organizaciones campesinas.
De acuerdo con datos oficiales, en la actualidad se habla de otro problema de alta preocupación: el abandono de las actividades agrícolas, sobre todo de las nuevas generaciones. De hecho, se calcula que en los últimos años al menos 200 mil personas, principalmente jóvenes, han dejado sus tierras en el estado para buscar mejores condiciones de vida, en el llamado “sueño americano”.
Empero, el abandono de las actividades agrícolas y agropecuarias no sólo se resienten a nivel local, sino en casi todo el país. En la actualidad, México importa más del 80% de arroz, el 30% de maíz, 70% de trigo y casi el 100% de soya. En pocas palabras: ya no es un exportador nato.
Sobre ello, Tania Elizabeth Ramos, secretaria de la Comisión de Agricultura y Sistema de Riesgo en la Cámara de Diputados, lamenta que la situación del campo sea de abandono, “y pasamos de ser un país exportador a un importador de granos básicos, y desde ahí empieza la problemática”.
En los años 60’s, recuerda en entrevista en esta ciudad capital, México era una nación exportadora, “y hoy esto genera una problemática bastante complicada para todos los productores”, y por ello, añade, las autoridades deberían impulsar un mejor presupuesto, además de la actualización y profesionalización de los productores.
A esto se le suma, dice, la aparición de los llamados “coyotes”, quienes compran las cosechas a “muy bajo costo”, lo que les genera pérdidas a los verdaderos campesinos, lo que los limita para adquirir lo necesario para subsistir.
En cuanto al presupuesto, reprueba que se tenga que pasar “por un largo camino”, desde el momento en que se aprueba hasta que llegue a los productores o a los programas que deberían de “aterrizar”. Por desgracia, insiste, el campo pasó de ser una prioridad a un tema de menor importancia.
Para Pablo Abner Salazar Mendiguchía, exgobernador de la entidad, existe en la actualidad “un abandono brutal” del campo, y una prueba de ello es que durante su sexenio alcanzaron un millón 600 mil toneladas de superficie cultivada, mientras que hoy está por debajo de la mitad de la misma.
Es decir, hay un decrecimiento que, de acuerdo con su visión, se explica por el abandono del gobierno a las políticas en la materia y porque sólo 5 puntos porcentuales del presupuesto se destinan a cuestiones de productividad, “y no lo digo yo, son datos oficiales”.
Aclara que, durante su actual recorrido como parte de la búsqueda de apoyo para obtener una senaduría por la vía independiente, las voces de las comunidades no sólo se quejan por el abandono del campo, sino por otros temas como salud, seguridad y educación.
“No entiendo cómo en la entidad no se ha registrado un estallido social, cuando los ejes centrales están en completo abandono; hay también una disfuncionalidad de los poderes municipales, pues casi la mitad de los alcaldes no despecha en las presidencias municipales, por su incapacidad para resolver las demandas”, lamentó.
Quien también tiene un diagnóstico importante de este sector es Martín Ramos Castellanos, presidente de la organización Movimiento de la Revolución por el Cambio Social y Democrático (Morecasid), quien condena que el campo padezca hoy una “terrible desatención” por parte de los gobiernos actuales.
“No hay una inversión, ni una planeación específica, por eso requerimos que se atiendan los diagnósticos que ya se tienen, como la pobreza y falta de arraigo de los jóvenes y la gente del campo; porque no ha habido ese incentivo para que la gente produzca”, puntualizó.
En este 2018, no se ve una posibilidad de que haya apoyos para el campo, “ni siquiera aquéllos que les daban unas cuantas bolsas de fertilizante o de maíz, por eso la pobreza será mayor, y esos recursos se utilizarán para corporativizar el voto y así coaccionar a la gente”.
“¿Qué podemos producir los chiapanecos? Pues productos agropecuarios. Y si la gente produce, y si el gobierno lo encausa a que comercialice bien esos productos, tendríamos recursos para tener un nivel de vida importante”, cuestionó el entrevistado.
Según su visión, la mayor inversión debe darse en infraestructura, “lo que habla también de la distribución de la riqueza, y que la hagan empresas locales, y si eso lo relacionamos con el campo, que haya inversión y mejor producción, habría mayor circulante, lo que evitará que muchos jóvenes se vayan al país vecino a buscar mejores oportunidades de vida”.

