Varios autores editados por Annuska Angulo completaron la edición especial de música de Local; guía de la Ciudad de México, un mapeo de la vida musical en la urbe

Luis Carlos Sánchez/Excélsior/Ultimátum

CDMX

Una ciudad puede conocerse por sus costumbres, su gastronomía o sus museos, pero la música también ofrece una ruta para explorarla. Si Nueva Orleans es la ciudad del jazz y Buenos Aires la meca del tango, la Ciudad de México es una mezcla de sonidos en la que se puede tener una experiencia musical suprema.

He aquí una propuesta ecléctica: diríjase al norte de la urbe, hacia el Metro Indios Verdes, y encontrará La Cantera Huasteca, uno de esos lugares donde aún se respira aire campirano; si usted baja a la colonia Condesa, en el número 363 de Insurgentes encontrará la tienda Carcoma Records, donde podrá adquirir la mejor selección de discos de punk, hardcore y metal.

Caminando hacia Chapultepec, el viajero se topará con una experiencia inmersiva: la Casa del Lago tiene un Bosque Sonoro en el que se promueven piezas auditivas experimentales. Por el rumbo, en la colonia Roma, se puede continuar hacia Patrick Miller, lugar de reunión de los amantes del high energy y la música disco, y si las energías aún dan oportunidad, diríjase al número 291 de Gutiérrez Nájera, colonia Obrera, para llegar al Barba Azul donde una orquesta en vivo le obligará a tomar la pista y bailar al ritmo de las congas.

“México es un país muy musical, y en la Ciudad de México se puede escuchar de todo, así como genéticamente la ciudad es una mezcla de razas y culturas, aquí se puede encontrar flamenco, gente que toca música balcánica, gente que hace reggae, de todo”, dice la editora Annuska Angulo. Ella, junto con otro grupo de escritores y periodistas, han completado la Edición especial de Música de Local. Guía de la Ciudad de México, un compendio que intenta ofrecer un mapeo de la vida musical capitalina.

Integrado por seis cuadernillos, identificados cada uno con un color, la obra se divide por géneros musicales en los que se despliegan sugerencias que abarcan los foros más representativos de cada sonido, sus exponentes, una breve historia de cada ritmo, así como múltiples consejos y hallazgos que pueden encontrarse en la ciudad más grande del mundo.

“La idea de estas guías es ofrecer una pauta comprensiva de la ciudad; la primera que hicimos el año pasado fue de arquitectura. Ésta es la segunda guía Local, son guías para la gente que vive en la ciudad y para la gente que viene de fuera, que quiere ir a un restaurante, buscar música, ir a bailar, más que nada están pensadas para los habitantes de la ciudad”, dice Angulo.

Abarcar todos los sonidos de una ciudad como la de México resulta imposible, pero la guía Local se ha decantado por la división en hip hop, experimental y clásica, tropical, popular, electrónica y rock y jazz; cada uno con el mayor número de subgéneros que pudieron incluirse. Evidentemente, dice la editora, en la capital azteca el ritmo que sigue predominando es el tropical y sus derivados: chachachá, salsa, cumbia, reguetón, mambo y danzón.

“La música es el eje de la guía, pero se trata de abarcar aspectos más generales: incluimos escuelas, tiendas de instrumentos, restaurantes, tiendas de ropa donde puedes adquirir todo para vestirte de roquero o como bailarín tropical; tenemos textos breves de cómo llegó cada género al país y otro componente que son entrevistas que hicimos a un exponente de cada tipo de música, pequeños perfiles de los músicos más representativos”, explica Angulo.

Tampoco se trata de un trabajo exhaustivo que concentra todo y lo mejor de cada género sino de una guía que quiere servir al viajero, poniéndole al día y recomendándole incluso, los lugares y ritmos de moda. El fascículo dedicado a tropical, por ejemplo, incluye textos sobre Los Ángeles Azules y La Sonora Santanera, sobre Tepito y Cuba, sobre el Salón Los Ángeles y La Ciudadela, además de entrevistas con Camilo Lara y Karin Burnett, dos músicos populares que se han encargado de reivindicar lo kitsch como materia prima de sus propias propuestas.