LA ROYA, UN CLARO EJEMPLO DEL ABANDONO

Según Marco Antonio Esquivel Gómez, presidente de la Confederación Nacional del Campo y para el Campo (Confenacam), la mayor preocupación que se tiene en estos momentos a nivel estatal es la falta de atención al sector, “es lamentable, y lo podemos ver con la roya que afecta a los cafetales, porque no se ha hecho lo suficiente”.
Por ello, afirmó que es urgente que se piense en nuevos cultivos y emplear las tecnologías, “sólo podemos hablar del café, el cual tiene un rezago enorme, así como todos los cultivos, por ello requerimos de más intereses, capacitaciones, y sobre todo pensemos en ese grano, que representa un detonante de gran importancia para la economía local”.
Según él, para la reactivación del campo mexicano hay que abonarle además a que los gobiernos, las instituciones privadas y los productores hagan un trabajo en conjunto, “si no es así, difícilmente hablaremos de algo positivo”.
Lo que también se requiere, consideró, es que los presupuestos se distribuyan de una manera adecuada, “que no estén monopolizados, que no se vea como un tópico político, sino como un problema social en el que necesitamos participar todos; que la Sagarpa, principalmente, haga un reparto equitativo, y enfocarse aún más en los pequeños y medianos productores”.

CHIAPAS TIENE EL POTENCIAL

No obstante, el panorama es más complicado de lo que parece. Al respecto, Ernestino Mazariegos Zenteno, presidente de la Unión Ganadera Local, advirtió que hoy en día la escasez de alimentos a nivel mundial es una realidad, “no lo podemos ocultar, pero también hay que reconocer que no todos los lugares son aptos para producir”.
A pesar del abandono del campo, reconoce que Chiapas cuenta con agua, “buenas tierras y buen cielo”, lo que se debería aprovechar para ser más productivos, “ahora queremos decirle al gobierno lo que representa el sector ganadero en materias económica y alimentaria, y lo que hay que hacer”.
Por desgracia, aseveró que hasta el momento se han aplicado políticas agropecuarias que no son las adecuadas, “nosotros sabemos lo que se tiene qué hacer, dónde se tiene que invertir el dinero para que esta actividad detone”.
Prueba de ello, es que en el estado se producen 400 mil becerros machos al año, los cuales se van a las empresas engordadoras del Centro y Norte del país, “y luego esa carne se exporta a países ya no sólo como Estados Unidos y Canadá, sino asiáticos, y si nosotros no producimos el becerro, que es la materia prima, pues esas compañías no existirían”.
Lo más lamentable para Chiapas, advirtió, es que se carece de industrias, “y por eso no podemos abandonar el campo, porque es el que genera la economía; de hecho este sector, después del turismo, es el que detona esos recursos, y que se invierta, pero que se invierta bien”.

TRANSPARENCIA

Entrevistado por aparte y consciente de que el campo “se está volviendo viejo”, David Zamora Rincón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), coincide en que este sector necesita “una dosis importante” de transparencia para “levantar”.
Por la situación económica actual, lamentó que el sector no haya generado los ingresos esperados para que se reponga el dinamismo por la caída del sector turismo, “y al campo, a pesar de que se le han otorgado grandes presupuestos, no ha llegado a todos aquellos productores”.
Por desfortuna, agregó que los temas de transparencia y rendición de cuentas han propiciado de que exista “muchos actos de corrupción que impiden que los apoyos lleguen a los pequeños productores, y eso se refleja en una baja productividad del campo”.
Para él, ha habido otros errores “graves” con el uso del suelo y con lo que se producirá, “en el sexenio pasado se creía que con la introducción de la jatrofa habría un gran cambio con la producción de biodísel (…) entonces acá hablamos de vocaciones erradas en el cultivo”.
De acuerdo con su perspectiva, otro factor que ha mermado la producción es el aumento de las invasiones, las cuales han “golpeado” principalmente a los pequeños y medianos propietarios, “hemos visto cómo ranchos productores de leche y queso son afectados, entonces se pierde toda esa producción, esas vacas”.
No obstante ese incremento de 140% en el presupuesto para el sector campo en el estado, aclara que por desgracia no se cuenta con el dinamismo que se requiere, “como hemos perdido competitividad, los márgenes de comercialización son muy bajos, y eso inhibe a que los campesinos, sobre todo los jóvenes, le inviertan tiempo, esfuerzo y dinero, y por eso deciden emigrar a zonas urbanas donde según ellos conseguirían mayores ingresos”.
De hecho, externó que todo ese recurso no llega a las manos de quienes sí lo requieren porque “se queda en un proceso de corrupción, por eso habló de transparencia; además de que muchos de esos programas son diseñados en las oficinas, por gente que no conoce del tema”.
Asimismo, aboga por que el campo reciba mayor presupuesto para tecnificación, porque desde siempre se ha hecho de forma arcaica, “se produce con las manos, y eso a un joven no se le hace llamativo ni interesante”.

QUITAR “CANDADOS” DE PROGRAMAS

De nueva cuenta, la legisladora chiapaneca Tania Ramos mencionó que han metido varios puntos de acuerdo para exhortar a la Sagarpa a que entregue los recursos en tiempo y forma, “porque de nada sirve que esos dineros se aprueben, pero que se entreguen los insumos cuando la época de lluvia terminó; sabemos que el campo tiene su temporalidad”.
Especifica que han tratado de incidir para que las reglas de operación no sean tan complejas, porque a veces existen muchos programas para el campo “pero el problema es que esas reglas para que se puedan otorgar, son bastante complejas; entonces pareciera que las secretarías se empeñan en hacerlos más tediosos para que los productores no puedan llegar a ellos”.
Una de esas “trabas”, mencionó, es que los formatos de esos programas se manejan vía internet, lo que critica porque el acceso a “WiFi” en Chiapas apenas alcanza los 30 puntos porcentuales, “por eso deberíamos regionalizar las reglas de operación en cada uno de los estados, y más en Chiapas, donde más del 70% de la población vive en pobreza”.
Sabe que hoy existe una coyuntura de incertidumbre, debido a varios factores: el tema electoral, el Mundial de Futbol y el Tratado de Libre Comercio que está en renegociación, “todo el 2018 hemos vivido un tiempo de incertidumbre, y creo que para el resto del año no se visualiza que haya un cambio radical en este tópico”.
De lo que no sólo ella, sino los demás entrevistados están conscientes, es que a los próximos gobernantes hay que exigirles que prioricen a uno de los ejes primordiales como el campo, porque para ellos aún queda mucho por hacer.
Tania Ramos explicaba que, en ese sentido, tiene que haber una reingeniería con políticas públicas bien enfocadas a ese sector, “tomar en cuenta a los verdaderos productores, quienes al final del día viven de esto”.
Para complementar los argumentos de la diputada federal, David Zamora destaca otros factores que impiden el resurgimiento del campo, como el que los recursos o convenios muchas veces se queden en manos de líderes de organizaciones, quienes para él se convirtieron en un “lastre”.
“Hay que quitarlos de encima, y que esos acuerdos o acercamientos sean directos con los especialistas, desde el ganadero, el agricultor, quienes saben qué es lo que se necesita… pero por desgracia no son escuchados”, subraya el líder empresarial, quien añade: “La naturaleza no conoce de procesos administrativos, no conoce de procesos de auditoría, simplemente hay un ciclo de tiempo para sembrar o cosechar y cultivar; y le sumemos que también está la cuestión del cambio climático”.
Mientras que para Martín Ramos, atender la Frontera Sur significa “atender la región más pobre del país, y esperamos que los próximos gobernantes tengan la voluntad de atender nuestros principales problemas, porque del campo dependen la mayor cantidad de chiapanecos, de jóvenes”.